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27 julio, 2022

Inauguraciones

 

Dicen que inaugurar es dar principio a una cosa con cierta solemnidad, abrir un establecimiento público o celebrar el estreno de una obra, un edificio o un monumento.  Aquí tuvimos hace unos años tal fiebre de inauguraciones y de utilización propagandística de las mismas, que hasta los partidos se pusieron de acuerdo en prohibirlas en el llamado periodo electoral, que no se circunscribía solo a las dos semanas de campaña sino a la fecha del decreto de convocatoria, que suele ser un par de meses antes.

Los mismos que hicieron esa norma de aparente juego limpio comenzaron a apurar los minutos antes de cada convocatoria electoral para proceder, con pompa y boato, a cortar cintas, entregar ramos de flores, montar carpas con escenarios, paneles, pantallas de plasma y planos de todo el proceso de construcción de lo inaugurado. Las comitivas que acompañaban a las autoridades expresaban con su lenguaje corporal la alegría, el poderío y el orgullo de haber acertado en la decisión, aunque el tiempo desveló que no siempre era oro todo lo que relucía.

Algunas de las inauguraciones que vivimos en el pasado podrían tildarse de sainetes trasnochados. Quizá la cota máxima la alcanzó el presidente de la Diputación Provincial de Castellón dando una vuelta en coche por la pista de en un aeropuerto en el que no había aviones. Pero en todos los lugares y con todos los colores hemos conocido que se inauguraban obras y edificios a los que les faltaba bastante para ser utilizables, por no hablar de lo que se terminó y jamás se usó o de aquellas autovías que se iban inaugurando en tramos de 20 km con asistencia de las fuerzas vivas locales y nacionales

La semana pasada se inauguraba un tramo de la línea de tren de altas prestaciones que unirá Madrid con Lisboa a través de Extremadura. Han pasado casi 19 años desde que se nos anunciara la noticia en la cumbre de Figueira da Foz. Tampoco tenemos que extrañarnos de estas cosas porque ya nos pasó en el siglo XIX, cuando nuestros antepasados vieron llegar los caminos de hierro a esta tierra. Repasando artículos he descubierto que fue en 1855 cuando Portugal y España firmaron un acuerdo por el que Portugal construiría una línea de Lisboa a Elvas, y España la continuaría hasta Madrid. En 1863 llegó el tren de vapor a Badajoz desde el país vecino y parece que los ocho años del siglo XIX tal vez fueron más eficaces que los diecinueve años de espera del siglo XXI, a pesar de que las tecnologías han avanzado muchísimo.

En estos días nos hemos preguntado más de uno si era necesaria tanta inauguración teniendo en cuenta que la historia reciente no se puede ocultar, que las obras en Portugal tardarán un par de años en culminarse y que desde Navalmoral a Madrid estamos peor que en 2008, sin saber si pasaremos por Toledo o no. En 159 años hemos pasado de recibir un tren de vapor a uno de gasoil. Los trenes eléctricos, que se inventaron hace más de 100 años, todavía no los hemos visto funcionar en esta tierra. Así es.

 

Publicado en el diario HOY el 27 de julio de 2022






19 noviembre, 2017

A pesar de todo, sí.

Hace casi trece años empecé a usar todos los días y he seguido al detalle todo el devenir de las promesas del ferrocarril en la región, me he informado de cómo funcionan los trenes en medio mundo, de los modelos de desarrollo de unos y de otros. En Extremadura ha costado muchísimo que la reivindicación del tren se hiciera eco más allá de lo que dos o tres pudiéramos escribir en los periódicos y de lo que unos cuantos colectivos clamaban sin ser escuchados por las autoridades regionales o centrales. Es imprescindible recordar que en esos tiempos sí que hubo colectivos que defendieron la reapertura de la Vía de la Plata, que lucharon por mantener el carácter público del servicio, que reclamaron que las vías y los servicios llegaran a más población y que exigieron que los nuevos trazados respetaran el territorio. Y durante mucho tiempo estuvieron solos y fueron absolutamente ninguneados. Hay que decirlo.

