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21 septiembre, 2009

Provincia

Los romanos llamaron provincias a aquellas tierras bajo su dominio que estaban fuera de la Península Itálica. Aunque ya hace mucho de la caída del Imperio, siempre me llamó la atención que muchas derivaciones de este término tuvieran un matiz claramente despectivo. Provincianismo parece una enfermedad incurable y tachar a alguien de provinciano es poco menos que mentarle a sus muertos. También están los reclaman una provincia para El Bierzo o Cartagena, aunque no sabemos si es porque desconocen esos matices o porque no les importa tener “una estrechez de espíritu y apego excesivo a la mentalidad o costumbres particulares”, que es como se define en el diccionario. Así que por un lado tenemos a provincianos sin provincia y por otro a gentes con provincia e inflamada, que la reivindican frente a la de al lado y la defienden de agravios y olvidos. Y en esto llega Ferreira Leite, pone su cara seria (no tiene otra) y le suelta a Sócrates lo siguiente durante el principal debate electoral televisado: Portugal no es una provincia española. Daría la sensación que la profesora es de las que no le gusta que le llamen provinciana, algo loable desde cualquier punto de vista. Pero el provincianismo se combate siendo cosmopolita y abriéndose al mundo, algo que difícilmente es compatible con un discurso que huele más Aljubarrota que a modernidad. Enriquecerse con las diferencias culturales, superar las fronteras y construir sobre ellas mil nuevas formas de cooperación, serán el mejor remedio para superar miedos y fantasmas. El futuro empieza hoy y consiste en hacer de cada intención consensuada una pequeña realidad.


Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 21 de septiembre de 2009.

07 septiembre, 2009

El tren de la historia


Llevar a cabo grandes proyectos es algo que debe pensarse mucho. Una vez tomada la decisión e iniciados los primeros pasos, tendremos que valorar si merece la pena echarse atrás para escoger una opción mejor. Los trenes de altísima velocidad no eran la mejor manera de articular y comunicar los territorios ibéricos. Con lo que van a costar habríamos tenido para renovar todas las vías de España y Portugal, electrificarlas, hacerlas de doble sentido, llevar nuevas líneas a comarcas que nunca vieron -ni verán- un tren y recuperar las que se cerraron. Esa opción habría permitido disfrutar de trenes que superan los 200km/h, a precios razonables para la mayoría de los ciudadanos y conectando más territorio. Se optó por volver a caer en el error radial y en alcanzar los 350 km/h para que los ejecutivos pudieran evitar los engorrosos embarques del puente aéreo. Ahora no hay vuelta atrás: Durão Barroso y Aznar optaron por una línea que sirviera para vertebrar las dos regiones de Europa occidental más castigadas históricamente por el subdesarrollo, Extremadura y el Alentejo. Mientras las obras avanzan nos llega un revuelo porque Manuela Ferreira Leite, la cuarta líder de la oposición portuguesa en cuatro años, quiere replantearse una decisión en la que participó como ministra de Finanzas. Tiene hechos sus cálculos electorales y sabe que puede prescindir del Alentejo, donde no llega ni al 20% de votos y es la tercera fuerza política, a cambio de dejar a la región vecina en un rincón apartado de la geografía. El día 27 hay elecciones y sabremos si se pierde, una vez más, el tren de la historia.


Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 7 de septiembre de 2009.

P.S. El vídeo no tiene nada que ver con el asunto, pero sirve para que se hagan una idea del personaje quienes no conozcan la actualidad portuguesa. Una joya.

27 junio, 2009

AVE, los Felipes y Manuela Ferreira Leite


Hoy J.R. Alonso de la Torre se despacha, quizá con algún exceso verbal y algunas injustas generalizaciones finales, contra los nacionalistas portugueses a costa de la cuestión del AVE Madrid-Lisboa. Yo creo que el órdago de Manuela Ferriera Leite puede, en buena parte, intentar sacar ese sentimiento antifilipino de la población.

Pero me temo que la inmensa mayoría de los portugueses tienen a los Felipes en el olvido. De vez en cuando hay algún español prepotente que se los recuerda. Yo creo que esos ramalazos de nacionalismo portugués se acabarán por completo cuando dejen de ver los tics de altanería y menosprecio que todavía quedan en España en relación con Portugal. A lo mejor es por aquí por donde debemos empezar a cambiar las cosas; entendiendo, comprendiendo, admirando la riqueza y el valor de su cultura y su lengua, algo que desde el centro de la península no siempre se ha hecho hacia la periferia y, claro está, luego vienen los rebotes.

Dará que hablar Manuela Ferreira Leite. Creo que no ganará las elecciones: sería la primera vez que un partido que tiene cuatro líderes en cuatro años gana unas elecciones. Alguien me dijo que había un precedente ( el PSOE de Felipe González, Almunia, Borrell y Almunia nuevamente). Se equivocó quien me apuntó el precedente y no tuve mi memoria ágil. Ese PSOE perdió estrepitosamente en el año 2000 y Zapatero ganó en 2004 tras cuatro años de oposición.

A todo esto. Yo sigo apostando por redes modernas de trenes, que vayan a 200-250 km./h y que arrticulen el territorio. Pero no he convencido a nadie.

Equipos y estrellas

  No sé si las celebraciones mundiales se acabarán esta semana o se prolongarán varios meses, otorgando cada región las oportunas medallas i...