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01 noviembre, 2010

Llorar es humano

Se puede tener maestría para realizar una tarea y ser, al mismo tiempo, un impresentable. Cuentan de insignes investigadores que fueron crueles con sus familias, y sé de literatos brillantes cuyas miserias nos provocan sonrojo. Dicen que deberíamos intentar separar una cosa de la otra, valorar lo excelso y olvidar la indecencia que ocultan o exhiben sin pudor. Pero  es algo superior a mis fuerzas y hoy me resulta difícil no poner un par de apellidos en negrita rodeados de palabras gruesas. No caeré en el error de escribir ningún nombre propio que los haga resaltar: cualquier lector adivinará a quiénes  me refiero, a un par de escritores que han hecho del insulto fácil una seña de identidad. La náusea me impide glosar las reflexiones del lenguaraz amante de la cultura nipona, pero no quisiera pasar por alto las palabras de un reportero de guerra metido a redactor de best-sellers. Hace más de cinco años, cuando estrené mi cuaderno de bitácora en internet, lo hacía con una referencia a la voz más importante de la literatura africana. Mia Couto alaba a los varones lacrimosos y afirma que el llanto es la consumación de dos viajes, el de la lágrima hacia la luz y del hombre hacia una mayor humanidad. Las personas ven la luz en un llanto y es el lloro nuestra primera voz. Pero no debe pensar lo mismo el espadachín de Cartagena, que ha soltado su ira frente a la emoción de un ministro que se despedía de sus colaboradores de varios años. Lo ha llamado perfecto mierda y sólo le ha faltado tildarlo de mariquita llorón.  Para los machotes de tasca eso de llorar todavía no lo consideran acto humano. Una pena.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 1 de noviembre de 2010.

06 agosto, 2010

Mis libros (V)


Los nuevos lusópatas tenemos una afición, quizá desmedida, por Mia Couto. A todos les encantó Cronicando o Estórias Abensonhadas. Yo sigo teniendo una predilección por A varanda do Frangipani. Probablemente no sea su mejor obra, pero hay algo de aquella historia, de aquel asilo de anciano y una novela negra del África negra, que me cautivó especialmente. Mia Couto se ha convertido en una de esas plumas a las que sigo fieelmente. No me ha defraudado, de momento.

20 diciembre, 2009

Os machos lacrimosos

Admiro a quienes contravienen las estúpidas convenciones patriarcales de la historia. Esa que dice que los chicos no lloran. Siento admiración por quien vive en un mundo con tanto burro como el del fútbol y es capaz de mostrar sensibilidad, crear magia y belleza, emocionar, emocionarse y demostrarlo.

Cuando empecé este blog, este fue uno de mis primeros posts. Ayer me acordé de él

O pranto é o consumar de duas viagens: da lágrima para a luz e do homem para uma maior humanidade. Afinal, a pessoa não vem à luz em pranto? O choro não é a nossa primeira voz.

Mia Couto, O Fio das Missangas

19 agosto, 2008

Las ideas y las edades según Mia Couto


Una pequeña reflexión sobre las ideas sacada de un libro de Mia Couto


A los diez años todos nos dicen que somos listos pero que nos faltan ideas propias.

Aos 10 anos todos nos dizem que somos espertos mas que nos faltam ideias próprias.


A los veinte años dicen que somos muy listos pero que no vengamos con ideas.

Aos 20 anos dizem que somos muito espertos mas que não venhamos com ideias.


A los treinta años pensamos que nadie más tiene ideas.

Aos 30 anos pensamos que mais ninguém tem ideias.


A los cuarenta años pensamos que las ideas de otros son todas nuestras.

Aos 40 achamos que as ideias dos outros são todas nossas.


A los cincuenta años pensamos con suficiente sabiduria para ya no tener ideas.

Aos 50 anos pensamos com suficiente sabedoria para já não ter ideias.


A los sesenta años todavía tenemos ideas pero nos olvidamos de lo que estábamos pensando.

Aos 60 anos ainda temos ideias mas esquecemos do que estávamos a pensar.


A los setenta años nos dormimos sólo con pensar.

Aos 70 anos só pensar já nos faz dormir.


A los ochenta años sólo pensamos cuando dormimos

Aos 80 anos só pensamos quando dormimos.


(Bartolomeu Sozinho, personaje de Venenos de Dios, Remedios del Diablo, de Mia Couto)
(Bartolomeu Sozinho, personagem de Venenos de Deus, Remédios do Diabo, de Mia Couto)

03 septiembre, 2007

Disolviendo problemas

Harvey Keitel interpreta a un pequeño personaje en Pulp Fiction llamado Señor Lobo y cuyo principal cometido es el de resolver problemas. En infinidad de ocasiones he ido a buscar en la guía telefónica el contacto de este señor y creo que no tiene línea fija. De lo que sí que hay cantidad de profesionales disponibles es para aplazar, postergar, encubrir y dejar pudrir cualquier tipo de problema. Y así, por poner un ejemplo, ocurre que hay un cultivo que en 2010 dejará de recibir ayudas y que en toda lógica debería empezar a desaparecer, pero nadie se atreve a poner el cascabel al gato y nadie plantea alternativas porque todo se ve lejano. Hay otros que la tesitura de gobernar con sus aliados naturales o dejar mandar al principal oponente les pone en un brete y optan por hacer un apaño: resolver el asunto en marzo, tras las elecciones generales, pensando que esta opción inexplicable les es menos perjudicial que la contraria. Mi escritor mozambiqueño preferido, que se llama Mia Couto, distingue entre resolver y disolver problemas, que es un estadio avanzado de la cuestión. Resolver problemas lo entienden algunos como una forma de evitar que nos lleguen los efectos inmediatos; disolverlos significaría dar una solución definitiva, aunque al principio no sea muy efectivo, pero erradicándolos por completo. Y puestos a inventar palabras, como hace el escritor africano, nos urge acabar con el cortoplacismo, enfermedad que consiste en no ver más allá de nuestras narices y ser incapaces de conjugar el verbo prever. Pero este problema no nos lo resuelve –ni disuelve– el Señor Lobo. http://javierfigueiredo.blogspot.com/


Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 3 de septiembre de 2007

Matonismo

En las escuelas siempre había un matón, alguien que se creía con el poder de amedrentar a quien le diera la gana y que contaba con el apoy...