31 marzo, 2014

Palabras de Víctor


El pasado jueves, cuando leí que Víctor Casco había hablado de su orientación sexual en la tribuna de oradores de la Asamblea de Extremadura, no le di demasiada importancia. Lo conozco, alguna vez hasta me han confundido con él, hemos conversado en un par de ocasiones, compartimos el haber sido delegados de estudiantes de la Facultad de Letras en nuestra juventud y el ser usuarios convencidos del ferrocarril en una región en la que no es fácil. Al principio, sin conocer el contexto en el que había pronunciado su discurso, me pareció algo irrelevante, que no tendría ni que haberse destacado en los medios de comunicación, porque es un dato que aporta tan poca información como su número de calzado o el de primos segundos que tiene en Cáceres capital.

Luego leí que sus frases se habían pronunciado durante el debate sobre una proposición para promover en Extremadura la defensa de los derechos de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales, con lo que sus declaraciones iban adquiriendo sentido y oportunidad. Pero fue al día siguiente cuando pude valorar en su justa medida lo importantes de las palabras de Víctor. Tras un vistazo a los zafios comentarios que acompañaban a la noticia en las ediciones digitales, me di cuenta de que todavía queda mucho camino por recorrer, de que la tarea de educar colectivamente - en escuelas y fuera de ellas- ha de proseguir hasta erradicar las discriminaciones ligadas a la opción sexual de cada ser humano. Necesitamos hoy más personas como Víctor, que con su ejemplo nos acerquen a un mañana en el que nadie se preguntará qué le gusta a su vecino en los pueblos y ciudades de Extremadura.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 31 de marzo de 2014.



24 marzo, 2014

Dignidad

marchasdignidadHace ya casi tres años que el adjetivo indignado dejó de ser un simple calificativo para convertirse en un estado de ánimo y una particular disposición para el activismo social y político. En las plazas públicas escuchamos a la gente debatir, intercambiar ideas, proponer algo diferente a lo de siempre y entretejer complicidades entre grupos humanos heterogéneos y con problemas comunes que solucionar. Desde entonces han sido muchos los que creyeron que la indignación ciudadana de mayo de 2011 terminó al levantarse los campamentos de las plazas. Pero aquello, más que desaparecer, fue dispersarse en movimientos, en luchas sectoriales, en mareas de colores y en un convencimiento colectivo, lento pero sólido, de la necesidad de luchar por derechos a los que no se puede renunciar.

 Hoy la indignación ha perdido su prefijo privativo, ha dejado de ir acompañada de las preposiciones por o contra y se ha convertido en un sustantivo que denota justicia, que reclama en las calles - a pesar de las trampas e impedimentos- para que la existencia humana tenga una calidad aceptable. La gente que marchaba este fin de semana volverá a sus lugares de origen y se incorporará silenciosamente a mil frentes abiertos: para que los desahucios no dejen a más gente tirada en la calle, para que el desempleo no rompa en pedazos las esperanzas de seis millones de personas, para que aprender en la escuela o curarse en un hospital no vuelvan a ser un privilegio de unos pocos. Ya pasó el tiempo de estar indignado, ahora empieza una era para que la dignidad llegue a todas las vidas y la palabra resuene como una de las más bellas de nuestro idioma.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADuRA el 24 de marzo de 2014.

23 marzo, 2014

Otra historia

Va a resultar que los que dieron su vida por las libertades, los que fueron torturados, presos, ejecutados,...no fueron héroes. La heroicidad la guardan para quien nos vendió como reconciliación lo que era una salida medio airosa a sus vergonzosos pasados. No, la transición no fue el consenso del que nos hablan, sino una imposición de los lacayos de la dictadura para que las estructuras de poder del franquismo pudieran permanecer con el nuevo estado. Y muchos se lo han tragado. Pero sabemos que aquí hubo otra historia.

17 marzo, 2014

Maneras de ayudar

abandonados33Es necesario apoyar y socorrer a quien le hace falta de verdad. Pero del mismo modo que hay que aplaudir todas las medidas sensatas y coherentes, no debería importarnos criticar abiertamente aquellas ayudas que se otorgan de manera universal, como cuando se regalan libros de texto a todas las familias numerosas o se repartían 2500 euros por bebé recién nacido, sin distinguir si las familias eran millonarias o pobres de solemnidad.

