Mostrando entradas con la etiqueta Aulas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aulas. Mostrar todas las entradas

03 enero, 2011

Nebulosas grises

Recuerdo mis primeros días de Facultad como grises, nebulosos y asfixiantes. No hablo del clima de aquellas fechas, ni es una descripción psicológica de sentimientos. Me refiero al interior de las aulas, sobre las que sobrevolaba una neblina que impedía ver los trazos de tiza del profesor Rebollo o del inolvidable Ángel Rodríguez Sánchez. Los pupitres corridos se llenaban de improvisados ceniceros de papel y el asma me obligaba a acercarme a las puertas que daban a unas terrazas desde las que veíamos la montaña cacereña. En alguna ocasión intenté abrir la ventana para respirar, pero la inmensa mayoría de mis compañeros, con su Ducados en la mano, se abalanzaron sobre mí tachándome de insensato e insolidario: las rendijas de aire fresco que me permitían respirar eran para ellos un frío insoportable y asesino.  Parece mentira. Y nos lo parecerá también dentro de unos años, cuando contemos a nuestros nietos que hubo un tiempo en el que tomar una café y una tostada sin humo era muy difícil, o que beber unos vinos y probar unas tapas sin olor a tabaco era imposible. Desde ayer la vida será más fácil para el 70 % de la población que no fuma y para algunos fumadores, cada vez más, que ya eran conscientes de que su adicción a la nicotina no se podía aliviar en cualquier lugar y de cualquier manera. Me temo que la ley que estrenamos ayer tendrá sus dificultades y que habrá que pedir hojas de reclamación hasta que el civismo se implante. Pero este camino no tiene vuelta atrás. Sería descorazonador que la industria tabaquera y cuatro hosteleros nos hicieran regresar a los días de nebulosas asfixiantes. 

25 mayo, 2009

Alta definición

Parece ser que es una gozada eso de la alta definición. Los objetos se ven a las mil maravillas, todo limpio, con detalle, con unos colores vivos que hacen que las cosas sean incluso más bonitas que en la realidad. Así que la técnica ha llevado a los salones de las casas una ventana impoluta por la que se puede ver ralentizado el salto de un jugador de baloncesto, un lance con la muleta mientras al toro le chorrea sangre por la herida o una mirada lacrimosa que parece que va a mojar nuestra alfombra. Pero no hay virtud sin defecto: la alta definición tiene un retardo de unos cinco o seis segundos. Así que cuando la radio ya ha cantado el gol se puede observar – eso sí, con muchísima nitidez – que Xavi Hernández todavía no ha terminado de colocar el balón en el corner, que Leo Messi aún no se ha acercado a recibir en corto, y ha de pasar algún segundo más hasta que Eto’o remate. No sólo la naturaleza sirve para sacar consejos sabios para la vida sino que las modernas tecnologías nos aportan también sus moralejas: si queremos verlo todo muy clarito tendremos que dejar pasar un tiempo. La primera imagen, la más analógica e inmediata, no siempre es la mejor.

Lo urgente debe hacerse sin demoras pero lo importante no puede ser fruto de la improvisación. Antes de comprar los ordenadores portátiles para cada alumno de quinto de primaria, convendría evaluar qué se ha hecho aquí y en otros lugares, cómo se ha llevado a cabo y qué resultados objetivos se han obtenido. Y no me vale que la evaluación la hagan los propios implicados. Aunque se tarde un poco más, pero que se vea todo claro. Por favor.

01 mayo, 2008

Símbolos religiosos



Esta semana ha aparecido en prensa algo que no debería haber sido noticia. Resulta que el PP ha denunciado que en el Colegio Público General Navarro de Badajoz se han retirado de las aulas los símbolos religiosos. Y digo que no debería haber sido noticia porque deberían haber sido eliminados todos los signos confesionales de edificios y actos públicos en 1978. No entraré a discutir la patética argumentación de Díez Solís, del PP extremeño, que considera el acto como una afrenta a la religión y a los sentimientos de los católicos.

Estas cosas se deberían haber solucionado hace tiempo y no hace falta ni darles publicidad: La Consejera envía una circular a los directores de los centros recordando que no debe haber en las aulas de los centros públicos simbología de ninguna religión particular... y ya está. Es que no hay que perder más tiempo en discusiones. ¿Acaso cree el Sr. Solís que en el colegio público de Talayuela debería haber una sala alfombrada con un mirhab orientado a la Meca?

Pues eso: coherencia.

Nota: La foto la tomé yo mismo, en febrero de 2006, en un colegio público de Badajoz, el más cercano geográficamente al General Navarro. El mes pasado continuaban en ese centro público las imágenes de ejecutados en cruz colgandode las paredes, incluso imágenes de una mujer, madre del ejecutado.

30 abril, 2007

Pasar de curso

Se quejaba hace unos años un profesor de inglés de 1.º de bachillerato de la falta de flexibilidad para hacer frente a problemas concretos que surgen en los institutos. Contaba que tenía un alumno --que ya estaba repitiendo-- y que con algo de esfuerzo había conseguido llegar a septiembre con un panorama un poco complicado: los profesores de Matemáticas y Física le habían confirmado un nuevo suspenso pero el resto de asignaturas habían sido superadas. El profesor de inglés se debatía entre seguir a pie juntillas las pautas más academicistas y suspender a quien no había conseguido los objetivos o tener en cuenta otros condicionantes de orden social. Hacer repetir nuevamente a ese alumno todas las asignaturas significaría una invitación a abandonar los estudios. Aprobarle inmerecidamente, sabiendo que es incapaz de pronunciar dos frases en un inglés medianamente correcto, sería injusto. Ante casos así ocurría que el alumno acababa por recibir un inmerecido aprobado en la asignatura como mal menor. Ahora se plantea una novedad que puede ayudar a solventar esos dilemas: permitir que haya alumnos que cursen las asignaturas suspensas de 1.º de bachillerato y empiecen a cursar materias de 2.º de bachillerato. No se trata de pasar de curso a los alumnos con materias suspensas sino de todo lo contrario, hacerles repetir aquellas que no han superado y dejarles que vayan avanzando con algunas asignaturas del curso siguiente. Algunos, acostumbrados a mentir, van diciendo que esta medida premia a los que no se esfuerzan, pero la realidad es que, bien aplicada, servirá para ser más justos a la hora de evaluar a los alumnos.


Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 30 de abril de 2007

Historia de mi colección de "Fuellas"

Las navidades de 1984 las pasé, como era habitual, en Monzón. Y allí pude ver en el informativo regional de RTVE en Aragón una noticia sobre...