El Pacto por el ferrocarril no fue lo que muchos hubiéramos preferido. Me habría encantado que hubiera sido la sociedad civil  la que hubiera abierto el camino en este desierto de lucha reivindicativa masiva en el que se ha convertido Extremadura (y del que algunos se han beneficiado). Pero también hay que decir que fue un logro que ese pacto no acabara reclamando en portada “un AVE como el que tienen todos los demás”, que es algo que me he cansado de escuchar a muchos de los que se han subido a última hora a este carro de la reivindicación del tren. Los que estamos informados de lo que ocurre en Portugal con el tren sabemos que en las próximas décadas no hay ni una sola intención de poner en marcha un proyecto con tecnología TGV en dicho país, y es algo unánime. Los 313 km que separan Lisboa y Porto se hace en 2 horas y media por 30€. Si algún día llega a Extremadura un tren con prestaciones más que dignas (electrificación, doble vía, ERTMS y velocidades punta de 250 km/h), se podrá hacer el trayecto Madrid Lisboa en menos 5 horas, la mitad de que hoy tenemos. Y en Portugal creen que ni es necesario ni se pueden permitir una inversión tan dañina para el territorio y con tan poco beneficio social. No habrá interés en Poner un AVE hasta la frontera en el horizonte

Pero quiero volver a lo que me ha propiciado este escrito. A la división que la manifestación del 18N en Madrid pudiera estar produciendo entre quienes hemos defendido siempre un tren útil, moderno, accesible, social, integrador y vertebrador del territorio. El miércoles pasado expresaba mis dudas en el artículo de HOY y decía que era una protesta que no estaba exenta de contradicciones. Entiendo los argumentos expresados por Ecologistas en Acción, que desde siempre ha mantenido su posición con razones muy sólidas. Algunos hemos mantenido a nivel particular que había que estar en ese pacto por el ferrocarril para lograr que toda la sociedad extremeña fuera consciente del problema (porque desgraciadamente no era así), a sabiendas de que esa unanimidad se rompería en el momento de poner sobre la mesa qué entendemos por un tren digno.

Ya ha pasado. El 18 de noviembre se ha celebrado, ha ido gente, los políticos se han subido al escenario porque creen que son los más importantes de la sociedad civil y nos hemos vuelto cada uno a nuestras casas para preguntarnos ¿y ahora, qué? Hubiera preferido que estuvieran los políticos junto a la gente y no delante de la gente (la ironía hizo que llegaran los últimos) pero si no hubieran aparecido qué habría pasado: ¿también se lo habríamos reprochado?


Ahora queda lo más difícil: conseguir convencer a la población que el tren que necesitamos no es el que defendían algunos de los que fueron a esa manifestación. Y si para eso ya salimos divididos desde el principio los que creemos que no es el AVE la solución, estaremos acumulando puntos para perder. Por eso he querido extenderme tanto y explicar que, a pesar de todo, sí que era importante dar a conocer a todo el mundo que en Extremadura hay razones para pedir un tren en condiciones. Pero esto no acaba aquí sino todo lo contrario. HOY EMPIEZA TODO en esa lucha y me temo que tendremos que estar al lado de algunos de los que (con sus buenas razones) no estuvieron el 18N en Madrid y alejarnos de otros que estuvieron allí con mucho oportunismo y sin creer en el ferrocarril público, social, ecológico y vertebrador que nos es imprescindible.

*No sé la autoría de la foto, pero me ha encantado ver a amigos y amigas con esta pancarta, que es la que hubiera llevado a Madrid si no me hubiera tocado trabajar.


18 mayo, 2016

El tren que necesitamos


El sábado pasado hubo en Badajoz una interesante mesa redonda en torno al tren de alta velocidad en Extremadura y estuvo precedida de una ponencia a cargo de Paco Segura, secretario de Ecologistas en Acción, que aportó datos que sabemos desde hace mucho tiempo pero que algunos no acaban de comprender.

España, en general, no es un territorio con déficit de infraestructuras. Aunque en cada pueblo tengamos nuestras quejas particulares tenemos muchas más autopistas y autovías que países como Francia o Alemania. Hace unos meses contaba J. R. Alonso de la Torre en su contraportada que a una alemana residente en Extremadura le preguntaban sus compatriotas dónde estaban los coches en la A-66. Y es que mientras que en Europa solo se construye una autovía cuando el tráfico medio es superior a 10.000 vehículos diarios, aquí teníamos un plan para unir ciudades entre las que no se mueven ni 3.500 al día.

