28 septiembre, 2010

Cerrado por huelga

Disipando las últimas dudas,...

...y al final me ha convencido Zapatero.


11 últimos minutos para pensar

La clase trabajadora (XIV)

Iba a escribir algo sobre la cuestión, pero el día 18 lo hizo Isaac Rosa. Mucho mejor.
“Esperamos que la huelga general no sea violenta. Además, no hay mucho entusiasmo entre los trabajadores para secundar el paro.” -José María Lacasa, Secretario General de CEOE-
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Ya sabemos, desde el mismo día que se convocó, que la huelga general del 29 será irremediablemente un fracaso, que no merece la pena que nos molestemos en hacerla. También deberíamos saber que, en el improbable caso de que sea un éxito, o que no sea el fracaso anunciado, será por culpa de violentos piquetes sindicales que sembrarán el terror en calles y polígonos. En la campaña mediática antisindical ya ha empezado a asomar el fantasma del piquete, del que oiremos hablar mucho los próximos días.
Los empresarios dicen que tienen miedo, y hace un par de días la CEOE exigió al Gobierno que “garantice el derecho al trabajo, y la seguridad de las personas y de las instalaciones empresariales”, para lo que piden una “línea caliente” donde denunciar cualquier hecho violento.
Está bien que la patronal defienda el derecho al trabajo, aunque sea sólo por un día, y precisamente el día en que los trabajadores están convocados a no trabajar. Y yo secundaría su propuesta de mano dura contra los piquetes si fuese extensible a todos, no sólo a los sindicales. Porque hay otros piquetes, los revientahuelgas, que hasta ahora se están mostrando mucho más activos que los huelguistas.
Ahí está, por ejemplo, el ruidoso piquete mediático, que trabaja a toda máquina para desprestigiar a los sindicatos y desmovilizar a los trabajadores. Está también el piquete político, encabezado por el PP, que se ha tomado la huelga como algo personal. Habrá previsiblemente otro piquete activo el 29: el de los servicios mínimos. Las últimas experiencias invitan a pensar que una vez más serán servicios máximos, para dar apariencia de normalidad en una jornada anormal.
Y está también el piquete empresarial, que ya está actuando en algunas empresas para que los trabajadores se lo piensen dos veces antes de hacer huelga. Por supuesto que los empresarios no están obligados a dar facilidades para que sus empleados hagan huelga, pero todos conocemos casos de trabajadores –sobre todo los más precarios- que no harán huelga no porque no quieran, sino porque no pueden, porque temen consecuencias. Y eso también es violencia.

Informarse antes de actuar



Esto sí que explicar las cosas decentemente y no el Cikilicuatre.


27 septiembre, 2010

Vivir de un sueldo

Desde hace siglos existe una mayoría de la población que subsiste gracias al trabajo que realiza y al sueldo que recibe. Históricamente, las personas trabajadoras nunca pudieron pedir unas mejores condiciones, porque el sistema estaba montado para que obedecieran y acataran aquello que se le daba. Y los tiempos fueron avanzando, llegaron las revoluciones industriales y fueron surgiendo conciencias que empezaron a reclamar un trozo de vida. Fue así que con huelgas y sufrimiento consiguieron el descanso semanal, luego la jornada de ocho horas, más tarde el seguro de enfermedad, después las vacaciones pagadas, permisos de maternidad y hasta de paternidad. Ninguno de esos logros que hoy disfrutan los trabajadores, que en su momento fueron considerados utopías, habrían sido posibles si no se hubiera batallado por ellos. Porque nada fue concedido y todo fue arrancado en la lucha. Quienes vivimos de un sueldo no podemos firmar un artículo en el Financial Times para que los gobiernos nos hagan caso. Los poderosos sí pueden amenazar a los gobiernos y hacerles seguir sus dictados. Los que viven de un sueldo no tienen más arma que salir a la calle o hacer huelga para poder mantener sus condiciones de vida. Por eso no acaba uno de entender que haya trabajadores que no sepan cómo defender su dignidad, que se confundan de enemigo, que se queden criticando defectos en el dedo que señala en lugar de mirar hacia la avalancha que se les avecina, y que crean más a quien les quita sus derechos que a quien pretende defenderlos. Esta semana nos convendría leer un poquito de Historia a los que vivimos de un sueldo. 

Humanidad

Hay palabras que modifican su significado cuando las escribimos en plural. Quienes estudiamos humanidades tuvimos que pasar mu...