26 noviembre, 2012

Los pájaros y la justicia

http://img.irtve.es/imagenes/nuevas-tasas-judiciales/1353530234334.jpgSi le hubiera cortado las alas habría sido mío, no habría escapado. Pero así habría dejado de ser pájaro y yo...yo lo que amaba era el pájaro. Estas palabras, que el malogrado Mikel Laboa escribió para una de las canciones más bellas del mundo, definen lo que está ocurriendo con la justicia y sus controvertidas tasas. Ya sabemos que los juzgados están llenos de enormes pilas de expedientes que se eternizan más de lo debido y que sería deseable que todos los procesos pudieran ser más ágiles, pero poner precio económico a la reclamación de justicia es poco menos que hacerla desaparecer o convertirla en otra cosa, es como cortar las alas al pájaro y pretender que siga siendo un animal que vuela. Además, en este caso hay un agravante que probablemente viene derivado de la percepción de la realidad de quien ha establecido las cantidades que hay que apoquinar para cada tasa. Imagino que serán personas que, como Alberto Ruiz-Gallardón, llevan décadas cobrando unos sueldos astronómicos y que creen que a los millones de pobres y precarios de España les sobran los euros a miles para poder reclamar lo que les pertenece. Este es un asunto más importante de lo que parece, mucho más que los resultados de las elecciones de ayer en Cataluña o la paga extra boomerang de los funcionarios, porque con unas tasas judiciales así estaremos obligando a una buena parte de la ciudadanía a callar y no decir ni pío a pesar de tener la razón. Los pájaros sin alas, como decía Mikel Laboa, no son pájaros, y tampoco podremos llamar justicia a aquella que solo es accesible para quienes tienen los bolsillos llenos.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 26 de noviembre de 20012

19 noviembre, 2012

Hijos pródigos


Llevo 13 años con la misma compañía telefónica y escucho su publicidad con ofertas apetecibles. Luego, en un servicio que se llama de “atención al cliente”, me dicen que son solo para los nuevos. Esa misma sensación de frustración se le quedó a mi sobrina, que está en su último año de instituto, cuando me llamó indignada contándome detalles de ese plan para que miles de jóvenes adquieran unos conocimientos mínimos de formación. Seríamos injustos si descalificáramos la iniciativa porque tiene aspectos muy positivos: se contrata a 189 profesores (aunque hubiera sido mejor no mandarlos a casa en septiembre pasado), y se da otra oportunidad a jóvenes de una región que arrastra deficiencias educativas históricas. Pero una medida loable se ha dado la vuelta y se ha convertido en objeto de polémica a causa de los mil euros que se darían de premio a quien consiguiera el título de ESO por la nueva vía. Los que criticamos en su día los 2500€ del cheque-bebé de Zapatero argumentábamos que las ayudas a la natalidad deberían haberse realizado con la creación de servicios para quienes lo necesitaran, y no mediante una distribución del dinero incluso a quien no le hacía ninguna falta. Sería más justo y más eficaz prevenir el fracaso escolar cuando se empieza a detectar, como se hace en Finlandia, y no acabar creando un agravio comparativo entre quienes estudiaron la secundaria en su debido momento y sin ninguna recompensa económica, frente a los que abandonaron los estudios y ahora tendrán título y dinerito. Como las compañías telefónicas, parece que premiamos más a los hijos pródigos que a los que muestran fidelidad.


Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 19 de noviembre de 2012.

13 noviembre, 2012

Habrá que leer las las razones


Historias de esquiroles y otras formas de pillaje


El año 2002 se convocó una huelga general. Era el 20 de junio y donde yo trabajaba solo pudimos hacer huelga tres personas. El resto no podían secundarla porque a casi todos los profesores se les acababa el contrato el 30 de junio.  En aquella ocasión Aznar quería reformar las prestaciones por desempleo y se iba a impedir que los fijos discontinuos pudieran cobrar el desempleo. En mi centro de trabajo había dos chicas que tenían ese carácter de fijas discontinuas. En realidad no deberían serlo, ya que el único mes del año que pasaban sin trabajar en la empresa era agosto, mes en el que las enviaban al paro y las volvían a contratar en septiembre. Pensaban que aquella historia de la huelga no iba con ellas y el miedo que tenían al jefe les impidió sumarse a la huelga. Solo tres la secundamos, pero aquella fue un éxito, a pesar de los intentos de U.R.D.A.C.I. A los tres nos quitaron el salario del día y las chicas, que no habían perdido ni un céntimo en la jornada, se vieron beneficiadas con nuestro esfuerzo.

