29 noviembre, 2010

Historias del tren


Me voy a atrever a decirlo y que no me pase nada: lo que se está haciendo con los trenes en este país es una locura y un despropósito. Ya está. No puede ser que vayamos a tener más líneas de alta velocidad que ningún país del mundo, con billetes a unos precios prohibitivos para la mitad de la población, y con unos trazados que insultan a cualquier ser racional. ¿Saben que Ciudad Real y Toledo tienen AVE pero no están conectadas entre sí a pesar de ser provincias limítrofes de la misma región? ¿Saben que Plasencia y Salamanca, a poco más de 130 km, estarán unidas por tren a través de Madrid dando una vuelta de más de 400 km?  Les aseguro que con lo que se ha gastado en trenes de altísima velocidad desde hace 20 años, y con lo que se va a invertir en los próximos 20, tendríamos para arreglar toda la red, cambiar el ancho, poner dobles vías, electrificarlas, llenarlas de material que circulara a más de 200km/h, interconectar la península en forma de red y llevar el ferrocarril a zonas a las que nunca llegó. Pero no. Se ha optado por hacer trenes de lujo para ejecutivos, de esos que nunca se pagan el billete de su bolsillo. El mismo día que se inaugura el AVE a Valencia desaparecen los talgos de Extremadura, unos trenes que ya nos llegaban aquí con décadas de retraso. Y por si esto fuera poco, a los escasos usuarios del ferrocarril en Extremadura nos tratan  peor que al ganado: a partir de enero viajar a diario entre Badajoz y Mérida se puede poner en unos 150 euros mensuales, justo el doble de lo que le cuesta a un asturiano hacer lo mismo entre Mieres y Gijón. ¿Me pueden explicar todo esto?

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 29 de noviembre de 2010.

22 noviembre, 2010

No ser católico

El lunes pasado intenté explicar que un católico puede vivir su religiosidad en España sin ningún impedimento. Practicar una religión minoritaria o atreverse a no tener ninguna ya es un poquito más complicado. Todo comienza el día que tienes que matricular a los niños en el colegio. Si eliges uno de titularidad pública, no te librarás de ser preguntado sobre tus creencias. De nada te valdrá que el artículo 16.2 de la constitución exprese textualmente que nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología o religión. La cuestión es que, sin decir ni pío, puedes ver que niños con apenas tres años son sacados del aula habitual y apartados de sus compañeros porque la pizarra y el estrado lo ocupa otro profesor elegido por el episcopado. Puede ocurrir que durante esa hora los niños sean llevados a una sala de informática o a cualquier otro espacio del colegio, pero también se dan casos en los que te advierten de que la criatura se tendrá que quedarse calladita al final de la clase, ante lo que muchos padres prefieren que sus hijos vayan a la clase de religión.  Las esperanzas de que en esta legislatura se aprobara una ley de libertad religiosa han desaparecido. Creo que todo sería más fácil si entendiéramos que cada uno puede hacer lo que quiera, que se deben respetar las libertades individuales para llevar una kippa o para santiguarse, pero que los espacios de titularidad pública tienen que mostrar una estricta neutralidad. Y eso afecta a la decoración de las aulas y a las ceremonias de juramento de los ministros. Ya ven que no ser católico implica comulgar muchas veces. Y con ruedas de molino. 

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 22 de noviembre de 2010.
La fotografía apareción publicada en el mismo periódico.
 

15 noviembre, 2010

Ser católico

En apenas diez días hemos vuelto a hablar de religión como en el siglo XVI. Empezó Ratzinger, que antes de aterrizar en Santiago nos avisaba de una situación de acoso a su iglesia como la de los años 30. Le faltó especificar si 1939 entraba dentro de esa horquilla temporal, pero me temo que ese año se le debe haber borrado de su memoria. Luego vino el asunto de los crucifijos en las escuelas públicas y me puse a pensar si no estaremos creando una sociedad en la que es imposible practicar el catolicismo. Pero conozco a cientos de católicos y sé que pueden bautizar a sus hijos libremente, llevarlos a catequesis en las parroquias y matricularlos en colegios religiosos. En el caso de llevarlos a centros escolares públicos, consiguen tener profesores que les adoctrinen en sus ideas, a los que sufragamos entre todos, y que  son elegidos por los obispos sin criterios de mérito, igualdad y capacidad. Les está permitido hacer primeras comuniones, confirmaciones, confesiones y eucaristías. Sus sacerdotes van dando la extrema unción en los hospitales públicos, celebran bodas por su rito, impregnan de cera las calles en la primera luna llena de la primavera, llevando a hombros sus imágenes escoltadas por fieros legionarios. Para financiarse no contratan una empresa de recaudación sino que es la Hacienda Pública la que se encarga de recogerlo, poniendo a su disposición particular toda la infraestructura de la administración. Así que sigo sin ver qué peligros o cortapisas acechan a los católicos. El lunes que viene les contaré lo difícil que es no ser católico en España. Eso sí que es para llorar.


