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30 noviembre, 2009

Asignatura discriminada


Me había prometido no volver a mencionar la cuestión en esta columna, pero Rouco Varela me ha obligado con unas declaraciones en las que se quejaba de la discriminación que sufre la religión católica en las escuelas públicas. Así que le voy a contar la otra cara de la historia, la de la discriminación que se sufre en este país por no comulgar con ruedas de molino. En muchos colegios públicos los niños – incluso de cuatro años – son sacados de su clase y separados de sus compañeros cuando llega el profesor nombrado por el obispo y pagado con el dinero de todos. Mientras tanto, lo que le pase a esos niños en esas dos horas semanales depende de la buena voluntad de la tutora o tutor, que casi siempre opta por trasladarlos a otra aula. En un colegio público de Badajoz vi la sala a la que llevan a esos alumnos que no van a recibir adoctrinamiento católico y que estaba adornada, curiosamente, con un busto en tonos dorados de la santísima virgen. En otro centro se presionaba a los padres que habían dejado en blanco la casilla en el impreso de matrícula y se les amenazaba con que sus hijos se tendrían que quedar en un rincón del aula sin hacer nada durante esa hora, al tiempo que repartían hojas para rectificar los impresos de matrícula. Sigo sin entender por qué se enseña el misterio de la trinidad en las escuelas públicas y cuáles son las razones por las que ningún gobierno se ha replanteado los acuerdos preconstitucionales con un estado extranjero como es el vaticano. ¿No sería más fácil que las familias llevaran a sus hijos a las parroquias, mezquitas y sinagogas un par veces por semana?

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 30 de noviembre de 2009

N.B. Las minúsculas usadas en esta columna se han colocado de forma deliberada.

01 mayo, 2008

Símbolos religiosos



Esta semana ha aparecido en prensa algo que no debería haber sido noticia. Resulta que el PP ha denunciado que en el Colegio Público General Navarro de Badajoz se han retirado de las aulas los símbolos religiosos. Y digo que no debería haber sido noticia porque deberían haber sido eliminados todos los signos confesionales de edificios y actos públicos en 1978. No entraré a discutir la patética argumentación de Díez Solís, del PP extremeño, que considera el acto como una afrenta a la religión y a los sentimientos de los católicos.

Estas cosas se deberían haber solucionado hace tiempo y no hace falta ni darles publicidad: La Consejera envía una circular a los directores de los centros recordando que no debe haber en las aulas de los centros públicos simbología de ninguna religión particular... y ya está. Es que no hay que perder más tiempo en discusiones. ¿Acaso cree el Sr. Solís que en el colegio público de Talayuela debería haber una sala alfombrada con un mirhab orientado a la Meca?

Pues eso: coherencia.

Nota: La foto la tomé yo mismo, en febrero de 2006, en un colegio público de Badajoz, el más cercano geográficamente al General Navarro. El mes pasado continuaban en ese centro público las imágenes de ejecutados en cruz colgandode las paredes, incluso imágenes de una mujer, madre del ejecutado.

11 enero, 2008

Lo he leído hoy


¿Cuál hubiera sido la respuesta de políticos, gobernantes y periodistas si, en lugar de juntarse dos cientos de miles de adeptos y jefes de la Iglesia verdadera, se hubieran reunido cinco millones de fieles y jefes de otras religiones -falsas, por supuesto-, reclamando al poder institucional […] que se impida a los profesionales de nuestro sistema sanitario transfusiones de sangre a enfermos que no lo autoricen por sus creencias religiosas -falsas, evidentemente-? El Gobierno hubiera sonreído, la prensa los hubiera ignorado o minimizado […]. Lo dicho, o todas falsas o todas verdaderas; pero mientras sigamos considerando verdadera a una sola de ellas, los que la acepten como tal que apechuguen con las consecuencias.

Y me ha recordado lo que publiqué el lunes:

¿Dejarían los hospitales públicos de hacer transfusiones si un millón de Testigos de Jehová lo pidieran en la calle? ¿Entonces para qué perder tiempo en responder públicamente a las pretensiones de cada secta religiosa? Es de justicia que los gobiernos permitan la libertad religiosa, pero es imprescindible que las confesiones no traten de imponer su modelo de vida a quienes queremos seguir siendo, simplemente, ciudadanos laicos. No es mucho pedir.
Y creo que el razonamiento es muy acertado.

Equipos y estrellas

  No sé si las celebraciones mundiales se acabarán esta semana o se prolongarán varios meses, otorgando cada región las oportunas medallas i...