Hoy me he encontrado con mucha gente que mañana irá a trabajar y no les puedo echar nada en cara, porque el miedo y la desesperanza están haciendo estragos. Pocos se han atrevido a decirme que están a favor de las medidas del gobierno contra las clases trabajadoras y los desfavorecidos, pero ninguno se compromete a rechazar los beneficios que pudiera lograr el triunfo de la huelga. Si se consigue algo, una vez más, unos  habrán puesto la cara y otros puesto el cazo.

Sólo les pediríamos que tuvieran la suficiente vergüenza como para no reírse en nuestra cara. Se puede entender el miedo y hasta la inconsciencia, pero el pillaje a los propios trabajadores es lo más indigno del mundo.

12 noviembre, 2012

No hagan huelga



Les recomiendo que el miércoles hagan lo mismo que todos los días: levántense temprano, vayan a trabajar si es que pueden, lleven a los niños al cole, realicen múltiples compras y gasten más energía de la necesaria. No se les ocurra ir a la huelga porque apenas hay motivos para secundarla: vivimos en un país de pleno empleo, los sueldos son muy buenos, los horarios de trabajo cortos y fructíferos, nos van a dar tres pagas extras a fin de año, el salario mínimo está por las nubes, no hay casi ningún contrato temporal, no existen trabajadores obligados a ser falsos autónomos, nuestros pensionistas están todos en Mallorca, nuestras escuelas cuentan con los mejores medios y el profesorado lleva una vida de lujo, no hay problemas de vivienda porque sobran pisos y nadie se suicida por causa de un desahucio. Es un país donde a la gente llana le va muy bien y donde son las élites quienes las están pasando canutas. Hasta tal punto de que no les quieren reponer el iPad que algunas señorías han perdido a los diez meses de habérselo entregado gratis total. Así que es fundamental que el miércoles nuestros gobernantes crean que todo va bien, que todo es perfecto, que tienen vía libre y nuestro consentimiento para seguir adelante. Cada gesto de normalidad del 14N será interpretado por Soraya Sáez de Santamaría como una reválida a todos los Consejos de Ministros de este año. En las manos de cada uno de ustedes está conservar con su silencio el “paraíso” que les describía al inicio de esta columna, o bien despertar y alzar la voz como último recurso. ¡Ah! Casi se me olvidaba: disculpen esta sobredosis de ironía. No volverá a ocurrir.   

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 12 de noviembre de 2012

05 noviembre, 2012

Para vivir


Ayer la fila de coches para entrar en la capital de España llegaba casi a Talavera de la Reina. La Comunidad de Madrid sumó un millón de habitantes en una década y se ha convertido, como dijo Joaquín Sabina, en un territorio insufrible pero insustituible. Es por eso que en cuanto hay más de dos días festivos la estampida hacia espacios más habitables se convierte en casi una obligación. En cambio, los paraísos rurales buscados por los millones de personas que padecen el caos urbano se despueblan cada vez más y no solo no consiguen atraer a nuevos habitantes, sino que ni siquiera logran fijar a los que ya tienen. En la propia Extremadura se aprecia un aumento de población en las grandes ciudades a costa de dejar cada vez más vacíos los pueblos, y en Portugal es dramático el abandono del interior y la aglomeración en el litoral. La despoblación rural debería ser uno de los principales asuntos de la agenda europea y se está relegando, incomprensiblemente, en la lista de urgencias. Si no creamos las condiciones para que en los pueblos y aldeas de Europa, además de la tranquilidad y del paisaje, se mantengan unas condiciones de vida que no sean sustancialmente peores en educación, sanidad o asistencia social, estaremos propiciando el desastre continental de desvertebrar nuestros territorios. La semana pasada, en un viaje desde Badajoz hasta Alqueva, pude disfrutar de imágenes y pueblos con posibilidades de convertirse en un atractivo paraíso para quienes huyen del mundanal ruido, en un tranquilo mar interior. Solo falta propiciar que nuestros pueblos sean lugares donde se pueda vivir, bien lejos del atasco.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 5 de noviembre de 2012.

Fotografía tomada el pasado martes 30 de octubre de 2012, entre Cheles y Villanueva del Fresno, junto a las aguas de Alqueva.

Exilio entre comillas

Un sábado por la tarde de hace muchos años, justo después de los dibujos animados japoneses, emitieron una película basa...