27 junio, 2011

Objetivos

Cuando empecé a hacer programaciones didácticas me parecía un rollo todo aquello de los objetivos. Pero enseguida me fui dando cuenta de que lo más importante, en la educación y en la vida, es tener claro qué quieres conseguir. A partir de ahí, una vez fijado el objetivo, el resto radica en usar las mejores herramientas y buscar los caminos más seguros. Las organizaciones políticas también deberían tener consensuados sus objetivos y saber cuál es la mejor forma para llegar a ellos. Estas obviedades han desaparecido de la política extremeña y en un mes trepidante hemos vivido casi de todo. La noche del sábado 18 de junio nos íbamos a la cama con la imagen de los dos principales partidos políticos aplaudiendo al más pequeño de los que tienen representación parlamentaria.  Ambos asumían de buen grado 12 puntos puestos sobre la mesa y a uno le entraban ganas de reír. El objetivo de esos grandes partidos era, en aquel instante, asegurarse el poder. Aunque para ello tuvieran que comprometerse a todo lo contrario de lo que había prometido. Mientras tanto IU abdicaba de sus objetivos: lejos de querer poner en práctica el mayor número de sus ideas de gobierno para los ciudadanos, se enrocaba en un debate que más bien parecía un juicio sumarísimo al pasado, un ajuste de cuentas por los agravios de 28 años y que, de rebote, provocaban el entusiasmo y la algarabía en el otro extremo ideológico, el situado más a la derecha. Y ahí anda metido el maestro Pedro Escobar, intentando explicar a sus propios militantes, quizá con poco éxito, los objetivos principales que debe tener una fuerza política de izquierdas. 

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 27 de junio de 2011.

21 junio, 2011

Acabaron por pasar


En el verano de 1998 empecé a escribir una historia de ficción que, como otras cosas de mi vida, dejé inconclusa. Contaba la historia de un jovencísimo policía a principios de los 70, a quien se encargó infiltrarse entre los camaradas de un partido de extrema izquierda, matricularse en una Facultad de provincias e intentar enterarse de todo. Pero el chico acabó leyendo a los clásicos del comunismo al tiempo que estudiaba para pasar inadvertido. Abandonó la policía a finales de los 70, ya en democracia, con un título universitario, ejerciendo una profesión de esas que llaman liberales y haciendo como que seguía creyendo a pie juntillas los dictados de los sectores más ortodoxos. Siempre mantenía las posiciones más violentas en lo verbal y más descabelladas en lo estratégico, decantándose claramente a postulados que daban la vuelta al arco ideológico y favorecían a la derecha más recalcitrante. 

No acabé aquella novelita infame, a medio camino entre mala novela negra y pésima novela histórico-contemporánea. Pero me he vuelto a acordar de ella. ¿Y si todavía permanecen infiltrados en los partidos de izquierda algunos cuya labor allí sea parecer los más radicales para desactivar la eficacia de las organizaciones de izquierda transformadora? Bueno, todo esto es ficción. Menos mal. Porque espero despertarme mañana y creer que todo ha sido un sueño, que las noticias que leo en cada edición digital a las 00:42 del 21 de junio de 2011 pertenecen a una versión veraniega del Show de Truman. No me puedo creer que los herederos de quienes gritaron No pasarán se hayan convertido en los traidores que permitan que acaben por pasar. Sí, ya me sé el cuento: que son lo mismo. Pero no.

Me parece que este verano retomo la novela. Me resultará más fácil. Ya no tengo que inventar tanto: me basta con leer la prensa de estos días para perfilar a esos personajes cuya única misión es que no haya ni tan solo un mísero avance para la vida de los parias de la tierra. Y están aquí, infiltrados entre nosotros.

20 junio, 2011

Pragmatismo

Movimiento 15-M en Extremadura.Los jóvenes, en asamblea, deciden qué van a hacer. (Foto: OTO). Unos filósofos norteamericanos de finales del siglo XIX, Peirce y James, son considerados los precursores del pragmatismo, una corriente que buscaba las consecuencias prácticas del pensamiento. Sí, ya sabemos que eso de pensar es lo que nos diferencia de otros animales, pero no me negarán que tiene sus complicaciones: es mucho más fácil llevar al redil a un grupo de ovejas mediante los silbidos de un pastor o los ladridos de un perro, que llegar a un acuerdo entre personas de pareceres distintos. Esa es la gran ventaja del ganado ovino, que obedece sin rechistar y no se plantea asuntos complicados más allá de las necesidades físicas (y fisiológicas) más primarias. A las gentes de izquierda, en cambio, les sale sarpullido cuando escuchan recias voces de mando, necesitan tener todo debatido y escudriñado, y son capaces de acabar en reyertas y escisiones por matices nimios. Cuando los mecanismos de reflexión y acción no están perfectamente engrasados y coordinados se corre el peligro de que las ideas, que en ocasiones pueden llegar a ser muy brillantes y de imperiosa necesidad, se queden empantanadas en un lodazal de dimes y diretes. Y cuando más te escoras a la izquierda  en el arco del pensamiento ideológico-político, más te adentras en ese tortuoso mundo en el que todo está psicoanalizado, especialmente el tiempo anterior, pero difícilmente se consiguen acordar procedimientos que conviertan los propósitos en hechos concretos. Concreción: esa es la palabra. Quizá sea lo que más se echa en falta estos días. Un poquito de pragmatismo no les vendría nada mal a unos cuantos para afrontar el futuro. 

