Mostrando entradas con la etiqueta percepción de la realidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta percepción de la realidad. Mostrar todas las entradas

13 enero, 2014

Dimensión


Vi un libro escolar infantil en el que cada imagen novedosa para los niños aparecía junto al dibujo de algún objeto cotidiano, un lápiz o un paraguas, y que servía de referencia para conocer su dimensión real. Así se evitan chascos como los de los chicos urbanitas que visitan una granja-escuela: años y años viendo vacas en la tele y se quedan de piedra cuando ven que son muchísimo más grandes que los perros. Esta pérdida de referencia de las dimensiones no es exclusiva de los más jovencitos, porque si alguna vez han vuelto a su colegio o a una casa de su infancia, todo les parecerá mucho más pequeño.

Me pregunto si somos conscientes de la magnitud de los problemas de hoy, porque esta incapacidad para relativizar dimensiones también puede funcionar en sentido inverso, y quizá no estemos reparando en el tamaño del ciclón que nos engulle.  Me di cuenta cuando me contaban que los jóvenes mejor preparados ya no buscan trabajo aquí al acabar sus carreras, puesto que su primer paso es emigrar para no tener que pasar un lustro mendigando oportunidades. Algunos con sentido del humor dicen que está a punto de salir a antena un programa llamado “Españoles por España”, dedicado a mostrar a nuestros jóvenes esparcidos por el mundo cómo diablos subsisten aquí sus familiares. Pero más debieran preocuparnos los que ya no tienen ni edad para huir: me estremeció leer un texto que hablaba de emigrar hacia dentro y su lectura fue como el dibujito que daba referencia del tamaño de las cosas, porque las cifras macroeconómicas mejorarán, sí, pero los dramas individuales y generacionales empiezan a escapar a todos nuestros parámetros.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 13 de enero de 2014.

28 octubre, 2013

Mundos paralelos

Este verano estuve recogiendo pintadas curiosas y sugerentes de todos los lugares y hallé una muy llamativa: el dibujo de una puerta con su pomo y un letrero que indicaba “universo paralelo”. Un ejercicio poético interesante, ese de imaginar realidades que transcurren simultáneamente y que son intangibles, como los millones de dinerales de los que Botín se vanagloriaba y que, parece ser, están entrando en España como si fueran un frente frío del Atlántico. Así que el final de la crisis está llegando a la cara A de este disco rallado, donde la gente importante, la que no ha tenido que modificar ni un ápice sus costumbres ni sus comodidades en los últimos siete años, se han convertido en discípulos avanzados de Heráclito y ya ven que todo vuelve a fluir, especialmente por sus cuentas corrientes.

 Los habitantes de la cara B de la opulencia deberán esperar todavía un tiempo y sacrificarse más: menos sueldos, más horas de trabajo, despidos gratuitos, jubilaciones septuagenarias, contratos precarios para jóvenes brillantes y desoladoras bolsas de desempleo. Los análisis de la realidad de quienes siempre pisan moqueta ignoran que existe un mundo ajeno al suyo, se han creído que sus escenarios de Show de Truman son el paisaje auténtico y que los parias aún tienen un margen de sufrimiento que solidifique sus privilegios. Me pregunto dónde estará esa puerta que comunica estos dos mundos paralelos, un lugar al que poder acudir para agarrar del brazo a los creadores de pesadillas y mostrarles la fría realidad despojada de tanta parafernalia, propaganda y frase hueca como fabrican. Pero su mundo no es de este reino.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 28 de octubre de 2013.

03 septiembre, 2012

Canutas y otras rimas



Una cosa es que todos habitemos el mismo planeta y otra bien distinta que vivamos en el mismo mundo. Solamente así podemos explicarnos que haya personas con la que compartimos ciudad, región, país o continente y tengan una percepción de la realidad tan diametralmente diferente. Un diputado apellidado Collarte, que las pasa canutas con 5100 euros al mes de sueldo, podría ser uno de esos ejemplos de ser humano ajeno a la realidad del común de los mortales. Tampoco es el primero, porque ya hace unos años que Esperanza Aguirre nos contaba que le era difícil llegar a fin de mes con 5825 euros netos cada treinta días. Y es que cuando subes de nivel de vida se te acumulan gastos que no puedes recortar. Una vez que sabes lo que es vivir en el lujo y la ostentación, no te queda más remedio que seguir comiendo a 60 euracos el menú y llevando colgados bolsos que valen más que el sueldo de tres maestros. Algo parecido les debe pasar a esos 63 diputados que cobran 1800 euros extras por desplazamiento aunque poseen viviendas en la capital del reino. Paradojas de la vida: los mismos que deciden y aprueban cuánto se van a gastar ellos mismos en alojamiento creen que una familia puede vivir con un cuarto de esa cantidad para todo. ¿A qué está están esperando las televisiones para grabar un reallity con diez diputados sobreviviendo con 400 euros en Madrid? No cabe duda de que sería muy clarificador y que pondríamos a cada uno en su sitio. Mientras Collarte y Aguirre las pasan canutas se extiende cada vez más el número de personas que las pasa de otra manera mucho más cruel. Y rima con canutas.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 3 de septiembre de 2012.

* La imagen procede de la repercusión de la noticia en prensa extranjera. En este caso, en la edición digital del diario italiano La Repubblica.

Historia de mi colección de "Fuellas"

Las navidades de 1984 las pasé, como era habitual, en Monzón. Y allí pude ver en el informativo regional de RTVE en Aragón una noticia sobre...