16 agosto, 2014
15 agosto, 2014
Arte XIV
En casa de mis tíos había colgada una reproducción de este cuadro. Y tras ver un cortometraje de terror titulado "La Gioconda está triste" empecé a admirarlo de manera casi obsesiva. Cuando lo vi en el Louvre no pude disfrutarlo: cien mil hijos del sol naciente lo bombardeaban con flashes a pesar de todas las indicaciones.
14 agosto, 2014
Arte XIII
Hoy, 14 de agosto, en la ciudad desde la que escribo recordamos el día más duro de su historia contemporánea, cuando la cruel guerra se llevó por delante en un día de verano a miles de ciudadanos que pensaban diferentes de un tal Yagüe. Antes de entrar en el Museo del Prado por vez primera, me acerqué al Cason del Buen Retiro, el lugar en el que se expuso por primera vez en España la obra de Picasso que más tinta hizo correr durante la llamada transición. Tras un cristal blindado, como esos que había en los bancos, pudimos ver la expresión de la tragedia plasmada por Picasso tras el bombardeo de Guernika por los aviones nazis. Compré en el Rastro una lámina que estuvo en mi habitación de estudiante durante muchos años. La conservo, aunque tiene en las esquinas las marcas de óxido de tantas chinchetas.
13 agosto, 2014
Corrupción y olvido
El 28 de febrero de 1995 era martes de carnaval y atravesaba la
península de punta a punta, conduciendo a solas y oyendo la radio. Me tocó
escuchar hasta la saciedad la noticia del día sobre la detención de Luis
Roldán, que llevaba desaparecido desde que se descubrió su robo a las arcas públicas.
Durante horas de boletines informativos y tertulias me aprendí toda las
peripecias de aquel caso y de todos los precedentes de corrupción que habían
ido saliendo desde finales de los ochenta: Juan Guerra, un director de Renfe apellidado
Valverde, una señora que dirigía el BOE y muchos más. Tampoco faltaron a la
cita los dos asuntos más graves de aquella época y que se saldaron con
resultados diferentes, puesto que el caso Filesa
terminó con alguna condena pero sin afectar a los más altos dirigentes del
partido beneficiado, mientras que en el llamado caso Naseiro nadie recibió ni un mero reproche, a pesar de que todos escuchamos
de viva voz las conversaciones en las que se repartían la pasta.
Los optimistas siempre pensamos que de la mayor desgracia se puede
sacar una brizna de algo positivo con lo que animarse. Así que llegué a la
conclusión de que todo lo que estaba pasando podría ser una vacuna que nos
libraría para siempre de aquellos comportamientos, porque se iban a tomar
medidas que impedirían nuevos casos, y porque nadie jamás se volvería a atrever
a mentir, engañar y malversar de tal manera.
Han pasado casi dos décadas y las anotaciones contables de
Bárcenas nos indican que la vacuna no hizo efecto alguno: en esas mismas fechas
en las que Belloch estaba deteniendo a Roldán, ya se estaba volviendo a las
andadas. Y luego llegó el final del siglo y el inicio del nuevo milenio, una
época en la que la corrupción arrancó de nuevo como si no hubiera pasado nada. La
burbuja inmobiliaria se convirtió en abono para que las tropelías se propagaran
como camalote en el Guadiana: recalificaciones de dudosa legalidad, creación de
nuevos barrios desconectados en medio del campo en localidades como Seseña o en
algún cerro más cercano, proliferación de empresas que se servían de contratar
con la administración a cambio de llenar de oro las alforjas de una élite
política que creía que la fiesta no acabaría, etc.
Pero todo se vino abajo: la burbuja estalló, la culpa de todo la
habían tenido los curritos que querían vivir como reyes, salvamos a los bancos
con el dinero de todos y éstos nos lo revenden a precio de oro. Hoy se palpa en
la calle y en las encuestas cierta indignación de la sociedad, harta de que
Pujol y otros 600 como él tuvieran millones en Suiza sin tributar. Pero me temo
que pronto no recordaremos nada, que esta rabia desaparecerá, y que lo de hoy
es una repetición de aquel martes de carnaval de hace casi 20 años: seguimos
sin vacuna, nos dan un analgésico y la enfermedad de la corrupción avanza
gracias a nuestro olvido.
Publicado en las páginas de oponión del diario HOY el 13 de agosto de 2014.
Publicado en las páginas de oponión del diario HOY el 13 de agosto de 2014.
12 agosto, 2014
Arte XII
Los puentes romanos son una de mis predilecciones artísticas y en Extremadura tenemos dos de los mejores del mundo.Tanto es así que no sabe uno con cual quedarse, si con el de Mérida o con el del Alcántara. Elijan ustedes. Mañana no hay pieza de arte, que el espacio lo tiene reservado mi columna en HOY.
11 agosto, 2014
Arte XI
Hay muchas veces que lo cotidiano deja de ser apreciado por nosotros mismos. Todos los días veo el arco de Trajano en Mérida y, cuando te paras a verlo detenidamente, reparas en la perfección de una obra de 2000 años. Podría haber elegido cualquier imagen del arte de la antigua Roma, pero para qué irnos más lejos si tenemos al lado una buena representación de lo mejor.
10 agosto, 2014
Arte X
Aunque ya apunté mi predilección por el románico, no puedo dejar al lado el gótico, el estilo arquitectónico medieval que más puede impresionar por su grandiosidad. La catedral predilecta, como apuntaba el 2 de agosto es la de León, que parece estar sacada de el modelo perfecto, ni muy recargada ni demasiado sobria. Pero valga para ilustrar Notre Dame.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Matonismo
En las escuelas siempre había un matón, alguien que se creía con el poder de amedrentar a quien le diera la gana y que contaba con el apoy...
-
El plural mayestático, que ya en Roma usaban las majestades que le dieron nombre, se usa en días como hoy por todo el mundo y no tanto como ...
-
La noticia más comentada hoy en EL PERIÓDICO EXTREMADURA era e sta . Y los comentarios eran de todo tipo. Leer algunos me sirve para reafirm...
-
Me admira la capacidad de José Saramago para hacer correr ríos de tinta y zarandear un poco la materia gris del personal. Sus presagios s...


%2B17.32.17.png)



