03 agosto, 2014

Arte III


Estuve en el Louvre un domingo de julio de hace muchos años, rodeado de japoneses. Y en un cruce de pasillos estaba en lo alto la Victoria de Samotracia. Y dejé de ver japoneses y de escuchar bullicio.

02 agosto, 2014

Arte II

Tenía 15 años cuando las vi por vez primera. Había ido a jugar el campeonato de España de fútbol contra la Cultural Leonesa. Luego volví 14 años más tarde y me volvieron a sorprender como el primer día. Las vidrieras de la Catedral de León son uno de esos espectáculos creados por el ser humano y que no podemos dejar de ver si tenemos ocasión.

01 agosto, 2014

Arte I

Como todos los meses de agosto, voy a iniciar una colección en mi blog. Tras canciones, libros, frases, películas, ... ahora doy paso al arte. Son obras que me han impactado por una u otras razones. Algunas he podido verlas y otras no (todavía). Aquí va la primera, a la que me iba directamente cuando me sobraban un par de horas antes de llegar a la estación de Atocha, para pasar un rato. El Jardín de las Delicias de El Bosco. Sobrecogedor si pensamos en la época en que fue pintado.

30 julio, 2014

Ser valiente

Una de mis canciones preferidas de Joaquín Sabina es esa en la que desgrana un sinfín de deseos: que no te compren por menos de nada, que gane el quiero la guerra del puedo, que las verdades no tengan complejos, etc. Aunque no lleguen a estar de acuerdo con todos los versos, les aseguro que escucharla de vez en cuando es un sano ejercicio para tomar aire y afrontar con optimismo la vida. Hoy, que empiezo a publicar en el periódico al que mi padre se suscribió cuando llegó a Extremadura, no puedo dejar de recordar unos consejos que me dio con su ejemplo, porque no era de los que sentaba a sermonear de palabra: trata de ser lo más libre que puedas y no te conviertas en esclavo de nada ni de nadie. No es tarea fácil: intentar profundizar en la actualidad o en la realidad – que no siempre coinciden – puede traer no pocos problemas, incluso si ya has señalado en el frontispicio que esto de opinar es una ciencia incierta.




Si hay una cosa que me gusta de la prensa portuguesa es que muchos periódicos los leen personas de espectros ideológicos diametralmente opuestos, algo que en España casi ha desaparecido. Y la fórmula es bien simple: información veraz, contrastada y lo más aséptica posible, acompañada de análisis de todos los colores del arco iris, incluso muy contrarios a la línea editorial. Pero lo fundamental, por encima de todo, es que los medios nos cuenten lo que ocurre, que nos den todos los datos y que aprendamos a sacar nuestras propias conclusiones, que para eso se supone que somos lectores adultos. También es necesario que las verdades se cuenten sin mirar a quién benefician o perjudican, con criterios sólidos y que sirvan para todos los casos, porque esa es la única manera de acabar siendo creíble.

En Extremadura ha habido muy malas costumbres a la hora de encajar el ejercicio de la prensa libre. Incluso hay quien cuenta que hubo momentos en los que se amenazaba o premiaba con publicidad institucional en función de la docilidad. Ahora que se vive una etapa de transformaciones en los medios de comunicación, se vislumbran encrucijadas en las que habrá que optar por hacer seguidismo de todo lo que se fabrica en mil gabinetes, o por aventurarse a la hazaña de actuar en beneficio de una sociedad que necesita estar informada sin más artificios que la verdad.

Y es entonces cuando vuelve uno a recordar otros versos de la canción de Sabina: que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. En la tesitura de ser héroes hasta el final, cueste lo que cueste, o acomodarse de manera indigna al sol que más calienta, imagino que debe de haber algún término medio, una especie de estado de equilibrio en el que se pueda contar lo que pasa y decir lo que se piensa, sin que haya que arrepentirse de ello.

Publicado en el diario HOY el 30 de julio de 2014.


