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Mostrando entradas de enero, 2012

Irse de rositas

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El diccionario fraseológico documentado del español recoge la locución irse de rositas . La define como irse s in pagar lo que se debe o sin recibir el castigo merecido. Pero lo de irse de rositas no es algo que ocurra por azar. Si es usted un muerto de hambre o está enganchado al consumo de sustancias y va callejeando en busca de una dosis, es mejor que no robe ni tenga un comportamiento alejado de la ley. Lo más probable es que acabe detenido, que le pongan un chándal, lo lleven esposado ante el juez y lo envíen un par de añitos a chirona. Si, por el contrario, es usted de los que viste con clase, estilo y poderío, se codea con la crème de la crème y va despidiendo glamour allá por donde va, entonces no se preocupe y haga de su capa un sayo porque difícilmente acabará en la cárcel. Aunque oigamos los comportamientos indignos y sospechosos con nuestros propios oídos, siempre habrá una excusa, un resquicio, un fallo en la instrucción o un permiso mal concedido para efectuar las

Lo que esté en tu mano

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Un amigo me envió la anécdota de un antropólogo que había visitado y estudiado unas aldeas africanas. Trajo una cesta de golosinas de la ciudad, la colocó debajo de un árbol alejado y llamó a los niños de la aldea. Trazando una raya en el suelo les sugirió un juego que consistía en que el primero que llegase a la cesta se la podría quedar para él solo. Los niños se dieron la mano los unos a los otros, pasearon hasta el árbol y se fueron comiendo las golosinas. El antropólogo les preguntó por qué habían sido tan tontos, ya que quien hubiera llegado el primero se podría haber quedado con todo sin necesidad de repartirlo, a lo que los niños respondieron: ¡Cómo íbamos entonces a ser felices comiendo uno solo las golosinas y viendo a los demás sin probarlas!  Cierta o apócrifa, la anécdota es una invitación a pensar en las escalas de valores imperantes, en las que competir es más considerado que cooperar. Dar codazos y llegar el primero es tenido como un sinónimo de excelencia y cualqu

La inutilidad de la censura

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Cuando estudiaba en la vieja Facultad de Letras nos visitó un día Camilo José Cela . Uno de los alumnos mayores le preguntó si era grata la tarea de censor y don Camilo le contestó, con gran enfado, que demostraba tener muy mala leche con aquella cuestión pero muy poco talento. El escritor gallego supo salir del desfiladero argumentando que sólo se encargaba de estampar el nihil obstat a la revista de huérfanos de ferroviarios y que jamás censuró nada. Fuera o no cierto, lo que sí han quedado por aquí es algunos con un gran ánimo de censurar. El último verano fue una foto de Sergio Parra y la semana pasada un intento de IU en Mérida para prohibir una representación teatral. Siempre me ha parecido que toda censura es inútil en un mundo como el de hoy, en el que una imagen o unas palabras dan la vuelta al mundo en segundos, y que cualquier tentativa de acallar a alguien solo sirve para avivar el fuego que se pretende apagar. No hace muchos años algunos concejales pacenses llegaron

Campanades a morts

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Fuente: Wikipedia. ... en tanto que ministro portavoz informó de la ejecución de prisioneros políticos. Por ejemplo en el caso del dirigente comunista  Julián Grimau , al que calificó de "ese caballerete" en rueda de prensa cuando estaba detenido y condenado a muerte. Fue fusilado en 1963. La condena de Grimau provocó una gran campaña de rechazo en el exterior, que no logró salvarle la vida. Fraga justificó la ejecución y a fecha de hoy aún no ha expresado su arrepentimiento. ... Bajo su mandato en el Ministerio en 1976, acuñó la frase «La calle es mía», tras el intento de la oposición de manifestarse el  Primero de Mayo , al cual se negó. En esta época también se producen incidentes con las fuerzas de seguridad del Estado: los  Sucesos de Vitoria (1976) , donde la Policía Armada mató a tiros a 5 obreros al salir de la Iglesia de San Francisco de Asís e hirió a más de 100 personas .

Auguris

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La letra de esta canción que cada día me gusta más. El grupo de llama Èlena. Cada cop que veig que no dius res, vull marxar d'aquí Cada vez que veo que no dices nada, quiero marchar de aquí com un àngel que ha tocat el cel i que han desterrat. como un ángel que tocado el cielo y que han deterrado. Si avui no volem sortir d'aquí, no direm si hoy no queremos salir de aquí, no diremos totes les veritats que hem anat callant i que ara ens fan mal. todas las verdades que hemos ido callando y que ahora nos hacen daño. Ja no juguem mai al mateix joc ni volem saber Ya no jugamos nunca al mismo juego ni queremos saber si haguéssim fet més partides junts sense perdre res. si hubiéramos hecho más partidas juntos sin perder nada. Si ara podem veure més enllà, ja hem guanyat. Si ahora podemos ver más allá, ya hemos ganado. Alguna cosa em diu que ja em veig al mirall. Alguna cosa me dice ya me veo en el espejo.

El tío Paco y las rebajas

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De pequeños nos amedrentaban y nos advertían de que luego vendría el tío Paco con la rebaja. Finalmente el tío Paco no vendrá de visita sino que se quedará a vivir con nosotros, y las rebajas no serán hitos de temporada sino parte de lo cotidiano. El invierno se prevé frío pero nos van a calentar de lo lindo, ya que los recortes presupuestarios no afectan ni a las pelotas de goma ni a los gases lacrimógenos , que siempre hay alguno que no es capaz de llorar  motu proprio . No se repondrán las vacantes dejadas por jubilaciones de maestros ni médicos y solo se hace excepción para policías , lo que nos confirma que de nada sirvieron los ejemplos que aconsejaban gastar más en escuelas hoy para evitar construir cárceles mañana.  Cada Consejo de Ministros se va convirtiendo en un espectáculo de guillotina en el que el público espera resignado a que lo nombren para subir: ayer fueron los funcionarios, hoy el resto de los asalariados, mañana los niños y ancianos, pasado mañana las pers

Apocalipsis 2012

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Desde aquella cogorza de Fernando Arrabal hablando del milenarismo , me produce carcajadas oír cualquier cosa sobre el fin del mundo o el apocalipsis. Mi profesor de Historia nos contó lo que ocurrió en el año 1000, y todavía recuerdo a Álvarez Cascos en la nochevieja de 1999, informándonos del operativo especial que habían diseñado por si los ordenadores empezaban a estrangularnos a todos y a perseguirnos por los pasillos con la llegada del tercer milenio . Muchas veces he pensado que quienes murieron en Hiroshima , en las Torres Gemelas o en los maremotos de 2004 en Indonesia o del año pasado en Japón se fueron con la duda de si estaban ante el fin del mundo. En cualquier caso, el mundo ya no existe para ellos y los problemas los tenemos los que aquí nos quedamos. El miedo, la superchería y la superstición, en todos sus formatos, no son otra cosa que cloroformo colectivo en un tiempo tan lleno de dudas como el actual. Si al desmoronamiento económico de una parte del primer