24 abril, 2006

El coche


Hay quien ha echado cuentas de lo que cuesta un coche, los impuestos, las reparaciones, el combustible y los gastos de estacionamiento, para concluir que sería más barato ir a todos los lugares combinando taxis y transportes públicos. Las cifras que rodean el mundo del automóvil nos hacen dudar de si somos realmente seres racionales: parece ser que, a determinadas horas, el tráfico de una ciudad se compone a partes iguales de los que van de un lado para otro y de los que dan vueltas para encontrar aparcamiento. Muchos incluso pasan treinta minutos buscando un hueco en el que estacionar para ahorrarse un par de euros de parking y acaban por gastar el triple en combustible y tranquilizantes.

Pasamos de lo cómico a lo trágico y la duda sobre la racionalidad del ser humano motorizado se hace más patente: cada fin de semana que se prolonga un poco más de lo habitual se salda con un centenar de muertos que parecen no importarle a mucha gente. De hecho, uno va por la carretera viendo a imitadores de Fernando Alonso y lo que acaba por extrañarle es que sólo haya 100 muertos. En ocasiones se debe criticar a las administraciones pero en este asunto tan grave hay que empezar a no echar balones fuera y ser cada ciudadano el que empiece a reprochar socialmente conductas que causan muerte y sufrimiento: nuestros pueblos se llenan de romerías campestres donde se bebe y se conduce sin rubor, en las autovías quien va a 120 es el último y la mitad de los muertos de la pasada Semana Santa no llevaba el cinturón. ¿Acaso estamos dispuestos a seguir perdiendo 4000 vidas al año de manera tan estúpida? Esperemos que no. http://javierfigueiredo.blogspot.com/

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 24 de abril de 2006.

11 abril, 2006

Nuestros vecinos



El 4 de febrero pudimos leer en estas páginas un artículo de Luís Regidor en el que explicaba su dificultad para realizar un intercambio escolar y que un alumno incluso había aducido que su madre no quería que un portugués entrara en su casa. Es una simple anécdota porque la realidad es bien distinta: las relaciones entre los dos países han mejorado y los vínculos entre casi todas las personas han superado los tópicos. Buena prueba de ello es la cantidad de gente que en Extremadura está aprendiendo la lengua de nuestros vecinos y que la prensa lusa se esté ocupando del interés que en nuestra región despierta todo lo portugués, algo que no sucede en otras regiones fronterizas. Las relaciones con Portugal, a tenor de todos los estudios de futuro, será una pieza clave en el desarrollo de nuestra región a todos los niveles y conocer mejor a nuestros vecinos será tan importante como respirar. Lo que nos ha pasado con Portugal no era odio sino indiferencia: en ocasiones hay gente que nos cae mal hasta que la conocemos y entonces nos damos cuenta del exceso de prejuicios que hemos derrochado. El próximo fin de semana los profesores de portugués de Extremadura han organizado unas jornadas en Badajoz que pretenden romper esos resquicios de intolerancia de los que hablaba el articulista hace un par de meses. Cuando en Extremadura conozcamos más a nuestros vecinos, cuando hagamos el esfuerzo de entenderlos y no esperar a que nos entiendan, cuando desterremos los tópicos y seamos capaces de enriquecernos con su inmensa cultura, estaremos en el camino de convertir a clientes y visitantes en amigos.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 17 de abril de 2006.

10 abril, 2006

Abril


Una maldita guerra y un final infeliz nos han impedido hacer justicia a una fecha: aquel 14 de abril inauguró la democracia en estas tierras, por primera vez los hombres y las mujeres podían tener los mismos derechos y obligaciones, se hizo efectivo el sufragio universal y se crearon escuelas públicas en las que los pobres podían dejar de ser analfabetos sin recurrir a la caridad. Fue un periodo convulso, en el que quizá pudo haber errores y excesos, pero hubo tiempo para la alternancia política y para que las libertades dejaran de ser artículos de lujo. El viernes se cumplirán 75 años de la llegada de la segunda república y llevamos 30 años de libertades recuperadas sin rendir el justo homenaje que se merece la primera institución plenamente democrática que conoció nuestra historia. Nuestras calles y plazas aún festejan la gloria de sanguinarios héroes de la conquista y colonización pero son incapaces de encontrar un hueco para la primera mujer que se sentó en un gobierno europeo. Cuando hayamos perdido por completo el miedo a los fantasmas de la guerra civil y la dictadura, tendremos que abordar nuestra deuda pendiente con una época floreciente en las artes y en la cultura y unos tiempos en los que no era necesario ser hijo de Don Fulano para ser tratado como una persona. La democracia es un ser vivo que nunca debería claudicar hasta impregnar cada una de las instituciones que nos rodean, desde las más altas a las más sencillas. Algunos pensarán que hay cosas más urgentes, pero aquello de igualdad, mérito y capacidad también podría llegar hasta la jefatura del estado. Tenemos abril para no olvidarlo.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 10 de abril de 2006

03 abril, 2006

Urbanidad y urbanismo

A veces una misma raíz nos puede llevar por derroteros dispares. La urbs latina generó un concepto que tiene que ver con la buena educación y otra vertiente que derivó en la planificación de las ciudades. Mientras la urbanidad ha permanecido bastante fiel a sus orígenes, el urbanismo ha acabado por vincularse con un complejo entramado de intereses. El difunto Gil tuvo la gallardía de decir que había optado a la alcaldía para vender pisos y hacerse más rico de lo que ya era. Otros han hecho lo mismo pero sin atreverse a confesar sus intenciones. No hay ciudad en la que la concejalía de urbanismo no sea el departamento más codiciado en pactos entre fuerzas políticas o en las luchas internas de los propios partidos gobernantes. Allí se cuecen las ganancias más rápidas y fáciles, se convierten huertas en pisos de lujo y se controla (o descontrola) el mapa de las ciudades. Marbella era el paradigma de toda esta historia, el lugar donde el dinero negro de los ladrillos fluía sin causar estupor para comprar parcelas, casas, apartamentos, voluntades y votos. Sería bueno que la operación de la semana pasada sirviera para poner coto a tales desmanes y sería mucho mejor empezar a tirar de esos hilos turbios del urbanismo especulativo que son capaces de cambiar gobiernos en comunidades autónomas, prometer millonadas a cambio de un voto en la aprobación de un plan general o simplemente poner el interés común en manos de quienes sólo ven lucro infinito en una necesidad tan básica como la vivienda. El urbanismo, más que nunca, necesita un poco más de urbanidad. http://javierfigueiredo.blogspot.com/
Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 3 de abril de 2006

Exilio entre comillas

Un sábado por la tarde de hace muchos años, justo después de los dibujos animados japoneses, emitieron una película basa...