10 marzo, 2014

Juegos de niñas

Una amiga me pone tras la pista de un folleto publicitario en el que los disfraces infantiles para niñas parecen cortados por el mismo patrón, como si no quedara más opción que ser princesa, lolita o una mezcla de ambas. Otro amigo me pasa una curiosa historia sobre un anuncio de la marca Lego en 1981, en el que una chica era protagonista de un juego con enormes capacidades educativas, y de cómo ha cambiado la marca en los últimos tiempos, con dos líneas bien diferenciadas de productos y con dos colores predominantes que las distinguen en mostradores y escaparates.

Anteayer celebrábamos el día de la mujer y hoy merecería la pena reflexionar sobre la educación global que se imparte para erradicar la marginación de la mujer y su reclusión en papeles tradicionales que creíamos totalmente superados. Hace ya tres décadas desde que Joaquín Sabina cantara que las niñas ya no querían ser princesas, pero si se acercan a una tienda de juguetes o a un reality con jóvenes de poco más de veinte años, descubrirán que nos queda demasiado camino por recorrer para liberarnos de algunas mitologías malditas. Lo cierto es que hay una parte significativa de la sociedad que todavía considera a la mujer un ser de capacidades inferiores, y otro importante sector que cree que el poder de la fuerza, ya sea bruta, económica o militar, es un argumento de peso para imponerse en las relaciones humanas. Si no coeducamos de otra forma para aniquilar el totalitarismo de andar por casa, pronto habrá que volver a reutilizar aquel anuncio de Lego en 1981 y nos parecerá hasta un acto revolucionario.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 10 de marzo de 2014.

03 marzo, 2014

Realidades prefabricadas

No me tragué la bola del documental de Évole pero eso no tienen ningún mérito: tras haber leído y hablado tanto sobre el 23F enseguida sospeché de que Federico Mayor Zaragoza pudiera haber representado a UCD en una reunión de ese calado, y me carcajeé al escuchar que Alfonso Guerra proponía a Summers como director de la opereta. Después de una semana hablando sobre el asunto y con un debate sobre el Estado de la Nación por medio, ahora mi preocupación es saber cuáles de las verdades unánimemente aceptadas han sido fabricadas para crearnos un estado de opinión. Algunas ya fueron desveladas, como aquel cormorán del Golfo Pérsico e impregnado de petróleo, que creíamos víctima de la maldad de Saddam Hussein y resultó ser daño colateral del Exxon Valdez en Alaska, hasta la matanza de Timisoara perpetrada por Ceausescu y que se rodó desenterrando muertos recientes del cementerio.

¿Se han preguntado qué será mentira? ¿Ganó España el mundial o fue un montaje perfecto de la Fura dels Baus? ¿Es cierto eso de que un negro ganó las elecciones en Estados Unidos? ¿Tendrán razón quienes afirman que la crisis económica es una estafa para reajustar el sistema de ganancias del capitalismo y poner a la chusma en su sitio? Uno quiere creer que todas estas preguntas retóricas forman parte de un relato tan absurdo como el de la supuesta Operación Palace, pero el debate parlamentario de esta semana me hace pensar que todo es posible, que el día menos pensado nos confesarán que la realidad descrita por algunos en el Congreso no pasaba de una simple broma que se les fue de manos. De muy mal gusto, por cierto.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 3 de marzo de 2013.

28 febrero, 2014

1000

Esta es la entrada nº 1000 de este blog, que empezó en septiembre de 2005 y que se alimenta una vez por semana, en el peor de los casos. Alguna vez pensé en cerrarlo, pero con la excusa de ir colgando lo que escribo para El Periódico Extremadura y alguna que otra cosa... pues aquí se queda, como una de esas obras inconclusas que uno va haciendo por el mundo. Vamos a por las mil siguientes.

24 febrero, 2014

Morir en la playa

Hace dos meses murieron seis jóvenes en mi playa favorita de Portugal: a seis universitarios se los llevó una la de madrugada, en una de esas estúpidas novatadas tan arraigadas en el mundo académico luso. La tragedia ha abierto el debate sobre la persistencia, en pleno siglo XXI, de tradicionales ritos iniciáticos de integración que suelen acabar en humillación o salvajadas. En Portugal se publicaron los nombres de las víctimas, se sabe de sus familias y es imposible no conocer todos los detalles de un drama que está constantemente en los medios y de forma personalizada.

Pero Praia do Meco no es la única en la que la gente pierde la vida: en Ceuta perecieron quince personas que ya estaban huyendo de la muerte. En nuestra mano estaba actuar para salvarlos o permanecer pasivos sin ayudarles a sobrevivir, porque uno no quiere acabar de creer esas informaciones que apuntan a que se les disparó mientras escapaban a nado en un mar gélido. Todavía no he conseguido leer los nombres de ninguna de estas quince personas, no han identificado a ninguna de ellas y jamás veremos a sus familiares contar sus sentimientos en un programa de televisión. Sus seres queridos en Mali o Senegal quizá nunca lleguen a saber qué pasó con ellos, si consiguieron un trabajo en Almería o Marsella. Quince cifras más para poner en las tumbas de los cementerios del estrecho y nada más. Estos días he recordado aquella foto de Javier Bauluz, la de una pareja bajo la sombrilla y un cadáver al fondo. Han pasado catorce años desde entonces y las playas siguen siendo escenario de unas muertes perfectamente evitables.