Pero si hay un asunto en el que somos la comidilla en el mundo es la red de alta velocidad, puesto que ya hemos superado a Japón y solo tenemos por delante a China. Además, somos el país del mundo con más kilómetros por habitante, aunque sigamos siendo el de menos pasajeros. El propio Secretario de Transportes del gobierno de Obama se quedó impresionado en 2009 por nuestro plan para llevar trenes a 350 por hora a todas las capitales de provincia y lamentó que su país, ¡Estados Unidos!, no tuviera tanto dinero para hacer algo parecido.

Hay quien todavía mantiene que si otras regiones de España tienen trenes con tres tipos de clase, a 350 km/h y con precios prohibitivos para la mitad de la población, Extremadura debe exigir lo mismo y no bajarse del burro. Ni siquiera tras saber que Portugal ha desterrado totalmente este tipo de dispendio y que va a optar por lo más sensato: conectar Évora con la frontera española con una vía electrificada que admitiría trenes muy superiores a los 200 km/h y compatible con el tráfico de mercancías.
Las promesas de AVE para todo el mundo que se hicieron hace quince años no son sostenibles, ni económicamente ni desde el punto de vista medio ambiental, así que es hora de plantear y acordar qué tren necesitamos y qué hacemos con las obras de la plataforma que ya están avanzadas. La solución es que aprovechemos lo construido, que coloquemos vías electrificadas, que tengamos trenes rápidos y seguros, con comodidades pero sin lujos, que nos sirvan para llevar nuestras mercancías hasta el puerto de Sines, para llegar a Madrid y Lisboa en tiempos adecuados al siglo que vivimos y para que las ciudades que vertebran Extremadura estén comunicadas y no pierdan, de nuevo, el tren de la historia.

El sábado le pregunté al conferenciante cómo había venido a Extremadura y me respondió que en autobús. Así que le respondí con aquello de “no haré más preguntas”. ¿Van en tren a Madrid nuestros diputados y senadoras? Me gustaría saberlo.

Publicado en el diario HOY el 18 de mayo de 2016.

29 julio, 2015

Tren de vida




¡Menudo tren de vida lleva! La expresión la habrán podido escuchar cuando alguien se gasta más de lo que tiene y de lo que jamás podrá llegar a obtener. La historia de la España de finales del XX e inicios del siglo XXI quedará marcada durante varias generaciones debido a los errores que venimos cometiendo desde los últimos veinte años y que, probablemente, tendremos que pagar durante muchas generaciones. Ayer mismo publicaba en este periódico un magnífico artículo Julián Mora Aliseda en el que ponía en tela de juicio la utilidad y sostenibilidad de una infraestructura como el AVE para el desarrollo de Extremadura, en 2010 lo explicó magníficamente Germà Bel en un libro titulado “España, Capital París”, y desde unos años a esta parte son múltiples las advertencias que se hacen desde todos los lados. Incluso el responsable de transportes del Gobierno de los Estados Unidos se quedó admirado al conocer nuestros planes y dijo que ellos no eran tan ricos para hacer algo similar. No puede ser que tengamos previsto quintuplicar el nº de kilómetros de alta velocidad de la todopoderosa Alemania teniendo la mitad de su población.

El mal ya está hecho y ahora nos queda intentar aprovechar lo que está en construcción para que Extremadura pueda tener una conexión con Madrid y Lisboa con unos trenes propios de este siglo: electrificados, que alcancen velocidades superiores a los 200 km/h, que tengan unos precios asequibles para la mayoría de la gente, que permitan enlazar con otros medios de transporte, que lleguen hasta las ciudades y no paren en medio del campo como en Guadalajara, con vías que permitan también circular a las mercancías y ayuden al desarrollo económico de esta tierra.

La polémica de estos días quizá esté sobredimensionada, porque nadie cree que el viaducto que ayer visitó la ministra vaya a servir solo para hacer puenting y porque Portugal se ha comprometido a construir una conexión desde Badajoz a Sines y Lisboa con una importante financiación europea que ya ha sido concedida. Sería muy poco probable que la principal y única conexión entre el centro de la península y el litoral portugués fuera un recorrido que pasa por Salamanca y que el Alentejo y Extremadura se quedaran, de nuevo, en el olvido.


