Mostrando entradas con la etiqueta lengua portuguesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lengua portuguesa. Mostrar todas las entradas

10 noviembre, 2009

En La Raya

En este enlace se pudo ver el programa "En La Raya" del 8 de noviembre. Contiene un interesante reportaje sobre la enseñanza del portugués en Extremadura lleno de gente conocida. Está al final, el principio está lleno de forcados.

24 marzo, 2009

Aprende portugués

La noticia más comentada hoy en EL PERIÓDICO EXTREMADURA era esta. Y los comentarios eran de todo tipo. Leer algunos me sirve para reafirmarme en lo necesaria que era, porque todavía hay en algunos extremeños (pocos) una especie de odio y minusvalorización de lo portugués que merecería tratamiento por parte de especialistas médicos. Podría poner una lista con 300 razones por las cuales recomendaría a la ciudadanía extremeña que aprendiera a expresarse en lengua portuguesa: razones económicas, laborales, culturales, profesionales, de enriquecimiento personal, etc. Pero no lo voy a hacer. Si que quisiera expresar alguna preocupación.

Me preocuparía que en Extremadura no nos tomáramos las cosas en serio, que fuéramos de "sobraos" y que no supiéramos estar a la altura de muchas circunstancias. Hay muchos proyectos que peligran cuando no se sabe estar y tener en cuenta la delicadeza propia de la diplomacia, cuando se es mezquino a la hora de compartir proyectos y cuando se trata de humillar a los demás por el hecho de ser más pequeño.

Muchos comentarios se responden por sí solos. A otros habría que aclararles unos cuantos datos. En Extremadura se estudia inglés desde los 3 hasta las 16 años. En ese tiempo debería poderse hablar inglés correctamente si todo se hiciera bien. Y cuando los niños llevan 8 años aprendiendo inglés se debería introducir un segundo idioma, para que en 6 años (último ciclo de primaria + ESO) se pudiera tener un nivel aceptable. No me parecería correcto imponer el portugués como segunda lengua extranjera a todo el alumnado. La inmensa mayoría de los centros podrían permitir optar entre más de una lengua extranjera y, además de el portugués, podríamos tener el francés, como ocurre ahora en toda la secundaria. Incluso en algún instituto se podría formar algún grupo con alemán, con árabe (en Campo Arañuelo) o el chino (en institutos grandes).

Normalmente, quien ve problemas en esto de los idiomas es porque no sabe como liberarse de sus propias torpezas. Todos sabemos que en las comunidades bilingües los alumnos tienen una facilidad asombrosa para aprender 3,4 ó 5 idiomas más. En las monolingües podemos fardar de que, quizá, escriban mejor el castellano (algo que pongo en duda). En cualquier caso, preferiría que mi hijo se comunicara pasablemente en cuatro lenguas a que lo hiciera perfectamente en una y media.

Que el aprendizaje del portugués llegue a toda la sociedad extremeña no será ni fácil ni barato. Pero es imprescindible. Habrá que hacerlo de forma paulatina y con calidad. Es mejor que en el año 2009-2010 haya sólo diez centros nuevos con portugués a que haya 20 de mala manera. No vale poner al profe de lengua española o de historia, que tiene cuatro horas libres y un cursillo del PALE de 300 horas, a enseñar un idioma. Las cosas hay que hacerlas bien y el reto es difícil por las circunstancias de la situación económica actual. Habría que ver qué centros son los más idóneos para empezar a implantar el portugués como optativa de segunda lengua extranjera y actuar con criterios claros.

Pero no reduzcamos todo a la enseñanza obligatoria. Uno de los anuncios nos muestra a una chica universitaria que opta por aprender portugués y que le sirve para abrir un inmenso campo de posibilidades. No sé si en la Universidad estamos haciendo bien las cosas. Hay algunos que piensan que no y lo hacen con razonamientos muy sólidos. En otros lugares parece que lo hacen mejor.

Dentro de cinco ó seis años, en Extremadura, necesitaremos una masa de personas (no sólo jóvenes) bien preparada académica y profesionalmente, con conocimientos de nuevas tecnologías y, al menos, con muy buenos conocimientos de inglés y portugués. Todo lo que no sea ir en esa dirección es apuntar hacia fracasos de toda índole.

El mañana mejor se construye hoy, aunque no se vean los frutos de forma inmediata.

Perdonad el rollo. No lo haré más.

