04 diciembre, 2005

Felicidades ficticias

El frío ayuda a pensar,
decían los Maristas para ahorrarse el dinero de la calefacción.
Convertir en conceptos
en normas
en preceptos ideológicos
en dogmas religiosas
cada contratiempo coyuntural
es una forma,
la más usada en la historia,
de construirse una felicidad ficticia.

¿Existe una real?

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