10 diciembre, 2012

DD.HH.



Un día escribí DD.HH. y alguien pensó que me había equivocado, que la cercanía de las letras “d” y “r” en el teclado me habían provocado un desliz y que lo que estaba abreviando eran recursos humanos. Hoy, que se cumplen 64 años de la más importante declaración para las personas, aquella que pretendía convertir en ley unos derechos básicos y universales para cada rincón del planeta, tiene uno la sensación de que nos están arrebatando lo humano con sustantivos cargados de ideología. Los encargados de seleccionar y despedir a las personas en empresas e instituciones pertenecen a un área denominada de recursos humanos. Cuando se lee la segunda acepción de esa palabra en el diccionario acaba uno por entender muchas cosas de las que pasan a nuestro alrededor, ya que definen recurso como “el medio de cualquier clase que, en caso de necesidad, sirve para conseguir lo que se pretende”. El sistema no necesita personas, se basta y se sobra con recurrir a medios. Hay quien dice que necesitamos una nueva Declaración Universal de Derechos Humanos, que intente tener en cuenta la diversidad cultural del mundo y que sitúe en un mismo plano los derechos sociales, económicos, culturales y medioambientales, sin olvidar a las mujeres, que siguen teniendo obstáculos añadidos. Mientras llega o no, siempre nos cabe hacer un esfuerzo, como los que hacen desde Amnistía Internacional, para que se respete a la población civil en Gaza, no se ejecute en China o en Texas, y no se encarcele a disidentes como en Rusia. En nuestra mano está que los Derechos Humanos no sean cuatro letras que se olvidan. 

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 10 de diciembre de 2012.

03 diciembre, 2012

Cárceles


Un día estuve en la cárcel. Fue una visita de no más de dos horas para participar en un programa de radio que hacían los presos. Tengo un grato recuerdo de aquel día, a pesar de la sensación de desasosiego que me produjo el imaginarme la vida sin libertad. Aquella experiencia me sirvió para no volver a decir que a alguien le han condenado “solo” a tantos años de prisión, porque ya puedo imaginar lo eternos que deben de ser los días entre rejas y muros. Nuestros centros penitenciarios están llenos de pequeños traficantes y ladronzuelos enganchados a cualquier sustancia, pero allí no hay ni banqueros de renombre, ni defraudadores fiscales, ni evasores de divisas. Mientras leía algunas dramáticas experiencias de viejecitos engañados por esos productos financieros que llaman “preferentes”, no dejaba de preguntarme cómo es posible que ningún responsable, de esos que viajan en business, haya sido condenado. Unos pocos se han repartido indemnizaciones millonarias y ahora tenemos que pagar entre todos, y con esfuerzos sobrehumanos, los agujeros que han dejado con su ineptitud y quizá algo más. Para colmo de los colmos, el jueves detenían a Feli Velázquez, una activista de la plataforma de afectados por la hipoteca que se dirigía a un juicio como testigo. ¿Cómo es posible que acabe siendo legal que quienes han provocado las injusticias campen a sus anchas y que quienes luchan contra ellas estén en comisaría o en la cárcel? Y, por si algo faltaba, indultan a cuatro policías condenados por torturadores y otra persona vuelve a perder un ojo con las malditas pelotas de goma. Eso sí: a las cárceles van siempre los mismos.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 3 de diciembre de 2012.

26 noviembre, 2012

Los pájaros y la justicia

http://img.irtve.es/imagenes/nuevas-tasas-judiciales/1353530234334.jpgSi le hubiera cortado las alas habría sido mío, no habría escapado. Pero así habría dejado de ser pájaro y yo...yo lo que amaba era el pájaro. Estas palabras, que el malogrado Mikel Laboa escribió para una de las canciones más bellas del mundo, definen lo que está ocurriendo con la justicia y sus controvertidas tasas. Ya sabemos que los juzgados están llenos de enormes pilas de expedientes que se eternizan más de lo debido y que sería deseable que todos los procesos pudieran ser más ágiles, pero poner precio económico a la reclamación de justicia es poco menos que hacerla desaparecer o convertirla en otra cosa, es como cortar las alas al pájaro y pretender que siga siendo un animal que vuela. Además, en este caso hay un agravante que probablemente viene derivado de la percepción de la realidad de quien ha establecido las cantidades que hay que apoquinar para cada tasa. Imagino que serán personas que, como Alberto Ruiz-Gallardón, llevan décadas cobrando unos sueldos astronómicos y que creen que a los millones de pobres y precarios de España les sobran los euros a miles para poder reclamar lo que les pertenece. Este es un asunto más importante de lo que parece, mucho más que los resultados de las elecciones de ayer en Cataluña o la paga extra boomerang de los funcionarios, porque con unas tasas judiciales así estaremos obligando a una buena parte de la ciudadanía a callar y no decir ni pío a pesar de tener la razón. Los pájaros sin alas, como decía Mikel Laboa, no son pájaros, y tampoco podremos llamar justicia a aquella que solo es accesible para quienes tienen los bolsillos llenos.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 26 de noviembre de 20012