01 diciembre, 2008

Las palabras de Ángel


El mismo día que el presidente extremeño iniciaba su viaje a Portugal, el más importante de los lusófilos extremeños, Ángel Campos Pámpano, se nos marchaba. En estos días muchos de sus amigos, magníficos escritores, han glosado con maestría su trayectoria como poeta, como editor o como divulgador de la cultura. Su gran pasión por Portugal, que no había surgido tanto de su condición de rayano como de su deseo de leer a Pessoa con sus palabras originales, le llevó a ser un pionero en algo que ha acabado por ser noticia esta semana. En un instituto pacense comenzó a compaginar sus clases de literatura con la enseñanza del portugués. Algo tan inaudito como inexplicable, puesto que desde las ventanas de cualquier aula se podía ver el país vecino pero era casi imposible aprender la lengua de Camões en la enseñanza reglada, con la excepción de un instituto en Valencia de Alcántara y otro de Montijo. Desde entonces se fue avanzando lentamente y cuando Ángel se fue a Lisboa ya había conseguido que varios grupos de chicas y chicos pudieran aprender portugués. Se nos va Ángel y se anuncia que en Extremadura nos vamos a volcar por aprovechar nuestra privilegiada posición junto a la frontera para abrirnos a un mundo de posibilidades en lo económico, en lo social y en lo cultural. Dentro de unos años, si todo sale como se promete, las nuevas generaciones de extremeños hablarán a sus clientes lusos en su idioma, trabajarán con ellos en proyectos conjuntos y podrán disfrutar de los versos de Sophia de Mello o de Eugénio de Andrade en sus palabras originales, aquellas palabras que Ángel nos tradujo.  


Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 1 de diciembre de 2008.

En la foto, junto a João de Melo


24 septiembre, 2008

Cosas que se leen


Hay un tipo que escribe de vez en cuando cartas en los periódicos. Hoy escribía una en estos términos:

Leo que: «Los Reyes de España inauguran el Curso escolar en un colegio donde la lengua vehicular es el catalán». Como ciudadano de un país libre y miembro de un pueblo soberano, con máximo respeto, le digo a los Reyes de España: ¿Cómo es posible que, en presencia de la ministra de Educación, abrieran el curso escolar en un colegio donde no se puede estudiar en la lengua de Cervantes? He sido casi 40 años maestro y me parece muy bien aunar esfuerzos para lograr una formación amplia y rica, impregnada en valores como respeto, tolerancia, lealtad, solidaridad y amistad pero la sociedad debe tener más entrega en mejorar la educación, la prioridad de un Estado es invertir en ella. Cuando leí lo de los Reyes de España, quedé estupefacto. Mientras, el Congreso de los Diputados rechaza la propuesta del PP de dar una tercera hora semanal de español en los colegios catalanes.

Me contaron de este maestro que durante sus 40 años de docente no se caracterizó por repartir lo que ahora dice entre el alumnado (me juran que repartía otra cosa, pero por no blasfemar y no tener pruebas fehacientes no lo afirmaré). Pero es llamativo que se le olvide nombrar la libertad entre los "valores impregnados".

Sobre el asunto que trata ya he escrito mucho y no lo voy a repetir, pero la lengua de Cervantes no está en peligro en Cataluña porque se use el catalán como lengua vehicular. Al contrario, de no ser el catalán la lengua vehicular ocurriría que habría niños que, viviendo en Catalaña, no aprenderían la lengua vernácula. 

16 enero, 2008

El portugués y el futuro

Dos buenos amigos publican hoy un interesantísimo artículo de opinión sobre la enseñanza de la lengua portuguesa en Extremadura. Aunque sé que es muy largo, es de obligado cumplimiento colgarlo aquí. Espero que sirva para algo.

