
Hoy J.R. Alonso de la Torre se despacha, quizá con algún exceso verbal y algunas injustas generalizaciones finales, contra los nacionalistas portugueses a costa de la cuestión del AVE Madrid-Lisboa. Yo creo que el órdago de Manuela Ferriera Leite puede, en buena parte, intentar sacar ese sentimiento antifilipino de la población.
Pero me temo que la inmensa mayoría de los portugueses tienen a los Felipes en el olvido. De vez en cuando hay algún español prepotente que se los recuerda. Yo creo que esos ramalazos de nacionalismo portugués se acabarán por completo cuando dejen de ver los tics de altanería y menosprecio que todavía quedan en España en relación con Portugal. A lo mejor es por aquí por donde debemos empezar a cambiar las cosas; entendiendo, comprendiendo, admirando la riqueza y el valor de su cultura y su lengua, algo que desde el centro de la península no siempre se ha hecho hacia la periferia y, claro está, luego vienen los rebotes.
Dará que hablar Manuela Ferreira Leite. Creo que no ganará las elecciones: sería la primera vez que un partido que tiene cuatro líderes en cuatro años gana unas elecciones. Alguien me dijo que había un precedente ( el PSOE de Felipe González, Almunia, Borrell y Almunia nuevamente). Se equivocó quien me apuntó el precedente y no tuve mi memoria ágil. Ese PSOE perdió estrepitosamente en el año 2000 y Zapatero ganó en 2004 tras cuatro años de oposición.
A todo esto. Yo sigo apostando por redes modernas de trenes, que vayan a 200-250 km./h y que arrticulen el territorio. Pero no he convencido a nadie.