19 noviembre, 2012

Hijos pródigos


Llevo 13 años con la misma compañía telefónica y escucho su publicidad con ofertas apetecibles. Luego, en un servicio que se llama de “atención al cliente”, me dicen que son solo para los nuevos. Esa misma sensación de frustración se le quedó a mi sobrina, que está en su último año de instituto, cuando me llamó indignada contándome detalles de ese plan para que miles de jóvenes adquieran unos conocimientos mínimos de formación. Seríamos injustos si descalificáramos la iniciativa porque tiene aspectos muy positivos: se contrata a 189 profesores (aunque hubiera sido mejor no mandarlos a casa en septiembre pasado), y se da otra oportunidad a jóvenes de una región que arrastra deficiencias educativas históricas. Pero una medida loable se ha dado la vuelta y se ha convertido en objeto de polémica a causa de los mil euros que se darían de premio a quien consiguiera el título de ESO por la nueva vía. Los que criticamos en su día los 2500€ del cheque-bebé de Zapatero argumentábamos que las ayudas a la natalidad deberían haberse realizado con la creación de servicios para quienes lo necesitaran, y no mediante una distribución del dinero incluso a quien no le hacía ninguna falta. Sería más justo y más eficaz prevenir el fracaso escolar cuando se empieza a detectar, como se hace en Finlandia, y no acabar creando un agravio comparativo entre quienes estudiaron la secundaria en su debido momento y sin ninguna recompensa económica, frente a los que abandonaron los estudios y ahora tendrán título y dinerito. Como las compañías telefónicas, parece que premiamos más a los hijos pródigos que a los que muestran fidelidad.


Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 19 de noviembre de 2012.

13 noviembre, 2012

Habrá que leer las las razones


Historias de esquiroles y otras formas de pillaje


El año 2002 se convocó una huelga general. Era el 20 de junio y donde yo trabajaba solo pudimos hacer huelga tres personas. El resto no podían secundarla porque a casi todos los profesores se les acababa el contrato el 30 de junio.  En aquella ocasión Aznar quería reformar las prestaciones por desempleo y se iba a impedir que los fijos discontinuos pudieran cobrar el desempleo. En mi centro de trabajo había dos chicas que tenían ese carácter de fijas discontinuas. En realidad no deberían serlo, ya que el único mes del año que pasaban sin trabajar en la empresa era agosto, mes en el que las enviaban al paro y las volvían a contratar en septiembre. Pensaban que aquella historia de la huelga no iba con ellas y el miedo que tenían al jefe les impidió sumarse a la huelga. Solo tres la secundamos, pero aquella fue un éxito, a pesar de los intentos de U.R.D.A.C.I. A los tres nos quitaron el salario del día y las chicas, que no habían perdido ni un céntimo en la jornada, se vieron beneficiadas con nuestro esfuerzo.

Hoy me he encontrado con mucha gente que mañana irá a trabajar y no les puedo echar nada en cara, porque el miedo y la desesperanza están haciendo estragos. Pocos se han atrevido a decirme que están a favor de las medidas del gobierno contra las clases trabajadoras y los desfavorecidos, pero ninguno se compromete a rechazar los beneficios que pudiera lograr el triunfo de la huelga. Si se consigue algo, una vez más, unos  habrán puesto la cara y otros puesto el cazo.

Sólo les pediríamos que tuvieran la suficiente vergüenza como para no reírse en nuestra cara. Se puede entender el miedo y hasta la inconsciencia, pero el pillaje a los propios trabajadores es lo más indigno del mundo.

Fantasmas de Europa

No sé si existe un registro de los fantasmas que han recorrido Europa. El llamado viejo continente, que en el mapamundi nos lo han dibujado ...