* La fotografía fue capatada en un colegio público de Badajoz.





08 noviembre, 2010

Educar es todo

Lo que somos se lo debemos a unas características genéticas heredadas y a elementos externos que nos han ido formando y que englobamos en eso que llaman educación. Ésta se circunscribía a la familia, la escuela y un pequeño entorno tangible y concreto, pero el siglo XX trajo inventos que permitieron recibir influencias lejanas, y el XXI nos permite ser protagonistas activos y no meros espectadores de lo que ocurre. La cuestión es que los medios de comunicación tienen hoy más capacidad formativa que millares de profesores con sus programaciones plagadas de objetivos. Así que mientras algunos han estado preocupadísimos por los contenidos de una asignatura para educar a la ciudadanía, escudriñando cada sílaba de los libros de texto, no habían reparado en que Hannah Montana y un patito feo con acento porteño estaban entrando como el caballo de Troya, modelando la ideología de las nuevas generaciones. Sí, así de rotundo. Porque debajo de cada ídolo de nuestros niños y adolescentes se esconden, sin camuflaje, los nuevos papeles que deben representar todos aquellos que no quieran salirse del redil y convertirse en ovejas negras. No sería especialmente grave si no fuera porque los medios de más audiencia sacan pecho de sus éxitos basados en algo mucho peor que los personajes citados. Estamos hablando de incultura, cotilleos, estupideces, grosería, superficialidad, personajes públicos sin oficio y un sinfín de estiércol que se propaga en forma de programación de entretenimiento. Muchos pensamos que educar es casi todo en la vida y nos tememos que el principal maestro parece un auténtico descerebrado.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 8 de noviembre de 2010.

03 noviembre, 2010

Visitante 20000

El blog ha cumplido cinco años y hace dos le puse un contador de visitas. Está a punto de caer el visitante 20000. Y no sé si tengo que regalarle algo o hacerle una fiesta. Es más. No sé n cómo identificar al visitante. Me recuerda a aquello de "El turista un millón..."

01 noviembre, 2010

Llorar es humano

Se puede tener maestría para realizar una tarea y ser, al mismo tiempo, un impresentable. Cuentan de insignes investigadores que fueron crueles con sus familias, y sé de literatos brillantes cuyas miserias nos provocan sonrojo. Dicen que deberíamos intentar separar una cosa de la otra, valorar lo excelso y olvidar la indecencia que ocultan o exhiben sin pudor. Pero  es algo superior a mis fuerzas y hoy me resulta difícil no poner un par de apellidos en negrita rodeados de palabras gruesas. No caeré en el error de escribir ningún nombre propio que los haga resaltar: cualquier lector adivinará a quiénes  me refiero, a un par de escritores que han hecho del insulto fácil una seña de identidad. La náusea me impide glosar las reflexiones del lenguaraz amante de la cultura nipona, pero no quisiera pasar por alto las palabras de un reportero de guerra metido a redactor de best-sellers. Hace más de cinco años, cuando estrené mi cuaderno de bitácora en internet, lo hacía con una referencia a la voz más importante de la literatura africana. Mia Couto alaba a los varones lacrimosos y afirma que el llanto es la consumación de dos viajes, el de la lágrima hacia la luz y del hombre hacia una mayor humanidad. Las personas ven la luz en un llanto y es el lloro nuestra primera voz. Pero no debe pensar lo mismo el espadachín de Cartagena, que ha soltado su ira frente a la emoción de un ministro que se despedía de sus colaboradores de varios años. Lo ha llamado perfecto mierda y sólo le ha faltado tildarlo de mariquita llorón.  Para los machotes de tasca eso de llorar todavía no lo consideran acto humano. Una pena.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 1 de noviembre de 2010.

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...