25 enero, 2017

La ideología machista



El sábado las calles de Estados Unidos y otras ciudades del mundo se vieron abarrotadas por mujeres que querían defender sus derechos. La mayor de las manifestaciones, que superó el medio millón de asistentes, tuvo lugar en Washington, la misma ciudad en la que el día anterior tomaba posesión Donald Trump. No cabe duda de que el machismo del nuevo presidente, del que dan buena cuenta sus innumerables declaraciones, ha servido para poner en guardia a todo el país ante la amenaza de ver retroceder unos derechos que antes era difícil conseguir que se aplicaran y que ahora habrá que intentar que no sean borrados de un plumazo de las leyes.

En Estados Unidos no era difícil manifestarse ante la zafiedad del neomachismo, un término al que le sobra el prefijo porque no tiene nada de novedoso. Pero me preocupa menos lo que allí pueda ocurrir, donde el foco de los retrógrados está claramente identificado y hay una sociedad movilizada, que en otros lugares más cercanos, donde se va extendiendo un negacionismo que no es muy diferente del de aquellos que dicen que jamás hubo holocausto. La realidad es que en nuestras sociedades ha existido y existe discriminación hacia las mujeres en casi todos los ámbitos y que sería más fácil nombrar aquellos en los que la igualdad está casi conseguida. Gracias al feminismo, término que incluso una institución tan misógina como la RAE define como la ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres”, hoy es posible que ellas puedan abrir una cuenta bancaria, tengan pasaporte, puedan dar clase en la Universidad y hasta ser alcaldesas. Y hay que contar estas cosas porque mucha gente joven creerá que esto siempre fue así o que todo cambió porque unos señores se dieron cuenta de que ya estaban siendo demasiado malotes.

Nada cayó del cielo, cada derecho tuvo que ser luchado y para disfrutar de ellos hubo un movimiento feminista que se dejó la piel y la sangre en el camino. Por eso hay algunos a los que nos produce una enorme tristeza escuchar términos como feminazi o a gente que cree el movimiento feminista está intentando imponer una llamada ideología de género. No se equivoquen: la ideología que todavía sigue impuesta es la del machismo, la que se cobra nuevas víctimas semana tras semana y contra la que hay que actuar en todos los frentes, especialmente el educativo, porque es necesario que todo el mundo, sin excepción, sepa que la igualdad de las mujeres es un derecho humano sobre el que no se debería frivolizar jamás.

Vivimos al borde de un abismo, donde las libertades son vendidas a cambio de seguridad y donde la igualdad es una voz demasiado molesta para quienes se aprovechan de las desigualdades. Del lema de aquella revolución francesa nos queda la fraternidad, a la que le ha salido una hermana que llaman sororidad y que el sábado salió por las calles de medio mundo.  

Publicado en el diario HOY el 25 de enero de 2017

 

11 enero, 2017

Rebajas en los trenes



“En enero y febrero, no te quedes en casa. Empieza el año viajando con nosotros al mejor precio. Renfe te ofrece miles de plazas en trenes AVE y Larga Distancia con hasta un 70% de descuento, para que aproveches las rebajas fuera de tu ciudad. Visita a tu familia, haz turismo, viaja por trabajo o descubre ese lugar que te falta por conocer”.


Con este parrafito me animaba el pasado lunes la principal empresa ferroviaria del país a sumarme a las rebajas. Es la suerte de ser usuario habitual del ferrocarril y de contar con una de esas tarjetas de fidelización que, por culpa de vivir donde aquí, apenas me sirve para nada. Navegué por el enlace que me enviaron y vi en letra negrita otra apelación. “Busca tu oferta con destino a Barcelona, Madrid, Zaragoza, Sevilla, Valencia, Alicante, Bilbao, Gijón, Valencia, Córdoba y muchas otras ciudades”.

Reconozco que sentí una pequeña frustración al no ver ninguna localidad extremeña entre las mencionadas pero, para no pensar mal, confié en que pudiera estar en ese cajón de “otras muchas ciudades”. El listado era enorme: desde Madrid a 17 ciudades, desde Barcelona a 11 capitales diferentes y con unos precios realmente atractivos. Desde el centro de la península se podía llegar a Almería por 14 euros, a Alicante por 19 y a Gijón por apenas 16. ¡Y dos meses para poder disfrutar estas gangas y aprovechar incluso el próximo puente carnavalero!


Pues no. Resulta que todo esto no es para nosotros. Sí, ya sabemos que no tenemos AVE pero, como las distancias en ferrocarril se nos hacen eternas, podíamos pensar que encontraríamos alguno de esos chollos en el apartado de “Larga Distancia”. Y la respuesta es que no, que los trenes que pasan por nuestra región son todos de “Media Distancia” y lo único que tienen larga es la duración. Y esto ocurre en una región en la que la Comunidad Autónoma tiene que dar dinero a la operadora para que no le quiten los escasos trenes que circulan. Así que la última afrenta ferroviaria a Extremadura es que de Madrid a Badajoz los 400 km se hacen en casi 6 horas y por 34 euros, mientras que si fueras a Alicante podrías hacerlo en dos horas y media por menos de 20 euros.


Yo me pregunto qué tiene que pasar en Extremadura para que, ante tales discriminaciones, pueda brotar un ápice de rebeldía entre la población. ¿Hasta dónde seremos capaces de aguantar este tipo desaires, olvidos y desprecios? Solo hay dos provincias peninsulares (las ignoradas Teruel y Soria) afectadas por una discriminación como la que padecemos, con la diferencia que allí sí fueron capaces de salir a la calle para alzar la voz. Imagino que esta anécdota de las rebajas en los trenes no es la peor de las desgracias en una tierra con tantos problemas, pero es significativo que algunos de los que nos representan no fueran capaces ni de reclamar un tren digno, ya, para su tierra. 

Publicado en el diario HOY el 11 de enero de 2017. 



09 enero, 2017

La última afrenta (ferroviaria) a Extremadura

En Renfe hay rebajas de enero y de febrero. En los próximos días se pondrán a la venta billetes de Alta velocidad y largo recorrido a unos precios inimaginables, con un 70% de descuento. De Madrid a Alicante por 19€, a Almería por 14€ y a Gijón por 16€. ¿Y si quiere ir usted a Badajoz o a Cáceres? Pues se aguanta porque, como ve en el mapa, allí no hay ni AVE ni Larga Distancia. Hay "Media Distancia" (lo que es larga es la duración). Por el doble de tiempo de lo que le costaría llegar a Alicante le ponemos en un tren de asientos rígidos, sin cafetería, ni vídeo y por el más del doble de precio: exactamente 34,10€. Y lo que lllevamos así y lo que llevaremos. Si mañana no están todos los diputados y senadores de Extremadura haciendo una declaración conjunta de no apoyar ningún presupuesto que no empiece a solventar esta afrenta, es que no merecen ni volver a su tierra.

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...