24 marzo, 2006

Las (buenas) noticias


Las buenas noticias siempre deberían causar alegría. Parece una afirmación demasiado obvia pero en ocasiones hay que recalcarla para que a nadie se le olvide. La paz, el alto al fuego o el cese de la violencia no tienen ni un solo resquicio para causar inquietud: lo inquietante era la amenaza. Los momentos cruciales necesitan ser afrontados con una visión histórica, un concepto casi incompatible con los sistemas electorales cuatrienales. Si hay alguien que empieza a dudar y a pensar qué es lo que más le conviene de cara a las elecciones de 2008, corremos el peligro de malograr un proceso que tendrá sus dificultades y sus altibajos, pero que puede suponer un escenario de tranquilidad permanente. Peor asunto es pararse a pensar en quién capitalizaría un posible éxito del gobierno. ¿Acaso no seríamos todos los beneficiarios? ¿Hay mayor éxito que un futuro en paz en el que no haya que estar mirando de reojo a nadie?

Los romanos decían que siempre era mejor una paz segura que una victoria incierta y habrá quien crea que hubiese sido mejor continuar sin mover ficha hasta aplastar al enemigo. Algunos se dejaron guiar por el dicho de “al enemigo ni agua” y hoy serían capaces de seguir en sus trece sin reparar que el refranero nos aconseja poner un puente de plata para el enemigo que huye. Los próximos capítulos serán complicados y habrá que hablar de desarme, de presos, de víctimas, de perdón y de diálogo. Durante años estuvimos diciendo que nuestra democracia era tan auténtica y verdadera que todo se podría discutir al margen de la violencia y la extorsión: Vamos a demostrar que es cierto.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 27 de marzo de 2005.

20 marzo, 2006

La reflexión de Carlos

Mi amigo Carlos Cabanillas tiene una de las mejores bitácoras de la tecnologías y el mundo greco-latino. Ahora ha saltado al ruedo de los opinadores en la cadena SER de Almendralejo. La primera de sus columnas en el aire la podéis escuchar en su blog y merece mucho la pena: podréis discrepar de él, pero es capaz de plantear discursos diferentes de los que se oyen a todas horas. Se agradece.

16 marzo, 2006

La primavera


La primavera

No hay nadie que no haya estado alguna vez delante de un papel en blanco encabezado con este título. Todos nos hemos visto en la obligación escolar de rellenar una cuartilla con tópicos, entre los que no se podían incluir ni las alergias, ni el aviso de unos grandes almacenes que te dicen que ya ha llegado aunque te mueras de frío. Hay quien, hipnotizado por el epígrafe y el color, acabó rimando en asonante que era la primavera el mar de flores blancas de Navaconcejo a Cabezuela. Otros se ponen nostálgicos y repasan todas las revoluciones, desde aquel 14 de abril al 25 portugués, de la primavera de Praga al mayo francés, hasta que repara que unas fracasaron, otras acabaron mal y alguna es ya sólo un icono de saudades, melancolías y batallitas de abuelo. Hoy los jóvenes salen a las calles: unos para pedir dignidad en las condiciones laborales por las tierras de Francia, por aquí, será porque ya creen perdida la batalla contra la precariedad, intentan perder la poca dignidad que les queda entre botellones de alcohol. Hace justo tres años también empezó la primavera. Aquella vez vino acompañada de la búsqueda a bombazo limpio de unas armas de destrucción masiva. Hoy habrá quienes sigan sin darse cuenta de que, desde las favelas de Río hasta el Congo, el arma utilizada con mayor frecuencia para matar, mutilar y aterrorizar a personas inocentes es la simple pistola, un instrumento que no está sujeto a ningún tipo de normativa y que no llena ninguna portada. Cinco premios Nobel han iniciado una campaña en http://www.armasbajocontrol.org/ para conseguir regular un comercio mortífero. Tal vez la campaña no sea eficiente pero la mayor inutilidad es, sin duda, no hacer nada. Cada cambio de ciclo primaveral nos invita a renovarlo todo: ojalá los cerezos en flor del Valle del Jerte nos traigan, además de la belleza, tiempos de compromiso. http://javierfigueiredo.blogspot.com/

12 marzo, 2006

Se admiten críticas, sugerencias,...



