Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2013

Demagogia

Imagen
La demagogia existe. Los que saben de definiciones dicen que es una degeneración de la democracia consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder. Es una práctica bastante transversal de derecha a izquierda aunque, para qué lo vamos a negar, hay algunos que se especializan más que otros, que parece que visitan las tabernas antes de adoptar una postura o fijar un punto de vista. En la historia reciente hemos padecido a demagogos a cuenta de los inmigrantes y su presunta tendencia a delinquir, o a furibundos amigos de modificar los códigos penales al calor de algún crimen de especial repugnancia. Nada nuevo bajo el sol: el populismo demagógico está al alza en Grecia o en Italia y por aquí parece que se tiñe de rosa de vez en cuando. Pero la demagogia también se ha convertido en la excusa perfecta con la que acallar las preguntas incómodas y desacreditar a

Latín, música y otros saberes

Imagen
Antiguamente, cuando uno era astuto y avispado, se le decía que sabía latín. Pero un día llegó el ministro   Solís Ruiz ,   el de la sonrisa del régimen, y soltó aquello de más gimnasia y menos declinaciones . Comenzó un declive que algunos vivimos en primera persona, cuando había que explicar por qué diablos querías aprender la lengua de   Cicerón . Si el bachillerato se te quedaba corto y querías seguir estudiando lenguas clásicas, entonces tenías que prepararte para justificaciones mucho más complicadas, rebatiendo el sambenito de lenguas muertas y poniendo a países nórdicos o germánicos como ejemplo de formación humanística de calidad. Eran los días en los que recibíamos a los primeros estudiantes Erasmus y nos sorprendían con su manejo del latín y también con una habilidad y cultura musical envidiable. Aquí, en cambio, seguimos teniendo que luchar contra viento y marea. El sábado próximo, sin ir más lejos, los niños y niñas que asisten al Conservatorio de Mér

Se é para acontecer, que SEJA AGORA

Imagen
Não posso deixar de ouvir esta canção dos Deolinda SEJA AGORA Nós havemos de nos ver os dois ver no que isto dá ficar um pouco mais a conversar Ter a eternidade para nós Quem sabe, jantar, Se tu quiseres pode ser hoje Tem de acontecer, porque tem de ser e o que tem de ser tem muita força E sei que vai ser, porque tem de ser Se é pra acontecer, pois que seja agora Nós havemos ambos de encontrar um destino qualquer ou um banquinho bom para sentar Vai ser tão bonito descobrir que no futuro só quem decide é a vontade Tem de acontecer, porque tem de ser e o que tem de ser tem muita força E sei que vai ser, porque tem de ser Se é pra acontecer, pois que seja agora Tem de acontecer, porque tem de ser e o que tem de ser tem muita força E sei que vai ser, porque tem de ser Se é pra acontecer, pois que seja agora Que seja agora Que seja agora Se é pra acontecer  Pois que seja agora Que seja agora Que seja agora Se é pra acontecer  Pois

Desenmascarar

Imagen
Mañana, cuando acabe el último baile del carnaval, podríamos aprovechar el momento de quitarse el antifaz y desenmascarar unas cuantas de esas historias que venimos padeciendo y que, no sé si por miedo o por vergüenza, nunca nos hemos atrevido a afrontar. Podríamos comenzar desvelando los nombres de quienes se llevaron el dinero a los paraísos fiscales e intentan regularizarlo ahora al 10%, cuando los que sí cumplieron con su deber pagaron en su momento del 20% en adelante. También necesitaríamos terminar de una vez con la sangría de dinero negro que está acabando con todo, aunque para ello hubiera que retirar de la circulación los billetes grandes o duplicar el número de inspectores fiscales. No estaría de más conseguir que los partidos políticos dejaran de dictar normas para su propia financiación y que trampean al minuto de aparecer en los boletines oficiales. Ha llegado el momento de colocar las cartas boca arriba y de poner unas nuevas reglas del juego qu

Lecciones de corrupción

Imagen
Hay quien cree que una mala experiencia sirve para inmunizarse y tomar precauciones perpetuas, que un pequeño atropello te convierte en un prudente de por vida cada vez que hay que cruzar la calle. Con la corrupción nos pasa exactamente lo contrario: buceas por los periódicos de hace veinte años, cuando   Naseiro ,   Roldán   y Filesa hacían correr tinta, y piensas que después de aquello todo el mundo se habría curado de espanto para no volver a meter la pata (y la mano). Craso error. Los corruptos saben que la sociedad tiene memoria de pez y que nada es más fácil que volver a las andadas cuando el escándalo anterior todavía está caliente. Si fueran ciertas las cosas que vamos sabiendo de   Bárcenas ,   estaríamos obteniendo una prueba de ese efecto contrario a la inmunización, porque cuando se efectuaron aquellos pagos en 1997 todavía estaba resonando el eco del “váyase, señor González ”, frase que   Aznar   no dejó de pronunciar ni un solo día entre 1993 y