Ahora parece ser que las ayudas se van a destinar a los recién nacidos de localidades pequeñas y uno tiene la tentación de esgrimir el mismo argumento, porque allí también habrá quien ande sobrado y a quien le faltará casi de todo. Pero deberíamos tener en cuenta un factor importantísimo que no solo habría de preocuparnos en Extremadura sino en otros lugares de la vieja Europa, donde la población se concentra cada vez más en grandes ciudades y se abandona el territorio rural. Si no queremos que nuestros pueblos acaben siendo como lugares fantasmagóricos, habrá que procurar que las risas de la infancia se escuchen de nuevo corretear por las calles. Mucho me temo que no es algo que se solvente con 1300 euros, que es lo que pueden costar los pañales y comida del primer año de vida de un bebé, sino con medidas que hagan atractivo quedarse a vivir en los pueblos. Y eso significa ordenar el territorio en el más amplio sentido del término, dotando al espacio rural de un mínimo de garantías para que vivir allí no sea un deporte de riesgo. No es nada fácil, pero hay que pensar muy bien cuáles son las mejores maneras de ayudar para no caer en errores pasados.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 17 de marzo de 2014

10 marzo, 2014

Juegos de niñas

Una amiga me pone tras la pista de un folleto publicitario en el que los disfraces infantiles para niñas parecen cortados por el mismo patrón, como si no quedara más opción que ser princesa, lolita o una mezcla de ambas. Otro amigo me pasa una curiosa historia sobre un anuncio de la marca Lego en 1981, en el que una chica era protagonista de un juego con enormes capacidades educativas, y de cómo ha cambiado la marca en los últimos tiempos, con dos líneas bien diferenciadas de productos y con dos colores predominantes que las distinguen en mostradores y escaparates.

Anteayer celebrábamos el día de la mujer y hoy merecería la pena reflexionar sobre la educación global que se imparte para erradicar la marginación de la mujer y su reclusión en papeles tradicionales que creíamos totalmente superados. Hace ya tres décadas desde que Joaquín Sabina cantara que las niñas ya no querían ser princesas, pero si se acercan a una tienda de juguetes o a un reality con jóvenes de poco más de veinte años, descubrirán que nos queda demasiado camino por recorrer para liberarnos de algunas mitologías malditas. Lo cierto es que hay una parte significativa de la sociedad que todavía considera a la mujer un ser de capacidades inferiores, y otro importante sector que cree que el poder de la fuerza, ya sea bruta, económica o militar, es un argumento de peso para imponerse en las relaciones humanas. Si no coeducamos de otra forma para aniquilar el totalitarismo de andar por casa, pronto habrá que volver a reutilizar aquel anuncio de Lego en 1981 y nos parecerá hasta un acto revolucionario.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 10 de marzo de 2014.

03 marzo, 2014

Realidades prefabricadas

No me tragué la bola del documental de Évole pero eso no tienen ningún mérito: tras haber leído y hablado tanto sobre el 23F enseguida sospeché de que Federico Mayor Zaragoza pudiera haber representado a UCD en una reunión de ese calado, y me carcajeé al escuchar que Alfonso Guerra proponía a Summers como director de la opereta. Después de una semana hablando sobre el asunto y con un debate sobre el Estado de la Nación por medio, ahora mi preocupación es saber cuáles de las verdades unánimemente aceptadas han sido fabricadas para crearnos un estado de opinión. Algunas ya fueron desveladas, como aquel cormorán del Golfo Pérsico e impregnado de petróleo, que creíamos víctima de la maldad de Saddam Hussein y resultó ser daño colateral del Exxon Valdez en Alaska, hasta la matanza de Timisoara perpetrada por Ceausescu y que se rodó desenterrando muertos recientes del cementerio.

¿Se han preguntado qué será mentira? ¿Ganó España el mundial o fue un montaje perfecto de la Fura dels Baus? ¿Es cierto eso de que un negro ganó las elecciones en Estados Unidos? ¿Tendrán razón quienes afirman que la crisis económica es una estafa para reajustar el sistema de ganancias del capitalismo y poner a la chusma en su sitio? Uno quiere creer que todas estas preguntas retóricas forman parte de un relato tan absurdo como el de la supuesta Operación Palace, pero el debate parlamentario de esta semana me hace pensar que todo es posible, que el día menos pensado nos confesarán que la realidad descrita por algunos en el Congreso no pasaba de una simple broma que se les fue de manos. De muy mal gusto, por cierto.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 3 de marzo de 2013.

El artículo 40

Algunos de los que más énfasis ponen en llamarse a sí mismos constitucionalistas, suelen padecer olvidos selectivos del texto. Les encantan ...