Puntos de vista y nada más es un espacio abierto en el que se espera, admite y desea todo tipo de críticas, sugerencias, controversias, polémicas, disensiones, asentimientos, negaciones tajantes, contrapuntos, afirmaciones, puntos de vista alternativos, posturas tradicionales, mensajes de aliento, comentarios de reprobación y cualquier elemento, nuevo o inventado, que invite a reflexionar profundamente, a discutir superficialmente o simplemente a participar. Sólo tienes que escribir un comentario.

Obrigado, Gracias, Merci, Thank you, Danke, Gràcies, Grazzie,...

Pasa la bola



Existe un juego escolar que consiste en crear una cadena inútil de collejas o leves manotazos. Cuando se pone en práctica dentro de un aula sirve para distraer al personal y sacar de quicio al docente de turno. El entretenimiento es estúpido y no tiene más consecuencias nocivas que las señaladas. El problema viene cuando el juego es realizado por adultos de gran responsabilidad que tienen en sus manos, aunque sea por omisión, la vida de otros semejantes. Es lo que ocurre cuando desde una escuela se advierte a los servicios sociales de la posibilidad de que un menor esté recibiendo algún tipo de malos tratos por parte de sus progenitores. Los servicios sociales pasan la bola a la policía, que acaba mandándola al juez de turno. Éste, con toda la diligencia, intenta recabar la información de los tres anteriores hasta que lo llaman del hospital para avisarle que la criatura se debate entre la vida y la muerte.

Repartir culpas no sirve de nada pero articular protocolos de actuación para estos casos es lo más urgente que tienen hacer nuestros políticos, porque la seguridad de un menor no se puede tratar como si fuese una instancia o un expediente de recalificación urbanística que se puede aplazar al día 15 del próximo mes. Es difícil admitir que haya que estar capacitado para cosas como conducir o manipular alimentos y no se pueda exigir nada para algo tan complejo como ser padre o madre. Será mejor no reprender más a los alumnos que pasen la bola porque, en el fondo, juegan a ser adultos pero sin consecuencias trágicas. http://javierfigueiredo.blogspot.com/

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 13 de marzo de 2006.

05 marzo, 2006

República


EL 14 de abril se cumplirán 75 años del inicio de un sueño. Un lustro con luces y sombras pero que vio llegar por primera vez la democracia, nos trajo el sufragio universal, inauguró el voto de las mujeres, abrió escuelas públicas para formar por igual a las hijas de los pobres que a los hijos de los ricos. Un homenaje a quienes dieron su vida por un sueño es imprescindible.

Igualdad


A nadie le habrá sorprendido que los varones ganen un 40% más que las mujeres ni hacía falta que el INE nos lo comunicara. Pasado mañana celebraremos el día de la mujer trabajadora y será un buen momento para que pasemos del lamento a la acción. Ya pocos se atreven a declarar su machismo a los cuatro vientos aunque a veces tengamos que leerlos hasta en columnas, pero quizá sean más preocupantes los que calladamente siguen sin creer en la igualdad y consideran a la mujer como un colectivo que amenaza el ancestral sistema de patriarcado. El BOE no va a solucionar de un plumazo tantos siglos de injusticia pero, por poco que se logre, siempre se avanzará algo más que esperando de pie a que un empresario pague a sus empleadas como es debido. Es curioso ver cómo las mujeres son ya mayoría en las Universidades, obtienen los mejores expedientes y ocupan los primeros puestos en oposiciones en casi todos los ámbitos, desde la medicina hasta la judicatura. Pero cuando la selección ya no depende de los factores de igualdad y mérito sino del criterio empresarial son los varones los que pasan a ser mayoría. Además de leyes hace falta cambiar muchas mentalidades que empujan para dejar las cosas como están: la revolución empieza por lograr que la coeducación sea efectiva y, sobre todo, por reequilibrar los papeles familiares: el viaje de la mujer hacia la vida laboral fuera del hogar no se ha compensado con el papel de un nuevo varón que tendrá que pedir permisos laborales para cuidar a familiares enfermos, que tendrá una paternidad más “materna” y que descubrirá que la igualdad es un beneficio para todos (y todas). http://javierfigueiredo.blogspot.com/

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el día 6 de marzo de 2006

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...