31 enero, 2011

Hombres buenos

Cuando vi a Morgan Freeman haciendo de Mandela en Invictus pensé que todos los políticos del mundo deberían ver esa película. No es que sea una obra maestra del cine, incluso tiene exceso de melés, pero es capaz de trasmitir muchas enseñanzas imprescindibles para quienes han de lidiar con graves conflictos. A mediados de los años 90 el líder surafricano habría tenido toda la legitimidad del mundo para vengar las afrentas sufridas por él mismo y por los suyos, pero optó por tender la mano a sus más crueles opresores para construir una nueva sociedad. Que cada uno lo lea como quiera, pero la paz y la convivencia, aquí y en China, necesitan inteligencia y generosidad a partes iguales, una fórmula que tal vez no se use demasiado. Es más fácil no tener piedad con el enemigo que huye, aunque el refranero aconseje ponerle un puente de plata, que arriesgarse a poner los pilares de una difícil coexistencia entre quienes fueron víctimas y verdugos. Entraba Madiba en el hospital cuando conocíamos la noticia de la muerte de Samuel Ruiz. Un nombre que tal vez no le diga nada a muchos y que apenas ha aparecido en los periódicos y televisiones. El obispo de Chiapas era de los que no se limitó a prometer el cielo en la otra vida, sino que se preocupó por apagar el infierno terrenal, el que nace de la grave situación de miseria y marginación de los indígenas del sur de México. Se nos apagan los hombres buenos, aquellos que pusieron su propia vida en peligro para mejorar la de los demás. Son ejemplos en desuso en un tiempo en el que no se permiten más heroísmos que el beneficio propio. Ya nos quedan pocos.

24 enero, 2011

Lenguas hermanas

Siempre me ha interesado observar la relación que existe entre hablantes de lenguas hermanas. Alguien me dijo que los holandeses entienden a los alemanes, y los noruegos a los suecos, pero esa capacidad de comprender no se da en sentido inverso. Parece ser que no se trata de complejas causas lingüísticas sino de otras un tanto inconfesables. La semana pasada saltó la polémica en España por culpa del uso del catalán, gallego y euskera en el Senado. Se supone que ese es el foro donde los territorios están representados, pero se impedía hablar a ciudadanos españoles en su propia lengua materna. Como quizá da vergüenza reconocer cierta aversión a esas lenguas, todo el revuelo se ha camuflado en el derroche que supone pagar traductores. Y la pregunta que me hago es por qué se han contratado traductores de las tres lenguas. He de reconocer que el euskera es un idioma difícil de entender y que, por su singularidad, merecería tener el mismo tratamiento que damos a otras joyas de nuestro patrimonio artístico o cultural, como las pinturas de Altamira. Pero tal vez no debería ser necesario contratar traductores de catalán y gallego en el Senado. Entre otras cosas porque, como decía el cantante Raimon, todos hablamos un latín más o menos parecido, y porque los senadores deberían tener la capacidad intelectual de entender (no digo hablar o escribir) unas lenguas tan cercanas y parecidas al castellano. Hoy se puede aprender más catalán en universidades alemanas (27), que en las de la España que no habla catalán (11). Deberíamos reflexionar sobre esto antes de que nos vuelvan a mandar hablar en cristiano.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 24 de enero de 2011.

17 enero, 2011

Obsolescencia y decrecimiento

 
En la campaña electoral de 1993 escuché por primera vez el concepto de obsolescencia programada. Recuerdo que en una de las tertulias de Jesús Hermida hubo alguno que se hartó de reírse y ridiculizar al político, sobre el que bromearon en torno al adjetivo obsoleto. El domingo de la semana pasada nos ofreció La 2 un documental sobre cómo se organiza la producción industrial. Todo lo que utilizamos podría tener una duración mucho más larga, pero está predeterminado para que tengamos que convertirlo en basura antes de lo debido. El documental acababa hablando de decrecimiento, un concepto sobre el que tendremos que debatir muy seriamente en los próximos años. La verdad universal de la economía se basa en que hay que producir más, vender más, transformar más materias primas, consumir más energía para que las cuentas de resultados tengan más beneficios que el año anterior y puedan repartir más dividendos. Seguimos viendo como lejano el día en que los recursos finitos del planeta digan basta, quizá porque pensamos que nos vendrá poco a poco. Pero no es así. Carlos Taibo cuenta en sus conferencias sobre el decrecimiento que esto es como un estanque en el que cada nenúfar reproduce otro cada día. El primer día del mes hay uno solo y el día 30 el estanque está totalmente cubierto. ¿Qué día estará el estanque cubierto a la mitad? No, no es el día 15 sino el día 29. O planteamos un sistema económico sostenible o la naturaleza acabará por ponernos a todos en su sitio. Llegan tiempos de pensar en cosas nuevas: el capitalismo de hoy tiene también una obsolescencia programada. Y está al caer.  

