30 junio, 2008

Ganamos/perdieron

El plural mayestático, que ya en Roma usaban las majestades que le dieron nombre, se usa en días como hoy por todo el mundo y no tanto como recurso retórico sino como prueba de cobardía. Nos apuntamos al carro de los vencedores y asumimos los triunfos como si fueran propios, mientras que corren por internet esquemas muy graciosos en los que se explica cómo escabullirse, culpar a los demás de cualquier despropósito y hacer gala de insolidaridad en los momentos difíciles. No hay término medio: pasamos del cielo al infierno sin limbos ni purgatorios. La exageración para celebrar victorias y la crueldad para encontrar chivos expiatorios dan que pensar sobre la condición humana y animan a que, si existiera la reencarnación, se pudiera optar por recalar en seres más solidarios como abejas o castores. Esta vez nos ha durado hasta el último día la dosis de anestesia futbolera: hoy despertamos y da igual que anoche perdieran esos inútiles o ganáramos los de esta estirpe rojigualda elegida por los dioses, porque no aprendemos y estamos muy lejos de llegar a días como hoy conjugando nosotros perdimos y ganaron los nuestros. Tras la resaca futbolística europea se nos echa encima la cruda realidad, pero no nos asustemos: siendo de aquí podremos librarnos de ser detenidos durante un año y medio sin recibir explicaciones. No sé si anoche ganamos o perdieron, aunque en el viejo continente, de un tiempo a esta parte, siempre pierden los mismos. Así que canonicen rápidamente a sus héroes, defenestren a los culpables y hagan de la vieja Europa un lugar digno para quienes creemos en la libertad de los seres humanos.
Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 30 de junio de 2008.
P.S. Esto de escribir sobre algo antes de saber el desenlace, es un ejercicio de malabarismo realmente interesante.

29 junio, 2008

Cosas de Fútbol

Odio el panem et circenses y me pone malo ver el despropósito y la exageración de trato que se le da a estos asuntos. Y me repugna de manera especial cuando se vincula a nacionalismo patriotero, sea de donde sea. Así que reconozco que veré el partido de esta noche pero por una razón, porque me ha gustado el fútbol desde los seis años y me gusta que ganen los equipos que juegan bien. Por eso he sido un "antipatriota" seguidor de Holanda en infinidad de ocasiones, y a veces de Brasil o Argentina, o Dinamarca, incluso una vez Francia y casi nunca de Italia o Alemania. No esperen que salga a la calle con la rojigualda, pero hay unos chicos con una camiseta roja que mueven el balón por el centro de campo con un arte que hacía años que no veía. Me gustaría que ganasen si fueran nigerianos o bolivianos. Si ganan, bien. Si pierden, no pasa nada: esto es un juego. Lo que deseo es que el día 30 de junio en Europa se empiece a tener un poquito más de dignidad en el trato a los seres humanos que no son de la raza aria nacida en el “llamado” viejo continente.

23 junio, 2008

Tiempo completo


Desde el punto de vista teórico, lo mejor sería que quienes nos representan en el parlamento y elaboran nuestras normas fueran un reflejo de nuestra sociedad, con amas de casa, agricultores, profesoras, autónomos, funcionarias, cajeros de supermercado, electricistas, directoras de banca, un quince por ciento de jubilados y un diez por ciento de desempleados. A nadie se le escapa que los grupos parlamentarios tienen que contar con algunas personas con dedicación exclusiva, porque hay que decir que la actual situación es compleja y que pocas personas pueden representarnos políticamente si son trabajadores de empresas privadas o autónomos. De hecho, nuestros parlamentarios surgen básicamente de tres extracciones sociales: funcionarios, que no tienen problema para hacer valer sus derechos, acaudalados empresarios o políticos a tiempo completo y con sueldo. Si eres reponedor de un supermercado o empleada de una guardería, difícilmente podrás pedir permiso para ir una tarde a un pleno o a una comisión. Quizá la idea de que todos nuestros parlamentarios regionales cobren un sueldo solucione este problema, pero convertir en profesionales a todas las personas que nos representan en un ayuntamiento o en un parlamento puede traer daños colaterales que debieran ser tomados en cuenta. Ese gran peligro, que afecta de forma transversal a todo el arco parlamentario, es que la representación a cargo de quienes sólo viven de la política acabe defendiendo más un status corporativo que a quienes dicen representar. No hay nada como pisar la misma tierra que los ciudadanos para poder ser un fiel portavoz.

