21 agosto, 2014

Arte XX

En 1981 vi en Badajoz la exposición de un artista digno de admiración que impresionó a todos los que no teníamos ni idea de arte. Eduardo Naranjo. Me ha costado reencontrar aquel cuadro exacto de una especie de cuerpo vacío e una imagen onírica. Creo que se trataba de este: Escenas para un sueño.


No hay comentarios:

Trazas de racismo y odio

     Dicen que es necesario leer los prospectos de todo lo que ingerimos. Las normativas han llevado a los fabricantes de alimentos a indica...