NO hace falta ser un profeta ni tener especiales dotes de adivinación para predecir que Portugal va a ser un elemento esencial en el desarrollo de la Extremadura de este nuevo milenio. En los últimos años se han producido avances históricos de colaboración con el país vecino de los cuales hemos obtenido beneficios en todos los órdenes: los portugueses realizan el 20% de las compras que se realizan en ciudades como Badajoz, compartimos con nuestros vecinos equipamientos sanitarios y existe una fluida colaboración en otros muchos ámbitos y sectores. Esta realidad de confluencia con Portugal se incrementará todavía más cuando, dentro de pocos años, contemos con las más modernas infraestructuras de comunicación con Lisboa y Madrid, con plataformas logísticas conjuntas desde las que impulsar a Extremadura como centro neurálgico del suroeste peninsular y con un sinfín de oportunidades que se nos abren hacia el oeste. El propio presidente de la Junta ha señalado en más de una ocasión la necesidad de volcarnos hacia Portugal y de institucionalizar -incluso en el nuevo Estatuto- la relevancia de nuestra vecindad. No se trataría de nada nuevo sino de intensificar una labor que se inició hace quince años y que ha permitido que las relaciones entre nuestra región y las vecinas de Alentejo y Centro se hayan multiplicado de forma exponencial.El apoyo a la lengua portuguesa no ha quedado al margen de esa política y buena prueba de ello es que hoy se pueda estudiar portugués en todas las escuelas de idiomas de la región, que el portugués esté dentro de los programas educativos que oferta nuestra Consejería de Educación, que desde el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas se hayan subvencionado más de 800 cursos en ciudades y pueblos de casi toda la geografía extremeña o que la Universidad de Extremadura haya contado con una titulación específica en Filología Portuguesa. Fruto de este esfuerzo de las instituciones y de la sociedad, nuestra región es la que más estudiantes de portugués tiene de toda España, hecho que aparece con frecuencia en los principales medios de comunicación lusos.Tampoco se le oculta a nadie que el conocimiento de lenguas extranjeras ha sido en España no ya un talón de Aquiles de la educación sino de la sociedad en general, en la que se puede llegar a importantes puestos vanagloriándose de saber poco más que la propia lengua materna. El futuro nos obligará a estar a la altura de estos nuevos tiempos y a partir de 2010, según lo acordado en el seno de la Unión Europea, tendremos que formar a las generaciones futuras para que sean capaces de manejarse en su lengua materna y dos idiomas más. En Extremadura se nos plantea el reto de perfeccionar e integrar en todo el proceso educativo formal ese objetivo de que los ciudadanos europeos sean plurilingües y, por otro lado, la necesidad de formar a profesionales que atenderán a ciudadanos portugueses en los hospitales, que trabajarán en estaciones de tren de carácter conjunto y que llevarán adelante proyectos de carácter transfronterizo de gran trascendencia social. Teóricamente todo favorecería la inclusión del portugués como esa segunda lengua extranjera del sistema educativo obligatorio: por razones de cercanía geográfica, de vecindad cultural, de interés económico y desde un punto de vista estratégico. Si a ello añadimos todos los esfuerzos institucionales para favorecer el aprendizaje del portugués en la enseñanza no reglada, podríamos pensar que estamos cerca de que los alumnos de primaria y secundaria de toda la región pudieran optar por el portugués como segunda lengua.Pero la realidad se encuentra con dificultades. De hecho, mientras que sí que es posible estudiar francés como segunda lengua en todos los institutos de la región, sólo en 14 se puede aprender portugués, dándose casos como el de la ciudad fronteriza de Badajoz, en la que sólo es posible estudiar portugués en tres de los 12 institutos públicos existentes. Una oferta insuficiente, además, teniendo en cuenta que en primaria, gracias al Programa de Lengua y Cultura Portuguesa y al programa de maestros de portugués de la Consejería, se estudia portugués en más de 50 colegios públicos, cuyas enseñanzas mueren al pasar este alumnado a secundaria, como pasa en Alburquerque o en La Roca. Esta discontinuidad frustra el interés y la motivación de los estudiantes por el idioma vecino. ¿Para qué estudiar portugués en primaria, si no es posible continuar en secundaria?Al mismo tiempo que existen estas dificultades para aprender portugués en los niveles de primaria y secundaria, en las regiones portuguesas se está produciendo un incremento notable de alumnos interesados en aprender español, sabedores que en un futuro próximo conocer el castellano y el portugués abrirá infinidad de puertas en Europa y América, donde las dos lenguas serán habladas por más de 600 millones de personas. En el país vecino son los propios centros los que están demandando a la Administración para les dote de profesorado de español. No sería de extrañar que los jóvenes portugueses, de seguir las cosas así, tendrán en toda justicia muchas más posibilidades para trabajar plataformas logísticas conjuntas o estaciones internacionales antes que los extremeños.En Extremadura podemos perder el tren del bilingüismo hispano-luso de nuestras próximas generaciones si no somos capaces de subsanar algunos obstáculos que frenan cualquier posibilidad de crecimiento. La inclusión del portugués en el currículo de un centro es una decisión que no depende sólo de la voluntad de la Administración sino del propio claustro, que puede carecer de interés alguno en que se introduzca esta lengua por motivos más corporativos que lógicos. En cualquier caso, no estaría de más que en aquellos centros de nueva creación, en los que no hay ningún impedimento, el portugués fuera un elemento básico e indiscutible desde el primer día.Tal vez haya llegado el momento de plantearse si realmente queremos aprovechar las sinergias de nuestra vecindad con Portugal para un despegue en todos los órdenes y si vamos a prepararnos para una cooperación en la que seamos nosotros, por fin, quienes hagamos el esfuerzo de comunicarnos con los portugueses sin tener que recurrir al típico «ellos nos entienden». Si estamos convencidos de que ese es el camino, nos corresponde poner en marcha un plan que permita que todo el esfuerzo de lustros en favor del conocimiento de la lengua portuguesa en Extremadura no se venga abajo por intereses que, además, se alejan de los objetivos de cooperación que todos los extremeños deseamos.