A ciencia incierta

Uno no va eligiendo los caminos: las encrucijadas salen al paso y vas tomando una u otra, unas veces son decisiones difíciles y otras asuntos nada complicados. Decidí dejar de escribir en el periódico en el que empecé hace casi diez años (fue en agosto de 2004) y, como apuntaba en mi post del pasado 16 de junio, no había mucho que explicar. Me despedí con una columna titulada Colorín, colorado. Mes y medio después vuelvo al oficio de columnista. Hoy ha sido la primera de esta nueva etapa que he titulado A ciencia incierta, que es lo que mejor define al ejercicio de opinar. No sabía que iba a tener este ofrecimiento del diario HOY cuando decidí abandonar mi columna de cada lunes: aclaro esta duda que ya me han preguntado varias personas

Ahora cambio de día (serán los miércoles), la periodicidad (uno sí, uno no, para que nadie se canse) y la extensión (abandono los 1630 caracteres con espacios, que se habían convertido en mi unidad mínima de argumentación explicativa).

Así que nos vemos los miércoles. El próximo será el 13 de agosto. 







12 julio, 2014

Irlanda

Llevaba años soñando con conocer Irlanda. Ha tardado, pero ha merecido la pena. En 11 días he recorrido 1545 km., conduciendo por la izquierda, visitando Galway, Kinvarra, The Burren, Cliffs of Moher, Connemara, Kylemore (es la abadía que aparece en la foto), Killary, Bunratty, Limmerick, Cork, Blarney, Kinsale, Tralee, Brandon Point, Connor Pass, Dingle, Inch Beach, Killarney, Ross Castle, Torch Waterfall, Ladies View, Macroom, Cashel y tres días pateando Dublin. Un viaje a una tierra entrañable con una gente cercana y amable. Los paisajes de Irlanda, una vez que los has saboreado, pasan a formar parte de la biografía de uno. Acabo de llegar y ya tiene uno ganas de volver a conocer un poco más de la isla.


29 junio, 2014

Las libertades en peligro, aquí y ahora

Amnistía Internacional ha publicado recientemente un documento en el que se denuncia el déficit democrático que sufrimos en algo tan básico como las libertades de expresión y de reunión. Los medios de comunicación tradicionales no suelen hacerse eco de la gravedad de este tipo de denuncias, que nos hablan de una realidad en la que se minan los derechos fundamentales. 

Hoy me contaron una anécdota. Ocurrió hace un par de semanas en una asamblea de una nueva formación política, Podemos,  que tiene la sana costumbre de recuperar la vieja idea del ágora o del foro: encontrarse en la calle pacificamente y debatir sus propuestas delante de toda la gente que quiera escuchar o aportar algo. 

La reunión la convocaron en la Plaza Alta de Badajoz, en un rincón en el que no interrumpían ni al tráfico rodado ni a las personas, sin ruidos, sin micrófonos, sin superar el centenar de personas. y sin suponer un peligro para nadie. Habían comunicado a la Delegación de Gobierno que se iban a reunir (Ya me parece poco democrático tener que comunicar el ejercicio de un derecho fundamental). Pero el día anterior les informan de que les deniegan el permiso con un texto que es una auténtica joya de despropósitos y que no quiero ni comentar, pero sí debo dar a conocer la argumentación por la que se deniega, que viene a decir algo tan peregrino como "que ya se celebran muchas asambleas".

La reunión se celebró sin causar ningún incidente y, al finalizar la misma,  varios policías procedieron a identificar a algunos participantes y a tomar nota de sus datos personales. No lo hicieron al tuntún, sino que parecían tener órdenes de identificar a las personas que tomaron la palabra. 

Tiene uno la intuición, por lo que me cuentan, que se trataba de una orden superior, ya que los agentes de policía estaban poco menos que avergonzados de tener que actuar como auténticos inquisidores, censores y represores de las libertades.

Sería deseable que aclarásemos de una vez por todas qué pueden hacer los ciudadanos en las calles: pueden escuchar un concierto pero no organizar una asamblea ciudadana, pueden juntarse 200 personas bulliciosas en una terraza o velador pero no 100 que hablan de manera ordenada en un rincón. 

Cualquier persona que crea en las libertades debería sentirse escandalizada por lo que denuncia Amnistía Internacional y debería preocuparse por la manera tan zafia de intimidar a quienes participan políticamente en las calles. No cabe duda de que es una herencia de la absoluta falta de cultura democrática que se practica desde determinadas élites del poder.

Matonismo

En las escuelas siempre había un matón, alguien que se creía con el poder de amedrentar a quien le diera la gana y que contaba con el apoy...