Por eso es necesario que las cosas se hagan como es debido y que se vayan poniendo en funcionamiento aquellos tramos que se van terminando. Y es importante que se haga sin sucedáneos ni engaños, como aquella amenaza de unir los tramos entre Plasencia y Badajoz con máquinas diésel y que tenía toda la pinta de ser un caramelo para contentarnos. Y ese caramelo sí que podría estar envenenado, porque la primera vía que llegue al Atlántico bien electrificada se podrá llevar muchos gatos al agua desde el punto de vista logístico. Es hora de que Extremadura deje de sentir vergüenza de sus ferrocarriles, que lo hagamos sin el lujo irresponsable que supone el AVE, pero que podamos tener un tren que nos dé vida.

Publicado en HOY el 29 de julio de 2015

07 septiembre, 2009

El tren de la historia


Llevar a cabo grandes proyectos es algo que debe pensarse mucho. Una vez tomada la decisión e iniciados los primeros pasos, tendremos que valorar si merece la pena echarse atrás para escoger una opción mejor. Los trenes de altísima velocidad no eran la mejor manera de articular y comunicar los territorios ibéricos. Con lo que van a costar habríamos tenido para renovar todas las vías de España y Portugal, electrificarlas, hacerlas de doble sentido, llevar nuevas líneas a comarcas que nunca vieron -ni verán- un tren y recuperar las que se cerraron. Esa opción habría permitido disfrutar de trenes que superan los 200km/h, a precios razonables para la mayoría de los ciudadanos y conectando más territorio. Se optó por volver a caer en el error radial y en alcanzar los 350 km/h para que los ejecutivos pudieran evitar los engorrosos embarques del puente aéreo. Ahora no hay vuelta atrás: Durão Barroso y Aznar optaron por una línea que sirviera para vertebrar las dos regiones de Europa occidental más castigadas históricamente por el subdesarrollo, Extremadura y el Alentejo. Mientras las obras avanzan nos llega un revuelo porque Manuela Ferreira Leite, la cuarta líder de la oposición portuguesa en cuatro años, quiere replantearse una decisión en la que participó como ministra de Finanzas. Tiene hechos sus cálculos electorales y sabe que puede prescindir del Alentejo, donde no llega ni al 20% de votos y es la tercera fuerza política, a cambio de dejar a la región vecina en un rincón apartado de la geografía. El día 27 hay elecciones y sabremos si se pierde, una vez más, el tren de la historia.


Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 7 de septiembre de 2009.

P.S. El vídeo no tiene nada que ver con el asunto, pero sirve para que se hagan una idea del personaje quienes no conozcan la actualidad portuguesa. Una joya.

27 junio, 2009

AVE, los Felipes y Manuela Ferreira Leite


Hoy J.R. Alonso de la Torre se despacha, quizá con algún exceso verbal y algunas injustas generalizaciones finales, contra los nacionalistas portugueses a costa de la cuestión del AVE Madrid-Lisboa. Yo creo que el órdago de Manuela Ferriera Leite puede, en buena parte, intentar sacar ese sentimiento antifilipino de la población.

Pero me temo que la inmensa mayoría de los portugueses tienen a los Felipes en el olvido. De vez en cuando hay algún español prepotente que se los recuerda. Yo creo que esos ramalazos de nacionalismo portugués se acabarán por completo cuando dejen de ver los tics de altanería y menosprecio que todavía quedan en España en relación con Portugal. A lo mejor es por aquí por donde debemos empezar a cambiar las cosas; entendiendo, comprendiendo, admirando la riqueza y el valor de su cultura y su lengua, algo que desde el centro de la península no siempre se ha hecho hacia la periferia y, claro está, luego vienen los rebotes.

Dará que hablar Manuela Ferreira Leite. Creo que no ganará las elecciones: sería la primera vez que un partido que tiene cuatro líderes en cuatro años gana unas elecciones. Alguien me dijo que había un precedente ( el PSOE de Felipe González, Almunia, Borrell y Almunia nuevamente). Se equivocó quien me apuntó el precedente y no tuve mi memoria ágil. Ese PSOE perdió estrepitosamente en el año 2000 y Zapatero ganó en 2004 tras cuatro años de oposición.

A todo esto. Yo sigo apostando por redes modernas de trenes, que vayan a 200-250 km./h y que arrticulen el territorio. Pero no he convencido a nadie.