Mª JESÚS FERNÁNDEZ Y JOSÉ IGNACIO MARTÍN son miembros de la Asociación de Profesorado de Portugués de Extremadura

30 diciembre, 2007

La plataforma logística de Badajoz


Publica hoy un interesante artículo Francisco Muñoz sobre la Plataforma Logística como la gran oportunidad para Badajoz. Me gustaría hacer alguna humilde puntualización ahora que estamos a tiempo antes de que lo que son buenas oportunidades se malogren por detalles que, con demasiada frecuencia, pasamos por alto.

El artículo es oportuno y fundamental, porque sirve de llamada de atención frente a los que no se dan cuenta de que el despegue de Badajoz (y también de Extremadura) vendrá ligado a la capacidad que tengamos de mirar hacia el oeste y de compartir, de igual a igual, proyectos europeos con nuestros vecinos portugueses. Por esa razón me permito (y me atrevo) a matizar algunos puntos:

En el texto podemos leer que "Si bien la plataforma se realizará en colaboración con Portugal, se trata de un proyecto gestado «para el beneficio y desarrollo de la sociedad extremeña»". Pues bien: esta Plataforma tiene sentido si es del Suroeste Europeo. Es más, esa fue la razón para que fuera construida en Badajoz, dado que si fuera su ojetivo meramente extremeño o español habría tenido localizaciones mucho más centradas, eficaces e interesantes. Por lo tanto no se puede hacer en colaboración con sino compartida con. Y no es una cuestión semántica sino de hondo calado porque estos detalles acaban por ser importantes escollos. Portugal no puede ser el convidado al que se le invita a sumarse a la mesa en la que ya está decidido el menú y repartida la comida en los platos. Si ya vamos a conseguir la Estación Internacional conjunta en nuestro terreno, podríamos haber sido inteligentes y permitir que la Plataforma Logística tuviera una compensación hacia el lado portugués.

Es imprescindible que los pasos que se den sean cuidadosos, que tengan en cuenta la sensibilidad portuguesa y que sean un proyecto auténticamente compartido.

Hacia el final del artículo se señala la importancia del empleo que se podrá generar en este nuevo núcleo del Suroeste Europeo. Y para ello tenemos que prepararnos porque es la formación un punto fundamental. En Portugal, desde hace unos años, hay un enorme interés en que el segundo idioma de escuelas e institutos sea el español. Es más, la Embajada Francesa se ha quejado porque los centros, que tienen cpacidad para desarrollar el currículo y demandar el profesorado, están pidiendo profesores de español y no de francés. Todos sabemos que, gracias a no doblar las películas, los jóvenes portugueses dominan el inglés mil veces mejor que los jóvenes españoles.

En 10 años, cuando funcione el AVE, La Plataforma y tengamos una sede para el Mundial de fútbol de Portugal-España en 2018, quien se llevará el gato al agua en cuestión de empleo será quien se maneje en español, portugués e inglés. Y en eso nos llevan una diferencia abismal al otro lado de la frontera y, además, están bien orientados y por el buen camino.

¿Y nosotros? Pues nosotros tenemos un problema. Las escuelas de Idiomas de la región son las que más alumnos de portugués tienen, el GIT ha organizado más de 800 cursos en la última década, pero el problema está en la enseñanza reglada. Mientras que en todos los institutos de la región se puede optar por el francés como segunda lengua extranjera, sólo en 14 se puede optar por el portugués. Es más en Badajoz, sólo en 3 de los doce institutos públicos es posible. Se ha introducido el segundo idioma en el último ciclo de primaria y en los últimos tres años tenemos 70 colegios con francés y sólo 5 con portugués. La cuestión es que si no introducimos YA y de forma seria el estudio del portugués en la formación de las generaciones futuras esa batalla del empleo la perderán los jóvenes que no se manejen en los tres idiomas.
¿Y qué se puede hacer? Pues poca cosa. La inclusión del portugués en los Institutos depende no de la voluntad de la Consejería, que me consta que está interesada en introducirlo, sino de la voluntad del claustro. Como en los claustros sí hay profesores de francés y no de portugués, los proyectos de centro ignoran el idioma de nuestros vecinos de al lado (y de 300 millones de hablantes en el mundo).

Hay cosas que no pueden esperar mucho más. Estos problemas no se solucionan en dos patadas la semana antes de que se inaugure la estación o la Plataforma. Hay que actuar ahora y hay que tener visión de conjunto por encima del corporativismo y los intereses poblerinos.

Aquí se puede leer el artículo de Francisco Muñoz

La Plataforma Logística, la gran oportunidad para Badajoz

Historia de mi colección de "Fuellas"

Las navidades de 1984 las pasé, como era habitual, en Monzón. Y allí pude ver en el informativo regional de RTVE en Aragón una noticia sobre...