Mostrando entradas con la etiqueta energía nuclear. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta energía nuclear. Mostrar todas las entradas

15 mayo, 2024

Colonialismo nuclear

Hubo un tiempo en el que un hallazgo natural o una invención humana podían transformar un área geográfica miserable en un lugar donde se nadaba en la abundancia. Quienes encontraron oro y diamantes en el África Austral saben bien de qué estamos hablando, pero la verdad es que los beneficios de tantas piedras y metales preciosos no mejoraron la vida de quienes llevaban siglos en aquellas tierras. En cambio, sí les vino muy bien a unos rubios del norte que se llevaron a la metrópoli todas las ganancias.

 

Sí, ya sabemos que la colonización y la explotación de recursos de hoy en día no es exactamente como antes porque todo parece diferente. Ya no hay esclavitud formal pero nos aprovechamos del trabajo sin derechos humanos ni laborales en lejanos lugares que no sabemos ni ubicar en el mapa. ¿O acaso no tuvimos que buscar qué era eso de Bangladesh cuando se vino abajo una fábrica textil en la que murieron 300 muchachas que ganaban 28 euros al mes y tenían que dormir en la misma factoría?

 

Por aquellos hallazgos o inventos que proporcionan riqueza se suelen pelear unos pueblos con otros. La llegada de una gran factoría suscitaba grandes disputas porque eran garantía de generación de empleo y crecimiento económico en varios kilómetros a la redonda. Casi siempre esas nuevas inversiones acababan en lugares que ya habían sido beneficiados antes y que ya contaban con mejores infraestructuras para albergar esas nuevas oportunidades.

 

¿Ocurría eso con todo? Pues no. Hace ya muchos años que en Extremadura plantaron una Central Nuclear en Almaraz e iniciaron una segunda que solo pudo impedir la movilización popular. Así que lo que nadie quería tener cerca sí valía para que se lo tragaran los que no tenían casi nada o habían asimilado como lema el “¡ave!, ¡qué le vamos a hacer!” 

 

Hace dos años, cuando la guerra de Ucrania disparó los precios de la energía, se publicó un curioso mapa peninsular de los lugares que más electricidad producían y quienes más la demandaban. De Extremadura, León y Aragón salían hacia Madrid y Barcelona millones de megavatios que apenas dejaban unas migajas en los lugares de producción. El caso de Almaraz es muy significativo: se empezó a construir en 1973, lleva más de 40 años funcionando, enriquece solo al área colindante, deja los peligros a toda la región y convierte en multimillonarias a las empresas domiciliadas en esas nuevas guaridas fiscales -me niego a llamarlos “paraísos”- en que se han convertido las comunidades autónomas que se vanaglorian de rebajar impuestos a muy ricos a costa de recortar servicios públicos que solo usan los pobres.

 

Me pregunto por qué no se han llevado ya la central de Almaraz al mismísimo Pozuelo de Alarcón. Si tantos dividendos reporta el uranio transformado en Extremadura, bien podrían quedarse allí con todo el equipo. Han pasado ya 40 años, está más que amortizada y el precio que aquí hemos pagado por ella no nos ha servido para despuntar. Cada día que pasa viendo marchar kilovatios y beneficios mientras nos quedamos con sus riesgos, me parece que estamos soportando una humillación que no merecemos. 

 

Publicado en el diario HOY el 15 de mayo de 2024

 


 

21 marzo, 2011

La lucha es alegría



El día 12 de marzo las calles de Portugal se llenaron de gente joven. Respondían a una convocatoria realizada a través de redes sociales y se han autodenominado geração à rasca, generación en apuros. A diferencia de otros lugares, donde es difícil reunir a jóvenes para actividades diferentes al botellón, nuestros vecinos han dicho basta y se disponen a representar un papel activo en un escenario en el que se les suponía meros espectadores pasivos. Me ha costado encontrar una noticia sobre esto en la prensa española y apenas sabemos nada de Islandia, donde hay una revuelta ciudadana contra las mafias económicas que han provocado la crisis. Pero el mundo está más preocupado por evitar que en Libia se maten con las armas que les hemos vendido, y en dejar en buen lugar a la energía atómica. A los que ponían remilgos a la venta de armas a países violadores de derechos humanos, o dudaban de la seguridad absoluta de las centrales nucleares, les llamaban de todo, desde trasnochados hasta tocanarices. Ahora tienen un momentáneo repunte de credibilidad, pero en un par de meses todo olvidado: Almaraz se encuentra muy lejos de Cáceres (70 km. en línea recta) y estamos en una zona en la que nunca hay terremotos grandes (el del 1 de noviembre de 1755 fue de los más fuertes de la historia y dejó muchas huellas a nuestro alrededor). En fin, que llega el buen tiempo y le entran a uno ganas de salir a la calle como nuestros vecinos, animados por unos tipos llamados Homens da Luta, que van animando a la gente a luchar con alegría y que van a ir a Eurovisión con un mensaje más digno que nuestro Chikilicuatre.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 21 de marzo de 2011.

Equipos y estrellas

  No sé si las celebraciones mundiales se acabarán esta semana o se prolongarán varios meses, otorgando cada región las oportunas medallas i...