30 noviembre, 2009

Asignatura discriminada


Me había prometido no volver a mencionar la cuestión en esta columna, pero Rouco Varela me ha obligado con unas declaraciones en las que se quejaba de la discriminación que sufre la religión católica en las escuelas públicas. Así que le voy a contar la otra cara de la historia, la de la discriminación que se sufre en este país por no comulgar con ruedas de molino. En muchos colegios públicos los niños – incluso de cuatro años – son sacados de su clase y separados de sus compañeros cuando llega el profesor nombrado por el obispo y pagado con el dinero de todos. Mientras tanto, lo que le pase a esos niños en esas dos horas semanales depende de la buena voluntad de la tutora o tutor, que casi siempre opta por trasladarlos a otra aula. En un colegio público de Badajoz vi la sala a la que llevan a esos alumnos que no van a recibir adoctrinamiento católico y que estaba adornada, curiosamente, con un busto en tonos dorados de la santísima virgen. En otro centro se presionaba a los padres que habían dejado en blanco la casilla en el impreso de matrícula y se les amenazaba con que sus hijos se tendrían que quedar en un rincón del aula sin hacer nada durante esa hora, al tiempo que repartían hojas para rectificar los impresos de matrícula. Sigo sin entender por qué se enseña el misterio de la trinidad en las escuelas públicas y cuáles son las razones por las que ningún gobierno se ha replanteado los acuerdos preconstitucionales con un estado extranjero como es el vaticano. ¿No sería más fácil que las familias llevaran a sus hijos a las parroquias, mezquitas y sinagogas un par veces por semana?

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 30 de noviembre de 2009

N.B. Las minúsculas usadas en esta columna se han colocado de forma deliberada.

23 noviembre, 2009

Dudas cúbicas


La duda, que algunos creemos que es un signo de inteligencia, es considerada en los políticos como una forma de debilidad. Lo más aconsejable es darle vueltas a los asuntos, pensarlos y repensarlos, especialmente cuando nos advierten de que podríamos estar equivocándonos. Pero hay quien prefiere no escuchar, quien cree que el poder que detenta le servirá para vencer aunque no pueda convencer, quien confía en que el tiempo acabe borrando casi todo de la memoria. Nunca una figura geométrica dio tanto que hablar en una ciudad como el dichoso cubo de la alcazaba de Badajoz. El asunto polariza de forma transversal a gentes de todo tipo de pensamiento: así encontramos conservadores de derechas que alaban la vanguardia arquitectónica y la fusión de las piedras árabes con el hormigón del tercer milenio, e izquierdistas muy progres defendiendo la conservación inmaculada del paisaje medieval. Y ahora todo el mundo opina sobre lo que hay que hacer, en ocasiones con mucha ligereza, otras veces arremetiendo con saña contra una asociación que no ha hecho más que recurrir a los tribunales en defensa de lo que consideraba razonable. Reconozco que no he salido de mis dudas sobre la cuestión y lamento que quienes decidieron levantar este polémico edificio no tuvieran ninguna en su día, ni escucharan a los que advertían de la ilegalidad. Estarán dimitiendo, supongo. Mientras buscaba luz para este asunto, descubro en internet un magnífico artículo de Carlos Cándido Fraile Casares sobre la gloriosa decisión de derribar las murallas de Badajoz. Debería ser lectura obligatoria en nuestras escuelas (y algún sitio más).

16 noviembre, 2009

Muros y vallas

El muro impedía la libertad. Quienes vivían al otro lado no podían atravesarlo y estaban obligados a sufrir una vida triste, sin realización personal. Eran tantas las ansias de superarlo, que doscientas personas dejaron sus vidas en las alambradas, escalando una pared infinita y eterna. Llevamos una semana recordando aquel muro que se cayó y casi todos se alegran de su desaparición, nadie ahorra adjetivos y la inmensa mayoría se felicita por ese mundo de libertad que, parece ser, penetró en cada rincón del planeta según iban desmoronándose los fragmentos de hormigón en Berlín. Y mientras iban a la antigua capital alemana a recoger piedrecitas, los mismos fanfarrones de la libertad se dedicaban a ir trenzando en el sur un muro más alto, más vigilado y más infranqueable. Este nuevo muro ha causado más muerte que aquél, porque no sólo hay que contar a los que dejaron su vida a finales de septiembre de 2005, sino a los miles que se ha tragado el mar y a los cientos que descansan bajo un número en el cementerio de Algeciras. Intento saber qué diferencia al muro de Berlín del que se levanta en Cisjordania o del que los gobiernos españoles construyeron en Ceuta y Melilla, y no dejo de preguntarme por qué Occidente quería que los ciudadanos de la RDA vinieran a vivir al oeste y no queremos que lleguen senegaleses o mauritanos. ¿Será el color de la piel? ¿Será la formación académica de los sujetos en cuestión? Todavía estoy esperando que alguien me dé una explicación razonable, que no provoque sonrojo y que tenga en cuenta aquello de que todos los seres humanos son iguales.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 16 de noviembre de 2009.