16 junio, 2008

Ctrl Z


Lo que ha cambiado la vida gracias al recién premiado google. Con este invento se puede enterar uno de casi todo, desde las proezas más geniales hasta las más estúpidas investigaciones. Entre estas últimas me ha llamado la atención la de unos que han demostrado que las ratas no distinguen el japonés del holandés cuando se pronuncian las palabras al revés. Ahora que nos han desvelado este dilema, sin el cual no podíamos conciliar el sueño, me pregunto cómo no estarán los investigadores de medio mundo intentando algo que sí cambiaría el rumbo de la humanidad. La idea consistiría en tener a nuestro alcance las teclas Ctrl Z, esas que en informática sirven para deshacer las meteduras de pata y que todo vuelva al estado anterior. Una herramienta de este tipo sería la solución de muchos de los problemas que padecemos y, aunque sea imposible una aplicación tan perfecta en los humanos, al menos se podrían lograr avances en lo que se refiere a la aceptación social del reconocimiento del error y consideración pública de la rectificación. En política cuesta mucho usar estas maravillosas teclas: si se mete la pata hasta el corvejón, siempre es mejor seguir hacia delante y negar el error antes que reconocerlo, como le pasó a Ana Palacio cuando auguró que la guerra de Irak serviría para bajar el precio del crudo. Pues se ha multiplicado por cinco y no le digo nada de los muertos, señora. Y mientras tanto un tal Yamamoto crea un método para extraer vainilla de los excrementos de la vaca y un tal Mahadevan estudiando cómo se arrugan las sábanas

14 junio, 2008

Érase una vez...

Érase una vez un país en el que gobernaba una familia de reyes. Ellos se pasaban el poder de padres a hijos y no contaban para nada con la gente pobre y trabajadora. Un día de abril de hace muchos años, la gente pobre y trabajadora se cansó, mandó a la familia del rey a coger un barco en Cartagena, y los reyes se fueron a Italia a refugiarse, donde gobernaba un señor que se llamaba Mussolini. Durante unos años las cosas cambiaron, se hicieron escuelas, las mujeres pudieron votar, hicieron una bandera roja, amarilla y morada,... y muchas cosas más.
Pero había unos señores a quienes no les gustaba la nueva situación así que hcieron una guerra para que todo volviera como antes ( o peor). Ganaron la guerra y durante 40 años no hubo libertades para nadie, ni para hombres, ni para mujeres, se prohibían los poemas y las canciones, no se podían decir muchas cosas,...
Hubo unos valientes que se enfrentaron al tirano, y sufrieron torturas ,y dieron con sus huesos en las cárceles, y....
Pasó el tiempo. Pasó tanto tiempo que a muchos se les había olvidado que hubo quien arriesgó su vida por nuestra libertad. Y decidieron hacerles un homenaje, tarde, pero homenaje. Y alguien sacó de nuevo la bandera de la libertad en aquel palacio. Pero el nuevo dueño del palacio se enfadó mucho, porque aunque se lamaba Bono, no era nada bueno.
Y colorín colorado, a la tricolor han ultrajado.
P.S.
Esta noche voy a contar este cuento. De momento es triste, pero a lo mejor, un día, llega a tener final feliz.

09 junio, 2008

Abuso de poder


Cuando alguien es víctima de una injusticia o de un delito a manos de cualquier desalmado, siempre tiene la esperanza de que la autoridad venga a poner las cosas en su sitio. Todo se complica si quien reparte injusticia y administra brutalidad es el organismo encargado de velar por nuestros derechos. Ahora que se han destapado las fechorías de un tal Ginés y su grupito de policías locales de Coslada, uno no puede evitar pensar en la peliaguda situación en la que se ven inmersos quienes padecen los abusos de poder en todas sus formas, desde las más nimias y sutiles, hasta las que hacen peligrar la integridad física. En los últimos años han aparecido palabras inglesas como bullying o mobbing que no hacen sino poner un aire de modernidad a problemas y situaciones con una importante tradición. Quienes han estudiado estos asuntos con profundidad creen que estos excesos tienen un caldo de cultivo en los grupos jerarquizados y en los que no existe contacto entre responsables máximos y los puestos inferiores del escalafón. En esos casos debe de ser complicado encontrarse emparedado entre un superior que incumple las normas y que nunca sabes si cuenta con el beneplácito o la aquiescencia de los jefes supremos. Puentear los cauces previstos se convierte en una especie de cara o cruz que puede acabar en justicia o defenestración absoluta. Así que nunca está de más bajar a la tierra, leer entre líneas y abrir bien los ojos para que entre los alumnos, entre los trabajadores, entre la tropa y entre la ciudadanía no se produzcan ni acosos entre iguales ni, sobre todo, abusos de poder.
Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 9 de junio de 2008.

08 junio, 2008

Cumpliendo años

Hace 30 años que Amnistía Internacional llegó a España. El lunes 9 de junio, a las 20.30 horas, en el Ateneo de Badajoz, proyectaremos un vídeo conmemorativo y, de paso, celebraremos que hace ya 15 años fundamos el grupo de Amnistía Internacional en Badajoz. No fuimos los primeros de Extremadura: ya llevaban un par de años los compañeros de Cáceres. Desde entonces hemos hecho lo que hemos podido para dar a conocer y luchar por los Derechos Humanos. Hemos vivido experiencias interesantísimas, como aquella actividad por Timor que hicimos en colaboración con la gente de AI-Portugal, luego tuvimos con nosotros a gente que nos causó una profunda huella como la abuela de Plaza de Mayo Matilde Artés, Sacha o Iván y su familia de Colombia. Conocimos la realidad de Liberia con James y el drama de Darfur con Mohamed.

