25 febrero, 2013

Demagogia



La demagogia existe. Los que saben de definiciones dicen que es una degeneración de la democracia consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder. Es una práctica bastante transversal de derecha a izquierda aunque, para qué lo vamos a negar, hay algunos que se especializan más que otros, que parece que visitan las tabernas antes de adoptar una postura o fijar un punto de vista. En la historia reciente hemos padecido a demagogos a cuenta de los inmigrantes y su presunta tendencia a delinquir, o a furibundos amigos de modificar los códigos penales al calor de algún crimen de especial repugnancia. Nada nuevo bajo el sol: el populismo demagógico está al alza en Grecia o en Italia y por aquí parece que se tiñe de rosa de vez en cuando.

Pero la demagogia también se ha convertido en la excusa perfecta con la que acallar las preguntas incómodas y desacreditar a quien está cargado de razones: si en el fragor de un debate a alguien se le ocurre comparar los 400 € del subsidio de desempleo con los 270000 € al año que cobraba algún político al inicio de la crisis, es entonces cuando le engolan la voz y zanjan la discusión con un “no me sea usted demagogo”. Y se le queda a uno cara de tonto, como cuando en nuestra infancia el listillo que se veía acorralado en el juego gritaba “no se vale” y parábamos el tiempo. Distinguir lo que es demagogia y lo que no lo es va a resultar una tarea difícil en los próximos tiempos, pero que no les engañen: llamar a algunos ladrones no es demagogia, es pura descripción.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 25 de febrero de 2013.

18 febrero, 2013

Latín, música y otros saberes


Antiguamente, cuando uno era astuto y avispado, se le decía que sabía latín. Pero un día llegó el ministro Solís Ruiz, el de la sonrisa del régimen, y soltó aquello de más gimnasia y menos declinaciones. Comenzó un declive que algunos vivimos en primera persona, cuando había que explicar por qué diablos querías aprender la lengua de Cicerón. Si el bachillerato se te quedaba corto y querías seguir estudiando lenguas clásicas, entonces tenías que prepararte para justificaciones mucho más complicadas, rebatiendo el sambenito de lenguas muertas y poniendo a países nórdicos o germánicos como ejemplo de formación humanística de calidad. Eran los días en los que recibíamos a los primeros estudiantes Erasmus y nos sorprendían con su manejo del latín y también con una habilidad y cultura musical envidiable. Aquí, en cambio, seguimos teniendo que luchar contra viento y marea. El sábado próximo, sin ir más lejos, los niños y niñas que asisten al Conservatorio de Mérida van a tener que salir a la calle junto a sus padres y profesores para intentar evitar que desaparezca. La enseñanza musical en España ha sufrido, históricamente, un trato bastante desconsiderado por parte de las autoridades, que quizá no han sabido valorar su importancia para la formación integral de todas las personas. Pero siempre albergamos la esperanza de que se produzca un giro copernicano, como pasó la semana pasada cuando la periodista Giovanna Chirri, gracias a susconocimientos de latín, pudo apuntarse la primicia de la dimisión de Ratzinger. Quizá se vuelva a poner de moda esto de las lenguas clásicas y no haya que irse con la música a otra parte.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 18 de enero de 2013.

16 febrero, 2013

Se é para acontecer, que SEJA AGORA





Não posso deixar de ouvir esta canção dos Deolinda

SEJA AGORA

Nós havemos de nos ver os dois
ver no que isto dá
ficar um pouco mais a conversar
Ter a eternidade para nós
Quem sabe, jantar,
Se tu quiseres pode ser hoje

Tem de acontecer, porque tem de ser
e o que tem de ser tem muita força
E sei que vai ser, porque tem de ser
Se é pra acontecer, pois que seja agora

Nós havemos ambos de encontrar
um destino qualquer
ou um banquinho bom para sentar
Vai ser tão bonito descobrir
que no futuro só
quem decide é a vontade

Tem de acontecer, porque tem de ser
e o que tem de ser tem muita força
E sei que vai ser, porque tem de ser
Se é pra acontecer, pois que seja agora

Tem de acontecer, porque tem de ser
e o que tem de ser tem muita força
E sei que vai ser, porque tem de ser
Se é pra acontecer, pois que seja agora

Que seja agora
Que seja agora
Se é pra acontecer 
Pois que seja agora

Que seja agora
Que seja agora
Se é pra acontecer 
Pois que seja agora

Que seja agora
Que seja agora
Se é pra acontecer 
Pois que seja agora

Que seja agora
Que seja a hora
Se é pra acontecer
Pois que seja agora




SEA AHORA

Tenemos que vernos los dos,
ver cómo va esto,
quedarnos un poco más conversando.
Tener la eternidad para nosotros,
quién sabe, cenar,
si tu quieres puede ser hoy.