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el lunes 20 de junio

19 junio, 2011

19 de junio de 2011

Quédense con la fecha. Que no pase el tiempo y luego vengan diciendo si fue en el 2011 ó en el 2015. Y los que más gritaron No pasarán, acabaron abriéndoles las puertas. Dentro de 20 años os lamentaréis. Y entonces será muy tarde.

13 junio, 2011

Construir y destruir

Levantar un castillo de naipes o de arena requiere buen pulso y ciertas habilidades. Para destruirlo no hace falta saber nada, se puede ser un inútil e incluso la torpeza manifiesta puede servir de ayuda. Es más fácil sacar defectos que aplaudir virtudes, reprochar comportamientos pasados que indicar nuevas pautas de conducta. El pasado es un poderoso imán que condiciona, paraliza y corta de cuajo la imaginación.  Hay quien sólo sabe vivir del pasado, quien sólo piensa en saldar cuentas, en regocijarse con venganzas aunque eso suponga cerrar las puertas del futuro. En Extremadura vivimos el momento político menos aburrido de los últimos 30 años, y en las calles hay gente joven - y menos joven-  hablando y discutiendo, sin interrumpirse ni insultarse. Las redes sociales hierven, aunque cada noticia de las ediciones digitales se llene de cientos de comentarios en los que el anonimato oculta la ruindad absoluta de lo más tradicional de la vieja política. Bajo los toldos de paseos y plazas se escucha el rumor fresco de algo nuevo mientras que en los grandes salones de terciopelo la dialéctica ha desaparecido, si es que algún día estuvo, de los usos y costumbres. Aquello de tesis, antístesis y síntesis es un mero juego de palabras para parvularios. Maquiavelo es sacado a hombros por unos y por otros, diseñando jugadas a siete bandas con carambolas inexplicables. La política del futuro necesita urgentemente algo tan sencillo como acordar qué se quiere hacer para que la mayoría de la sociedad mejore sus condiciones de vida, algo tan simple como conjugar el verbo construir y olvidarse de destruir.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 13 de junio de 2011

06 junio, 2011

Prudencia verbal

La prudencia no es una de esas virtudes que se contraponían a los pecados capitales. Hay quien la confunde con la cobardía y no son pocos los que la consideran una pérdida de tiempo, en especial los amigos de la inmediatez más espontánea. A los imprudentes en general, a esos que juzgan, sentencian, condenan y ejecutan en un pispás, se suman en ocasiones quienes hablan mucho más deprisa que sus neuronas. Esa técnica de contar hasta diez y respirar profundo antes de meter la pata no se enseña en las escuelas. Cornelia Prüfer-Storcks acusó de asesinato a nuestros compatriotas pepinos sin tener en la mano todos los resultados de los análisis. Pero no nos vayamos tan lejos, que esto de calentarse la boca no es una costumbre bárbara venida del norte. ¿O ya no nos acordamos de aquel joven canario que fue públicamente sentenciado por haber matado a su hijastra? Todos los fines de semana escucho en la radio a Leontxo García, un periodista especializado en ajedrez que glosa las virtudes educativas de este noble juego. En el ajedrez la prudencia es media vida y el cálculo reflexivo  la mejor de las virtudes. Estamos rodeados de quienes mueven alfiles y torres como si fueran fichas de parchís o dardos que han de clavarse en la diana. Los despropósitos verbales acaban por ser impunes en una sociedad en la que las prisas más viscerales arrollan a las palabras sosegadas. Será por eso que me encanta escuchar a Eduard Punset, no sólo por lo que dice sino porque trasmite la sensación de que ha madurado bien sus palabras. Malos tiempos estos en los que pensar lo que se dice es casi una heroicidad.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 6 de junio de 2011.

05 junio, 2011

Passos Coelho ganhou

Conocí a Pedro Passos Coelho en octubre de 2008, cuando vino a Mérida para participar en Ágora, el debate peninsular. Me pareció un político interesante, salvando la distancia ideológica, y una persona muy amable. Acababa de perder las primarias frente a Manuela Ferreira Leite pero había superado en votos a Santana Lopes. Ya entonces llegué a comentar que este hombre acabaría siendo Primer Ministro portugués.

En julio del verano pasado lo volví a ver en Santander, en un curso de la UIMP donde tomé esta foto. Ya era el líder del principal partido de la oposición y venía acompañado del habitual séquito. Nada se parecía a aquel día de octubre en Mérida, pero me resultó curioso que se acordara de aquel encuentro. Pudimos asistir a un debate informal sobre economía con Pina Moura y a un discurso muy bien construido. Un responsable de la Câmara de Comércio hispano-lusa nos dijo: "Este vai ser Primeiro-Ministro daqui a seis meses".  - "Para o próximo verão, disse eu." 

Casi acierto. Conociéndo su manera de pensar, me temo que en Portugal la crisis la van a pagar los mismos que antes, los que menos culpa tuvieron.

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...