10 enero, 2011

Vale

En la televisión portuguesa había un humorista que imitaba a los españoles diciendo constantemente la palabra “vale”. Luego fui reparando y me di cuenta de que, quizá inconscientemente, nuestras conversaciones están plagadas de esas cuatro letras, que ya han perdido por completo el sentido latino que exhortaba a cuidarnos en salud, y que se usaba como colofón de todas las cartas. Hoy sirve para todo. Los padres lo usan de forma intermitente y remarcando la primera sílaba cuando sus hijos pequeños no dejan de joder con la pelota, como diría Serrat. Una señora en el tren respondió catorce veces con la palabrita a una llamada en su móvil. Incluso los llamados Reyes Magos también han empezado a abusar de la expresión y dejan sobres en cuyo interior se puede leer algo tan prosaico como “vale por un jersey”. Así que las tiendas se han llenado este fin de semana de quienes querían convertir el cartoncito o la tarjeta de regalo en una prenda de abrigo de lana. Más gente que nunca, menos personal para atender y los mismos precios de siempre, lo que implica que alguien se debe de estar aprovechando de la coyuntura para aumentar sus beneficios. De regreso a casa veo que CNN+ se ha convertido en un escaparate de niñatos, y que en casi todas las cadenas hay unos cuantos fascistas detrás de unas mesas diciendo sin complejos cosas que avergonzarían al mismísimo Francisco Franco. Así que he cogido el mando a distancia y he eliminado un montón de canales de la TDT, incluyendo a Telecinco, atendiendo a las recomendaciones de la Organización Mundial para la Salud Mental. También yo tenía derecho a decir basta. ¿Vale?

03 enero, 2011

Nebulosas grises

Recuerdo mis primeros días de Facultad como grises, nebulosos y asfixiantes. No hablo del clima de aquellas fechas, ni es una descripción psicológica de sentimientos. Me refiero al interior de las aulas, sobre las que sobrevolaba una neblina que impedía ver los trazos de tiza del profesor Rebollo o del inolvidable Ángel Rodríguez Sánchez. Los pupitres corridos se llenaban de improvisados ceniceros de papel y el asma me obligaba a acercarme a las puertas que daban a unas terrazas desde las que veíamos la montaña cacereña. En alguna ocasión intenté abrir la ventana para respirar, pero la inmensa mayoría de mis compañeros, con su Ducados en la mano, se abalanzaron sobre mí tachándome de insensato e insolidario: las rendijas de aire fresco que me permitían respirar eran para ellos un frío insoportable y asesino.  Parece mentira. Y nos lo parecerá también dentro de unos años, cuando contemos a nuestros nietos que hubo un tiempo en el que tomar una café y una tostada sin humo era muy difícil, o que beber unos vinos y probar unas tapas sin olor a tabaco era imposible. Desde ayer la vida será más fácil para el 70 % de la población que no fuma y para algunos fumadores, cada vez más, que ya eran conscientes de que su adicción a la nicotina no se podía aliviar en cualquier lugar y de cualquier manera. Me temo que la ley que estrenamos ayer tendrá sus dificultades y que habrá que pedir hojas de reclamación hasta que el civismo se implante. Pero este camino no tiene vuelta atrás. Sería descorazonador que la industria tabaquera y cuatro hosteleros nos hicieran regresar a los días de nebulosas asfixiantes. 

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...