Publicado en El Periódico Extremadura el 24 de febrero de 2014

17 febrero, 2014

Sed de justicia

Reclamar justicia no es un acto de desconfianza ni de mala fe, aunque están tan extendidos los espíritus serviles, las pleitesías y los resortes para permanecer cabizbajos, que muchas veces uno tiene que dar explicaciones de por qué reclama sus derechos. Las bienaventuranzas decían que los que tienen sed de justicia serán saciados pero la realidad dista mucho de las sagradas escrituras: a nadie se le escapa que los sistemas judiciales están perfectamente preparados para proteger a los poderosos y vilipendiar a los inermes. Incluso las normas constitucionales que salvaguardan los derechos básicos fundamentales se conculcan con facilidad, porque no hay juez con capacidad de dictar una ejecución de los artículos 35, 43 o 47. Y si no tienes manera de que te escuchen cuando reclamas justicia, no se te ocurra romper cristales o mear fuera del tiesto, que esas argucias solo están permitidas para determinadas castas, y corres el peligro de que te juzguen y te condenen mañana mismo, con una celeridad que solo se aplica para unos.

En una semana nos ha dado tiempo de comparar el trato recibido en un juzgado por una mujer con apellido borbónico, que no se enteraba de las millonadas que amasaban sus sociedades, y por 19 personas que querían hacer oír su grito a favor de una renta básica que los aparte de la miseria absoluta. Podemos discutir muchas horas sobre la manera de hacerse escuchar en este mundo, donde unos solo necesitan descolgar un teléfono y otros han de subirse a la mesa, pero no caigamos en el error de crucificar a los que tienen hambre y sed de justicia, porque no sabemos lo que haríamos si estuviéramos en su lugar.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 17 de febrero de 2013.

10 febrero, 2014

Juegos de guerra

Ayer entregaron los premios Goya y dentro de tres semanas tendrá lugar la ceremonia de los Oscar. A veces, en una de esas galas de lujo y glamour, aparece una historia que te llega a lo más profundo, como nos ha pasado a muchos cuando hemos visto el cortometraje de Esteban Crespo titulado Aquel no era yo. Este documental, que ya recibió el Goya el año pasado y que el día 2 de marzo puede hacerse con la más preciada estatuilla de Hollywood, cuenta una historia cruda, con imágenes muy impactantes y demasiada realidad detrás. En diecinueve países hay todavía muchos niños con un fusil entre sus manos, que participan en guerras y acciones violentas inimaginables. Pasado mañana el mundo ha marcado en el calendario la fecha para que nos acordemos de ellos y son muchas las organizaciones que se dedican a intentar salvar a estas pequeñas víctimas del horror en el que viven. Y el primer paso que hay que dar es conseguir que el mundo sepa que existen, algo que no siempre es fácil.

Los veinticuatro minutos que dura la película de Esteban Crespo son una herramienta eficaz para que pensemos en la crueldad de un mundo en el que los más pequeños y las más indefensas, quienes deberían estar jugando y aprendiendo, acaban siendo actores principales de un género bélico que, desgraciadamente, no es de cartón piedra como en el cine. Pero tampoco olvidemos que las armas que blanden estos chavales no han sido fabricadas en sus países sino, quizá, al lado de nuestras propias casas. Luchar contra estas hipocresías sí que empieza a ser una tarea propia de otros géneros cinematográficos, el fantástico o la ciencia ficción.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 10 de febrero de 2014.

El miércoles 12 de febrero, a las 19 horas, se celebra en la residencia universitaria Hernán Cortés de Badajoz un vídeo-fórum con la proyección del cortometraje Aquel no era yo. La entrada es libre.

03 febrero, 2014

Pluralismo político

La libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político son los cuatro valores superiores que propugna nuestro ordenamiento jurídico. Y deben de ser muy importantes porque así se mencionan en el primer artículo de la Constitución. Lo que no tengo muy claro es si el concepto de pluralismo lo entendemos todos de la misma manera: para muchas gramáticas el plural es el singular más uno y solo los antiguos griegos tenían un número llamado dual, que andaba a medio camino de los dos. Yo soy de los que siempre he pensado que la dualidad es una singularidad ligeramente ampliada, que no debe confundirse con la pluralidad. Por eso me pareció siempre un fraude que la grandilocuencia de esa expresión de la carta magna conviviera con unas normas electorales pensadas y pactadas para que solo pudiéramos elegir entre dos opciones.

Poco a poco el pluralismo se va haciendo un hueco y cada vez son más las posibilidades que tendremos para poder elegir: al PP le ha salido un competidor por la derecha que pretende ser vox populi, UPyD gana adeptos entre antiguos votantes de los grandes partidos, e incluso dentro de la izquierda se podrá escoger entre varias candidaturas en las próximas elecciones europeas. Hay quien ve con cierto miedo la fragmentación ideológica del panorama político, mientras que otros creemos que era una necesidad clarificadora, porque era imposible que tantos matices del pensamiento se cerraran en dos, como los diez mandamientos. El pluralismo político sirve para enriquecer y profundizar la democracia, mientras que el dualismo político corre el peligro de convertirse en un trastorno (bipolar).

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 3 de febrero de 2014.

Cooperar en tiempos de odio

El 10 de diciembre de 1948 es una fecha que conmemoramos por haber firmado la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sí, ya sabemos ...