
Hay un tipo que escribe de vez en cuando cartas en los periódicos. Hoy escribía una en estos términos:
Leo que: «Los Reyes de España inauguran el Curso escolar en un colegio donde la lengua vehicular es el catalán». Como ciudadano de un país libre y miembro de un pueblo soberano, con máximo respeto, le digo a los Reyes de España: ¿Cómo es posible que, en presencia de la ministra de Educación, abrieran el curso escolar en un colegio donde no se puede estudiar en la lengua de Cervantes? He sido casi 40 años maestro y me parece muy bien aunar esfuerzos para lograr una formación amplia y rica, impregnada en valores como respeto, tolerancia, lealtad, solidaridad y amistad pero la sociedad debe tener más entrega en mejorar la educación, la prioridad de un Estado es invertir en ella. Cuando leí lo de los Reyes de España, quedé estupefacto. Mientras, el Congreso de los Diputados rechaza la propuesta del PP de dar una tercera hora semanal de español en los colegios catalanes.
Me contaron de este maestro que durante sus 40 años de docente no se caracterizó por repartir lo que ahora dice entre el alumnado (me juran que repartía otra cosa, pero por no blasfemar y no tener pruebas fehacientes no lo afirmaré). Pero es llamativo que se le olvide nombrar la libertad entre los "valores impregnados".
Sobre el asunto que trata ya he escrito mucho y no lo voy a repetir, pero la lengua de Cervantes no está en peligro en Cataluña porque se use el catalán como lengua vehicular. Al contrario, de no ser el catalán la lengua vehicular ocurriría que habría niños que, viviendo en Catalaña, no aprenderían la lengua vernácula.