04 mayo, 2009

Ave, Obama


Ahí tienen a Obama, hablando maravillas de los ferrocarriles patrios sin haber montado nunca en uno. Así que debe de haber alguien por ahí contando maravillas de nuestros caminos de hierro. Lo que no sabemos es si le habrán contado toda la verdad: estamos construyendo líneas radiales de trenes de lujo en lugar de estar tejiendo una red transversal de ferrocarriles rápidos, cómodos, sencillos y con capacidad de vertebrar el territorio. En 10 años tendremos paradojas como no poder ir en tren de Toledo a Ciudad Real o de Plasencia a Salamanca. Podremos dando una vueltecita por Madrid, que como sabemos es el centro del Universo. Y es que no aprendemos. Cuando se habla de deuda histórica pongo siempre el mismo ejemplo: en España hay líneas eléctricas de ferrocarril desde los años 40 y en Extremadura nunca se ha puesto ni un solo kilómetro. Hablar de vías dobles electrificadas en Extremadura es como hablarle del fax a Alfonso XII, pero si van en coche entre Madrid y Zaragoza circularán al lado de unas vías dobles y electrificadas por la que ya no pasan apenas trenes y por las que aquí hasta suspiraríamos. Y no sólo Obama habla de los trenes españoles sino que Aguirre y Monago se han reunido para pedir que la línea a Lisboa no se comparta con la de mercancías. Esperanza pide que arreglen la actual vía para mercancías, quizá porque no sabe que los 60 km. entre Mérida y Cáceres se hacen en una hora y diez minutos, casi como hace 50 años. A los que usamos el tren todos los días nos gustaría ver por allí a los políticos, para que supieran de primera mano qué se puede hacer por los ciudadanos de a pie.


Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 4 de mayo de 2009.


La imagen es de una de esas vías dobles electrificadas que existían e España en los años 40 y 50. En Extremadura nunca invirtió el poder central ni una sóla peseta en nada de esto. Ni en los años 60, ni en los 70, ni en los 80, ni en los 90. Yo creo que es el ejemplo más claro para ejemplificar la dueda histórica de una tierra abandonada durante décadas por los poderes centrales.

14 diciembre, 2008

Despropósitos



Esta primera fotografía está tomada en la estación de ferrocarril de Mérida. Aquí vemos un plano del despropósito del siglo XXI, aunque iniciado a finales del XX. En 1992 hacen la línea Madrid - Sevilla, que pasa a escasos km. De Toledo, pero lo dejan al margen. Es la primera cagada. Hace poco unieron la línea con Toledo, es el tramo gris que une Toledo con Madrid, pero no con el sur. De hecho, si quieres ir de Toledo a Ciudad Real, hay que pasar por Madrid, porque a nadie se le ha ocurrido continuar uniendo la cicudad hacia el sur. 

Pero vamos a lo que vamos. De color naranja vemos la futura línea Madrid-Lisboa, que también pasa cerca de Toledo pero que no pasará. Así que de Cáceres a Toledo podremos ir en tren siempre que pasemos por Madrid, centro del Universo. 

¿No sería más útil (y no especialmente más caro, sino todo lo contrario) para las comunicaciones transversales aprovechar el tramo hasta Toledo del AVE actual, hacer una consexión al Sur, para intercomunicar más zonas del país y conectar Toledo a la línea Madrid -Lisboa? ¿Alguien se ha dado ya cuenta de esto? En esta foto indico lo que creo que sería más útil. Es un punto de vista y nada más

18 septiembre, 2008

El error del siglo XXI (1)



Hace unas semana leí esta carta en EL PAÍS. Días después, en mi habitual viaje a mi tierra, pude observar una línea ferroviaria doble y electificada (lo que nos gustaría poder en contar en Extremadura con línea electrificada, aunque no fuera doble) totalmente infrautilizada entre Madrid y Barceona. Todos los trens baratos, que podrían ir por esas vías a más de 200 por hora, han desaparecido en favor de un AVE que es carísimo para la inmensa mayoría de los bolsillos. 

Pero como es el tren que usan los pijos, los dirigentes políticos, los ejecutivos y los comunicadores, aquí estamos preparando toda la geografía para el mayor histórico de la ordenación territorial. 