Tiene que pasar, porque tiene que ser
y lo que tiene que ser tiene mucha fuerza.
Y sé que va a ser, porque tiene que ser
si va a pasar, pues que sea ahora.

Ambos tenemos que encontrar
un destino cualquiera
o un banquito bueno para sentarnos.
Va a ser tan bonito descubrir
que en el futuro solo
la voluntad es quien decide.

Tiene que pasar, porque tiene que ser
y lo que tiene que ser tiene mucha fuerza.
Y sé que va a ser, porque tiene que ser
si va a pasar, pues que sea ahora.

Tiene que pasar, porque tiene que ser
y lo que tiene que ser tiene mucha fuerza.
Y sé que va a ser, porque tiene que ser
si va a pasar, pues que sea ahora.

Que sea ahora,
que sea ahora
si va a pasar
pues que sea ahora.

Que sea ahora,
que sea ahora
si va a pasar
pues que sea ahora.

Que sea ahora,
que sea ahora
si va a pasar
pues que sea ahora.

Que sea ahora,
que sea ahora
si va a pasar
pues que sea ahora.

11 febrero, 2013

Desenmascarar


http://m1.paperblog.com/i/24/245151/ayuda-desenmascarar-L-1.jpegMañana, cuando acabe el último baile del carnaval, podríamos aprovechar el momento de quitarse el antifaz y desenmascarar unas cuantas de esas historias que venimos padeciendo y que, no sé si por miedo o por vergüenza, nunca nos hemos atrevido a afrontar. Podríamos comenzar desvelando los nombres de quienes se llevaron el dinero a los paraísos fiscales e intentan regularizarlo ahora al 10%, cuando los que sí cumplieron con su deber pagaron en su momento del 20% en adelante. También necesitaríamos terminar de una vez con la sangría de dinero negro que está acabando con todo, aunque para ello hubiera que retirar de la circulación los billetes grandes o duplicar el número de inspectores fiscales. No estaría de más conseguir que los partidos políticos dejaran de dictar normas para su propia financiación y que trampean al minuto de aparecer en los boletines oficiales.

Ha llegado el momento de colocar las cartas boca arriba y de poner unas nuevas reglas del juego que sean efectivas. Pero si graves son los desfalcos, las comisiones ilegales, las adjudicaciones amañadas, los informes ficticios a precio de oro y mil tropelías parecidas, peor es el daño de la desmoralización generalizada a la que nos han ido llevando algunas élites desvergonzadas que se creían impunes. Cuando los comedores sociales tienen lista de espera y los coches de alta gama son los únicos que aumentan sus ventas es porque el concepto de justicia ha desaparecido por completo a nuestro alrededor. Nuestro sistema socio-político no admite más remiendos ni correcciones: necesitamos una página nueva en la que escribir, sin máscaras y con buena letra.

Publicado en las páginas de opinión de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 11 de febrero de 2013.

04 febrero, 2013

Lecciones de corrupción


Hay quien cree que una mala experiencia sirve para inmunizarse y tomar precauciones perpetuas, que un pequeño atropello te convierte en un prudente de por vida cada vez que hay que cruzar la calle. Con la corrupción nos pasa exactamente lo contrario: buceas por los periódicos de hace veinte años, cuando Naseiro, Roldán y Filesa hacían correr tinta, y piensas que después de aquello todo el mundo se habría curado de espanto para no volver a meter la pata (y la mano). Craso error. Los corruptos saben que la sociedad tiene memoria de pez y que nada es más fácil que volver a las andadas cuando el escándalo anterior todavía está caliente.

Si fueran ciertas las cosas que vamos sabiendo de Bárcenas, estaríamos obteniendo una prueba de ese efecto contrario a la inmunización, porque cuando se efectuaron aquellos pagos en 1997 todavía estaba resonando el eco del “váyase, señor González”, frase que Aznar no dejó de pronunciar ni un solo día entre 1993 y 1996. Así que es de suponer que en un par de años, cuando alguien pronuncie el apellido del ex tesorero del  PP, muchos creerán que se está hablando de cenas en un bar. De nada valdrá indignarse hoy o promulgar nuevas leyes si no atajamos la corrupción desde la cuna, reprochando socialmente al que se jacte de haberse saltado la lista de espera gracias a un enchufe o de ahorrarse el IVA de la última reparación doméstica. Anoche escuché a una ex presidenta finlandesa que un país bien educado es menos corrupto y creo que tenía razón. Y no es cuestión solo de saber más matemáticas o idiomas, sino de tener un escrupuloso sentido del deber cívico. Nos falta mucho todavía.

Publicado en las páginas de opinión de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 4 de febrero de 2013.

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...