Foto: Wikipedia

10 noviembre, 2009

09 noviembre, 2009

Trato humillante


No hay nada como que alguien importante se vea en la obligación de sufrir lo que le pasa al común de los mortales. Estamos hartos de ver en la televisión a personas que son esposadas, introducidas en coches policiales empujándoles la cabeza y con una bolsa de basura para sus enseres personales. Y le ha tenido que pasar esto a unos de la alta sociedad política para caer en la cuenta de que es un trato humillante. Y ahora lo comentan todos, incluso aquellos a los que nunca se les escuchó hablar de presunción de inocencia y protección de la reputación personal mientras el detenido era un camello de barrio. Si es un trato humillante aparecer en televisión de esa guisa, estamos ante la mejor ocasión para elaborar protocolos que traten a todos por igual, a los de alta cuna y a los de baja cama.

Y visto que es necesario que alguien importante sufra para que nos demos cuenta de lo que hay, estoy deseando que un diputado o un famoso español sea detenido en Buenos Aires, Caracas o São Paulo, sea humillado y tratado con desprecio, le pregunten dónde se va a quedar durante su estancia y lo pongan de patitas en la calle si osa decir que va a casa de un familiar o amigo. Pensarán que soy una mala persona por expresar ese cruel deseo, pero sé que es la única manera de evitar lo que está pasando en Barajas los últimos meses, donde argentinos, venezolanos y brasileños son tratados como presuntos delincuentes y sometidos a interrogatorios, mientras que a estadounidenses y canadienses se les deja pasar con toda la confianza del mundo. Permítanme que me calle mi opinión sobre la llamada madre patria.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 9 de noviembre de 2009.

08 noviembre, 2009

Badajoz, suciedad y televisión

Interesante reportaje sobre uno de los muchos problemas de Badajoz que apareció hace poco en España directo (entre el minuto 6.45 y 11.36) http://www.rtve.es/alacarta/todos/ultimos/index.html#623755

Curioso escuchar decir al concejal que el Gurugú era campo hasta hace poco y que esa es la causa del problema. Porca miseria!

02 noviembre, 2009

Cámaras de la verdad

Amnistía Internacional lleva años pidiendo la instalación de cámaras en comisarías, cárceles y demás centros de reclusión. La primera de las razones que se aduce para justificar esa propuesta es la defensa de los propios policías, funcionarios de prisiones, educadores de reformatorios o guardias de seguridad ante las denuncias falsas de malos tratos que se producen. A buen seguro que son muchos, incluso mayoría, los trabajadores de estos sectores citados que realizan su trabajo con un exquisito respeto de la legislación. Pero a nadie se le oculta que ningún colectivo profesional está libre de tener entre sus filas a desalmados que incumplen los protocolos, que se ensañan en el uso de la fuerza y que abusan con violencia de personas que se encuentran detenidas y esposadas. La grabación de interrogatorios, además, evitaría una práctica judicial que ha sido denunciada por diferentes organismos internacionales y que venía a resumirse en un mayor crédito ante el testimonio de las fuerzas del orden en casos en los que no hay más prueba que la palabra de uno frente a la de otro. Si no hubiera sido por esas cámaras jamás se habría creído en el testimonio de ese chico que fue apaleado en el Centro Marcelo Nessi de Badajoz. Ni siquiera sus propios padres creyeron sus palabras, porque en este país el que comete un delito parece estar condenado de por vida a no ser creído, aunque afirme que la tierra gira alrededor del sol. Educar a base de palos es una teoría demasiado defendida en las tabernas a altas horas de la noche, pero la violencia nunca es útil para corregir y sólo sirve para engendrar más.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 2 de noviembre de 2009

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...