En la estación de Mérida han colocado un carísimo stand para vendernos la moto de las bondades de  este proyecto estúpido de (in)comunicación llamado AVE. En el mapa se aprecia claramente que, una vez más, la línea que unirá Madrid con Extremadura y Lisboa pasará a escasos kilómetros de Toledo pero no parará. Ya pasó lo mismo en 1992. EL Ave a Sevilla permitía ver Toledo, pero no se podía ir. En la carta alguien se queja de la imposibilidad de viajar en tren de Ciudad Real a Toledo, y por los planos que veo en Mérida cada mañana, tampoco podremos ir de Cáceres a Toledo. Bueno sí se podría. Imaginemos un japonés que viene a España y quiere conocer Toledo y Cáceres. Tal vez podría dedicar un día a Cáceres y otro a Toledo. Pero no podrá ser. EL cerebro que está planificando la gran cagada del XXI ha previsto que el japonés vaya a Toledo desde Madrid, y que si quiere proseguir hasta Cáceres, deberá retroceder 70 Km hasta Madrid y volver a ver Toledo de pasada mientras enfila tierras extremeñas. Tampoco podrá haber lanzaderas que lleven a estudiantes de Talavera a Toledo o a trabajadores de una ciudad a otra. 

He comparado esta situación ferroviaria de Extremadura con la de una casa en la que no hay agua corriente y hay que lavarse en una tina con agua. ¡Eso sí!, han empezado las obras de un jacuzzi/sauna/hidroterapia/... que habrá que pagar a un precio desorbitado y limitado a unos miembros de la familia. Y el problema es que nadie se atreve a reclamar un simple plato de ducha y agua corriente (fría y caliente) para todos.

Luego está la muerte del tren convencional. En algunos lugares de España había líneas decentes, electrificadas, que permitían ir a 200 por hora en algunos tramos. Pero allá a donde llega el AVE, el resto de trenes desaparece. 

Este fin de semana he intentado buscar billetes y transbordos para unir una localidad oscense que está en la antigua línea Madrid-Barcelona con Badajoz. IMPOSIBLE. Gastando una barbaridad en el AVE Madrid-Zaragoza pero sin posibilidades de enlace  por un lado u otro. 

El mal ya está hecho, pero habría que intentar evitar que se hiciera aún mayor. Seguiremos teniendo una estructura radial y no en red. ¿De Mérida a Sevila? - Por Madrid, ¿De Cáceres a Salamanca? Por Madrid. ¿Es que nadie va a poner en tela de juicio esto? ¿Es que no hay nadie que se esté dando cuenta del error histórico?

Sobre este asunto seguiré escribiendo porque tiene tela que cortar


13 enero, 2008

Cumbres


Esta semana tuvimos cumbre hispano-francesa, con un Sarkozy del que no sabemos si es un político convertido en estrella del famoseo o viceversa. En pocos días tendremos otra cumbre, la hispano-lusa, en la que nos jugamos mucho más y a la que, con toda seguridad, dedicarán menos tiempo y espacio los medios de comunicación españoles, algo de lo que no hay que culpar al pequeño Napoleón porque es lo habitual de toda la vida. Para los que vivimos en Extremadura es vital que haya entendimiento y colaboración entre Madrid y Lisboa: simplemente porque estamos en medio. Hay quienes ya lo saben y trabajan en esa dirección y los que no se dan cuenta de por dónde vienen los vientos. Desde el oeste solo nos llegan vientos favorables, cargados de agua para nuestros campos y de un aroma de mar que la geografía nos negó. Para que todos los proyectos de futuro que tenemos con Portugal sean fructíferos será necesario que sean compartidos y que sean de igual a igual, olvidándose del tradicional complejo de superioridad que a muchos les entra cuando van al país vecino. Eso significa que la generosidad tendrá que ser un elemento primordial y, quizá, no tenga mucho sentido que todo lo común acabe estando en nuestro terreno y dirigido por nosotros, desde la estación internacional del AVE hasta esa Plataforma Logística del Suroeste Europeo, esa que constituimos sin tener socio del otro lado. De nada valdrá que en las cumbres haya un entendimiento magnífico si hay ayuntamientos que siguen jugando a la mezquindad de asegurarse los ingresos por licencias de obras y ciudadanos que se jactan de no saber decir ni gracias en la lengua de suss vecinos.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 14 de enero de 2007.

30 diciembre, 2007

La plataforma logística de Badajoz


Publica hoy un interesante artículo Francisco Muñoz sobre la Plataforma Logística como la gran oportunidad para Badajoz. Me gustaría hacer alguna humilde puntualización ahora que estamos a tiempo antes de que lo que son buenas oportunidades se malogren por detalles que, con demasiada frecuencia, pasamos por alto.

