28 septiembre, 2009

Educar con redes sociales




Si nos dejáramos llevar por el miedo y pensáramos que cada invención humana tiene una vertiente de uso negativo, hoy estaríamos en las cavernas. Hubo quien se negó a que el tren pasara por su pueblo para evitar los atropellos y hay quien no se mete en un avión para no estrellarse. No hay nada que no esté carente de peligros. En la escuela nos obligaban a usar tijeras redondeadas para evitar pincharnos, pero a nadie se le ocurrió que hiciéramos los trabajos manuales con los dientes. También utilizábamos pegamento y, a pesar de que alguno lo olía de manera sospechosa, nadie pensó que pegáramos los palillos en la cartulina con harina y agua. Tuvimos una asignatura llamada electricidad aunque alguien pudiera electrocutarse y disfrutábamos de ventanas, aunque alguno tuviera ligeras tendencias suicidas. Y pasó el tiempo. Las aulas se llenaron ordenadores y una red los conectaba con el mundo. Todo se disfrazaba de modernidad combinando números con puntos y ceros. Llegó la política 2.0, la salud 3.0, la ciudadanía 4.0 y hasta la educación 5.0. Y hubo quien creyó en estas cosas. No muchos, para que vamos a engañarnos. Algunos soñaron con compartir el aprendizaje con colegas a miles de kilómetros, con establecer una vinculación que superara el espacio de las cuatro paredes e interconectar a quienes se están formando a través de redes sociales en internet. Y es entonces cuando alguien decide desconectar las aulas de esas redes en la que sólo ven peligros y ninguna de sus inmensas posibilidades. ¡Qué le vamos a hacer! Siempre hubo quien pensó que las tijeras eran un arma blanca y no una herramienta de trabajo.

27 septiembre, 2009

Niños, en pie que está aquí el rey

Este es el texto de una carta a un diario regional. ¡Qué cabrones son los niños que obligan al rey a una postura incómoda! ¡Deberían darles cuatro palmetazos y un par de hostias!

En Educación para la ciudadanía debería explicarse que, al contrario de lo que sucedía bajo el fascismo, que había que rendir pleitesía al poder, en democracia somos todos iguales y el respeto se demuestra siendo tolerante no preocupándose por estupideces. En cualquier caso, los niños antes que los monarcas ( ¿o no?).

En un periódico de 'tirada nacional', veo una fotografía que ilustra un artículo en la que aparece S. M. el Rey Don Juan Carlos saludando en su primer día de clase a unos escolares de un colegio de Cantabria, un gesto que le dignifica como Monarca. Sin embargo hay un detalle en la fotografía que no encaja con el concepto que yo tengo de la educación, o será que ya me estoy haciendo vieja y estoy desfasada. En casa y en el colegio siempre nos han enseñado que cuando entrase una persona mayor sea quien sea lo correcto es ponerse de pie y saludar. En este caso 'ese sea quien sea' ha sido S. M. el Rey. Hubiera sido un bonito y educativo gesto que estos escolares no tan pequeños (que por cierto estaban sentados en el suelo), si alguien les hubiera enseñado, hubieran recibido al Rey poniéndose de pie. Además de ofrecer una buena imagen en la fotografía hubieran impedido que el Monarca adoptara una incómoda posición que nada le favorecía. A su vez los escolares hubieran aprendido el comportamiento que hay que tener ante las personas mayores, pero que en este caso se trataba del Rey de España. Pido perdón a los que han abolido estas normas de cortesía y como veo que están desapareciendo espero que ahora que los niños/as van a recibir 'Educación para la ciudadanía' recuperen algunas de ellas.

21 septiembre, 2009

Provincia

Los romanos llamaron provincias a aquellas tierras bajo su dominio que estaban fuera de la Península Itálica. Aunque ya hace mucho de la caída del Imperio, siempre me llamó la atención que muchas derivaciones de este término tuvieran un matiz claramente despectivo. Provincianismo parece una enfermedad incurable y tachar a alguien de provinciano es poco menos que mentarle a sus muertos. También están los reclaman una provincia para El Bierzo o Cartagena, aunque no sabemos si es porque desconocen esos matices o porque no les importa tener “una estrechez de espíritu y apego excesivo a la mentalidad o costumbres particulares”, que es como se define en el diccionario. Así que por un lado tenemos a provincianos sin provincia y por otro a gentes con provincia e inflamada, que la reivindican frente a la de al lado y la defienden de agravios y olvidos. Y en esto llega Ferreira Leite, pone su cara seria (no tiene otra) y le suelta a Sócrates lo siguiente durante el principal debate electoral televisado: Portugal no es una provincia española. Daría la sensación que la profesora es de las que no le gusta que le llamen provinciana, algo loable desde cualquier punto de vista. Pero el provincianismo se combate siendo cosmopolita y abriéndose al mundo, algo que difícilmente es compatible con un discurso que huele más Aljubarrota que a modernidad. Enriquecerse con las diferencias culturales, superar las fronteras y construir sobre ellas mil nuevas formas de cooperación, serán el mejor remedio para superar miedos y fantasmas. El futuro empieza hoy y consiste en hacer de cada intención consensuada una pequeña realidad.


Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 21 de septiembre de 2009.

14 septiembre, 2009

Franco (no) ha muerto


Cualquier libro de historia del siglo XX que se precie establece vinculaciones y similitudes entre el fascismo italiano, el nazismo alemán y el franquismo de por aquí. Si bien los dos primeros perdieron una guerra mundial y quedaron como lo que fueron, dos totalitarismos sanguinarios, el tercero sobrevivió durante casi 40 años en los que, además de apresar, torturar y aniquilar a quien pensaba diferente, impregnó el subconsciente de generaciones y generaciones. Francisco Franco murió en 1975, pero su maldita obra sobrevive en muchas conciencias, en muchos tics predemocráticos, en cierto miedo a significarse políticamente, en un desprecio hacia cualquier actitud reivindicativa a la que se etiqueta con el adjetivo de follonero y, sobre todo, en la formación de quienes hoy tienen más de 50 años y alcanzan altos puestos de las magistraturas. Luchar contra el fascismo en el mundo sirvió para recibir honores a partir de 1945 y hacerlo en España era peligro de cárcel y persecución hasta finales de los años 70. Lo que no se podía uno imaginar es que 34 años después de la muerte del dictador fascista alguien como Baltasar Garzón pudiera ser acusado judicialmente por investigar los crímenes impunes de un régimen infame. Y hay algo todavía más preocupante: en este país nadie ha pisado una cárcel ni ha sido castigado por haber colaborado con aquel régimen totalitario y fascista, ni quienes mandaron ejecutar a Julián Grimau, ni quienes despeñaron a Enrique Ruano en una comisaría. En cambio, ser antifranquista sigue siendo hoy una manera de complicarse la vida. Hay algo aquí que va mal.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 14 de septiembre de 2009.

P.S. La foto superior derecha ha sido recogida de internet. Hay desalmados izquierdistas que han manipulado la foto y han colocado con Photoshop, a la diestra de Franco, a otro personaje. Pero que quede constancia que lo que hay es un florero borroso.

07 septiembre, 2009

El tren de la historia


Llevar a cabo grandes proyectos es algo que debe pensarse mucho. Una vez tomada la decisión e iniciados los primeros pasos, tendremos que valorar si merece la pena echarse atrás para escoger una opción mejor. Los trenes de altísima velocidad no eran la mejor manera de articular y comunicar los territorios ibéricos. Con lo que van a costar habríamos tenido para renovar todas las vías de España y Portugal, electrificarlas, hacerlas de doble sentido, llevar nuevas líneas a comarcas que nunca vieron -ni verán- un tren y recuperar las que se cerraron. Esa opción habría permitido disfrutar de trenes que superan los 200km/h, a precios razonables para la mayoría de los ciudadanos y conectando más territorio. Se optó por volver a caer en el error radial y en alcanzar los 350 km/h para que los ejecutivos pudieran evitar los engorrosos embarques del puente aéreo. Ahora no hay vuelta atrás: Durão Barroso y Aznar optaron por una línea que sirviera para vertebrar las dos regiones de Europa occidental más castigadas históricamente por el subdesarrollo, Extremadura y el Alentejo. Mientras las obras avanzan nos llega un revuelo porque Manuela Ferreira Leite, la cuarta líder de la oposición portuguesa en cuatro años, quiere replantearse una decisión en la que participó como ministra de Finanzas. Tiene hechos sus cálculos electorales y sabe que puede prescindir del Alentejo, donde no llega ni al 20% de votos y es la tercera fuerza política, a cambio de dejar a la región vecina en un rincón apartado de la geografía. El día 27 hay elecciones y sabremos si se pierde, una vez más, el tren de la historia.


Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 7 de septiembre de 2009.

P.S. El vídeo no tiene nada que ver con el asunto, pero sirve para que se hagan una idea del personaje quienes no conozcan la actualidad portuguesa. Una joya.

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...