Y muchos días en la calle, vendiendo camisetas, informando, intentando salir en la esquina de un periódico, pegando sellos para salvar a un preso de Texas que va a ser ejecutado, o escribiendo a Elsa, la mujer de Oscar Elías, que sigue preso en Cuba, o intercediendo por Amina que se libró de la lapidación.

Hay quien nos decía que perdíamos el tiempo. Hoy, 15 años después, estoy convencido de que lo que habría sido perder el tiempo hubiera sido no hacer nada, lamentarse y gemir diciendo que el mundo está así.

Así que seguiremos.

06 junio, 2008

Métodos y medios


Cuando se trata de enseñar hay que esforzarse mucho para saber hacerlo bien. Los métodos son muy difíciles de cambiar, hay grandes resistencias a lo nuevo y una tendencia en el subconsciente a repetir la misma enseñanza que uno recibió. Con los medios es más fácil: cuesta menos cambiar la tiza por un retroproyector o por una pizarra digital.


Pero todos los cambios se quedan en nada si sólo modificamos el envoltotorio, el canal del mensaje, sin mover un pelo del contenido y de la forma de trasmitirlo. Podemos gastar mucho dinero en medios y convertirlos en dispendio si no lo adaptámos al método.

04 junio, 2008

El dueño de la palabra


Hubo un tiempo en el que las palabras tenían dueños. Si no eras capaz de acceder a una multicopista, a una vietnamita, a un recuadro de un periódico, a unos segundos en un micrófono, no tenías posibilidad de dar a conocer lo que pensabas.
Este siglo ha cambiado casi todo y esto es ya muy diferente. Será por eso que cada vez tiene menos importancia quién es el dueño del papel en el que se imprimen las palabras que a uno se le ocurren. Hoy hay blogs, páginas webs, foros de debate, listas de correo, SMS que se pasan, presentaciones de powerpoint impactantes y enlaces a vídeos que jamás emitirán las televisiones oficiales. La ley del silencio es, cada vez más, un título sugerente que evoca una película. Así que, pase lo que pasa y venga quien venga, se puede bajar el volumen de los altavces pero es imposible apagarlos.

P.S.: La foto ha sido escogida al azar: creo que es Carrillo de joven.

02 junio, 2008

Menos mal...


Hace más de veinte años que el grupo Siniestro Total publicó su álbum Menos mal que nos queda Portugal. Aquel título nos dejó en el lenguaje una expresión de gran utilidad que a algunos les sirve como consuelo de tontos cuando las cosas van mal, se creen los últimos y descubren que hay alguien detrás. Otros, los que hemos hecho del país vecino nuestra pasión y nuestra forma de vida, la usamos como tabla de salvación para esos momentos de desasosiego en los que uno no piensa en otra cosa que en exiliarse. La ignorancia hacia Portugal que existe en la capital del reino ha inspirado incluso libros y ensayos. Buena prueba de este abandono es que jamás los medios nacionales hacen un seguimiento especial de las elecciones de nuestros vecinos más cercanos aunque sí lo hacen en Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña o las primarias de Iowa. Ahora que vemos un debate precongresual en la derecha española nadie se ha enterado de que en la derecha portuguesa las cosas se hacen de una forma más democrática, con elecciones directas entre la militancia y con cuatro candidatos que han tenido la valentía de presentarse. La pasada semana supimos que los vuelos a Guantánamo siguen haciendo escala en Rota, escuchamos que a nuestro gobierno no le constaba nada y acabamos enterándonos de todo gracias a una nota oficial del gobierno luso. Lo más gracioso de todo es que a Aznar le dijimos de todo- merecidamente- por colaborar indirectamente con la vergüenza de Guantánamo y ahora nos despachamos cándidamente porque confiamos en la buena fe de que los aviones de Mauritania a Guantánamo solo llevaban cous-cous. Menos mal…


Publicado en la contraportada del EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 2 de junio de 2008.

01 junio, 2008

Dos fascistas



La noticia en EL PAÍS de hoy corrobora todo lo que había en los comentarios del post anterior. Los fascistas italianos, son tan fascistas, que con tal de hacer daño a otros son capaces de hacérselo a sí mismos. Ahora la ministra se preocupa por la "chacha". Y es que puestos a echar extranjeros, ya hay quien ve venir el problema desde su particular punto de vista.


Los dueños de los pisos han empezado a poner en la calle, bajo la lluvia, a inmigrantes sospechosos de ser delincuentes por no tener papeles. El desenfreno fascista ha empezado y esperemos que esto no tenga que acabar como en la primera edición, la del pasado siglo XX.

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...