El artículo es oportuno y fundamental, porque sirve de llamada de atención frente a los que no se dan cuenta de que el despegue de Badajoz (y también de Extremadura) vendrá ligado a la capacidad que tengamos de mirar hacia el oeste y de compartir, de igual a igual, proyectos europeos con nuestros vecinos portugueses. Por esa razón me permito (y me atrevo) a matizar algunos puntos:

En el texto podemos leer que "Si bien la plataforma se realizará en colaboración con Portugal, se trata de un proyecto gestado «para el beneficio y desarrollo de la sociedad extremeña»". Pues bien: esta Plataforma tiene sentido si es del Suroeste Europeo. Es más, esa fue la razón para que fuera construida en Badajoz, dado que si fuera su ojetivo meramente extremeño o español habría tenido localizaciones mucho más centradas, eficaces e interesantes. Por lo tanto no se puede hacer en colaboración con sino compartida con. Y no es una cuestión semántica sino de hondo calado porque estos detalles acaban por ser importantes escollos. Portugal no puede ser el convidado al que se le invita a sumarse a la mesa en la que ya está decidido el menú y repartida la comida en los platos. Si ya vamos a conseguir la Estación Internacional conjunta en nuestro terreno, podríamos haber sido inteligentes y permitir que la Plataforma Logística tuviera una compensación hacia el lado portugués.

Es imprescindible que los pasos que se den sean cuidadosos, que tengan en cuenta la sensibilidad portuguesa y que sean un proyecto auténticamente compartido.

Hacia el final del artículo se señala la importancia del empleo que se podrá generar en este nuevo núcleo del Suroeste Europeo. Y para ello tenemos que prepararnos porque es la formación un punto fundamental. En Portugal, desde hace unos años, hay un enorme interés en que el segundo idioma de escuelas e institutos sea el español. Es más, la Embajada Francesa se ha quejado porque los centros, que tienen cpacidad para desarrollar el currículo y demandar el profesorado, están pidiendo profesores de español y no de francés. Todos sabemos que, gracias a no doblar las películas, los jóvenes portugueses dominan el inglés mil veces mejor que los jóvenes españoles.

En 10 años, cuando funcione el AVE, La Plataforma y tengamos una sede para el Mundial de fútbol de Portugal-España en 2018, quien se llevará el gato al agua en cuestión de empleo será quien se maneje en español, portugués e inglés. Y en eso nos llevan una diferencia abismal al otro lado de la frontera y, además, están bien orientados y por el buen camino.

¿Y nosotros? Pues nosotros tenemos un problema. Las escuelas de Idiomas de la región son las que más alumnos de portugués tienen, el GIT ha organizado más de 800 cursos en la última década, pero el problema está en la enseñanza reglada. Mientras que en todos los institutos de la región se puede optar por el francés como segunda lengua extranjera, sólo en 14 se puede optar por el portugués. Es más en Badajoz, sólo en 3 de los doce institutos públicos es posible. Se ha introducido el segundo idioma en el último ciclo de primaria y en los últimos tres años tenemos 70 colegios con francés y sólo 5 con portugués. La cuestión es que si no introducimos YA y de forma seria el estudio del portugués en la formación de las generaciones futuras esa batalla del empleo la perderán los jóvenes que no se manejen en los tres idiomas.
¿Y qué se puede hacer? Pues poca cosa. La inclusión del portugués en los Institutos depende no de la voluntad de la Consejería, que me consta que está interesada en introducirlo, sino de la voluntad del claustro. Como en los claustros sí hay profesores de francés y no de portugués, los proyectos de centro ignoran el idioma de nuestros vecinos de al lado (y de 300 millones de hablantes en el mundo).

Hay cosas que no pueden esperar mucho más. Estos problemas no se solucionan en dos patadas la semana antes de que se inaugure la estación o la Plataforma. Hay que actuar ahora y hay que tener visión de conjunto por encima del corporativismo y los intereses poblerinos.

Aquí se puede leer el artículo de Francisco Muñoz

La Plataforma Logística, la gran oportunidad para Badajoz

Equipos y estrellas

  No sé si las celebraciones mundiales se acabarán esta semana o se prolongarán varios meses, otorgando cada región las oportunas medallas i...