Uno no se hace viejo cuando deja de ir a discotecas o practicar deportes de riesgo. La prueba del nueve la vejez llega el día que consideras que los que son más jóvenes que tú están menos preparados, son más indolentes, más pasivos, más dóciles y más despreocupados que los de tu generación.
En los últimos años he tenido que trabajar codo con codo con jóvenes de licenciatura reciente y que empezaban a dar sus primeros pasos laborales o con esa forma de trabajo encubierto que llaman becas de formación. Y sí. También he podido conocer algún caso de gente poco preparada, con desconocimiento de la realidad y con falta de cultura general preocupante. Pero debo confesar que, en la mayoría de los casos, he encontrado a gente muy trabajadora, muy eficiente, muy cumplidora del deber y, en algunos casos, con una cultura sorprendenete que ya la quisiéramos los más talluditos del lugar. He conocido a traductores minuciosos y resolutivos, a periodistas y comunicadores con maestría a la hora de redactar, a profesionales del derecho a los que sus pocos años no les impedía tener las ideas bien claras, y a gente con veintipocos años pero con una madurez enviadiable.
Y mi gran preocupación es si estamos siendo justos con esta gente joven y preparada. Hasta hace poco tenía mis dudas al respecto y desde esta semana tengo alguna certeza. No lo estamos haciendo bien y los mejores se nos acabarán marchando. Hay quien desconfía de los que vienen detrás y yo, viendo la reacción de los jóvenes en muchos lugares de Europa, creo que nuestra salvación tiene que venir por ese lado. Está un harto de oir hablar de divinos tesoros encontrados y que tiramos por la borda con la primera marejadilla. Donde hay poca justicia es gran peligro tener razón, pero hoy quedarse callado es ser cómplice de la injusticia.
Ánimo. El mundo es vuestro.
(Una canción de Extremoduro. La mejor: Ama y ensancha el alma)
(Una canción de Extremoduro. La mejor: Ama y ensancha el alma)
