Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2006

La vida política

Imagen
Siempre me llamó la atención que aquellas personas que abandonaban su profesión para dedicarse a tiempo completo al trabajo político o sindical se les llamara liberados . Quizá porque nunca entendí de qué se estaban liberando y porque en la mayoría de los casos me parecían personas que inconscientemente acababan por alejarse de la realidad que vivíamos los que no estábamos liberados de la vida normal. Tal vez sería más sensato limitar el tiempo que cada uno dedica de forma continuada a la primera línea de la política, pero tampoco es de recibo dar muchas lecciones sobre el asunto porque el último gobernante que se autolimitó el mandato casi nos descalabra. Es de imaginar que quien tiene pasión por la vida política y logra gobernar democráticamente durante un cuarto de siglo se puede dar por satisfecho: desde el punto de vista humano no se puede pedir a nadie que anteponga su compromiso político a su salud y a su bienestar porque, aunque a algunos le cueste entenderlo, la vida es más i

Europa migratoria

Imagen
Si un territorio se ha destacado históricamente por su capacidad migratoria para poblar y repoblar tierras lejanas es Europa. Durante siglos dominó de forma colonial África, América y Oceanía, impuso su lengua y su cultura por las buenas y por las malas, sojuzgó a las poblaciones a las que llamó indígenas aunque no tuvieran nada que ver con India, y no tuvo que pedir papeles para moverse por el mundo y hacer avanzar eso que llaman progreso. Hoy, gracias a los beneficios obtenidos durante siglos esquilmando materias primas y esclavizando medio mundo, la vieja Europa es ahora el destino de los movimientos migratorios universales. Quienes vienen aquí hoy tienen algo en común con aquellos europeos que también buscaban allende los mares un futuro mejor y mayor riqueza. La diferencia radica en que quienes se aprovecharon del “todo vale”, ahora quieren marcar las normas a los demás. La libertad de circulación de mercancías, de información y de conocimiento que se propugna sólo admite una exc

Pobres

Imagen
El nodo hablaba con orgullo del visitante 30 millones. Poco después las islas y las costas españolas se llenaron de jubilados de tez blanca que venían a disfrutar del benigno clima del sur de Europa hasta el fin de sus días. Podríamos deducir que nos encanta que los extranjeros vengan a nuestra tierra y que nos sentimos orgullosos de que nuestro estilo de vida sea envidiado en todos los rincones del mundo. Con estas premisas resulta paradójico que el problema del verano haya sido la llegada de veinte mil personas a las Canarias, pues es de imaginar que tan insignificante cifra no pondrá en peligro la capacidad hotelera del archipiélago. Todo nos revela que, en el fondo, el problema no es de xenofobia, porque entonces nos causaría el mismo desagrado el matrimonio alemán de Mallorca que la familia magrebí de Talayuela. Cuando profundizamos en el asunto descubrimos que la clave de todas las alarmas radica en que los que vienen en cayucos son, simplemente, pobres. Mucho más pobres que los

Años académicos y naturales

Imagen
Hay muchas personas para las que hoy empieza el año y otras cuyos ciclos vitales ya cabalgan por el noveno mes. Siempre me resultó curiosa la diferenciación entre años académicos y naturales, como si aquéllos fueran algo antinatural. En el año 1973 hubo un ministro que intentó hacerlos coincidir, pero el invento duró, naturalmente, un año. Ni que decir tiene que al ministro le costó el puesto y tuvieron el detalle de destituirlo en enero, con el año natural. El curso que empieza trae en la agenda asuntos interesantes: procesos de paz por aquí y por allá, elecciones por doquier e incluso propósitos de solucionar los graves problemas de la Humanidad. Encontraremos también inconvenientes y en ocasiones tendremos que poner en duda la seriedad de políticos que montan una pataleta a cuenta de la ciudad en la que se celebra el día de la región. Si una cuestión así llega a la portada de los periódico sólo puede deberse a que o bien ya vivimos en el paraíso (me temo que nos falta todavía), o

Hassan Hamadi

Imagen
Hassan Hamadi es un chico libanés. Es el chico de la fotografía. Su cara está salpicada de las consecuencias de una bombas llamadas de racimo, que no deberían existir, y que Israel usa de forma ciega para intentar frenar el terrorismo de Hezbolá. El 90 por cien de las agresiones israelíes con bombas de racimo ocurrieron en las últimas 72 horas del conflicto cuando estaba a la vista un alto el fuego . El Centro de Coordinación de Acción contra las Minas de Naciones Unidas ha identificado hasta ahora unos 400 zonas de impacto de bombas que están contaminados con hasta 100.000 pequeñas bombas sin estallar. Los delegados de Amnistía Internacional en Líbano han encontrado muchas bombas de racimo sin estallar en los pueblos y, en algunos casos, dentro de las casas. Las armas de racimo se esparcen por una amplia superficie en forma de pequeñas bombas, muchos de las cuales no estallan con el impacto inicial. Por lo tanto siguen siendo letales para la población civil. "