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15 diciembre, 2008

Humanos y divinos

Hace pocos días celebrábamos 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sobre ellos se ha derramado tinta como para cubrir los océanos, existe una voluntad verbal de cumplirlos y una falta de compromiso en aplicarlos. También están los que no tienen vergüenza ninguna en oponerse a lo que deberían ser principios fundamentales unánimemente aceptados. Es el caso de Ratzinger, que no sólo está dispuesto a impedir el matrimonio civil entre personas del mismo sexo, sino que presiona a los Estados para que no se despenalice la homosexualidad. A uno le cabe la duda de si este alemán sabe las consecuencias de su propuesta: son muchos los países en los que las personas homosexuales son encarceladas, torturadas y ejecutadas por el mero hecho de serlo. Ahora se explica el rechazo a asignaturas como Educación para la Ciudadanía, que se basan en poner a la Declaración Universal de Derechos Humanos como punto de partida común para el entendimiento entre culturas, religiones y formas de pensamiento. La razón está en que hay una gran parte de la Iglesia oficial que ve en esos Derechos un peligro para sus dogmas. Paradojas de la vida: quienes hablan todo el día de doctrina objetan a que en las aulas se hable de Derechos Humanos porque eso sí que es, según ellos, adoctrinamiento. Y lo más grave de todo es que siguen poniendo sus símbolos en los colegios públicos y con el dinero de todos enseñan preceptos claramente discriminatorios. ¿Acaso sería legalizable una asociación en la que las mujeres no pudieran alcanzar los más altos puestos de dirección y que funcionara sin una mínima democracia interna?  

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 15 de diciembre de 2008

06 marzo, 2008

Objetando asignaturas


Creo que voy a objetar a las siguientes asignaturas:

- Matemáticas.
No creo en el concepto de infinito y no quiero que se lo enseñen a mis hijos.

- Conocimiento del Medio, Ciencias Naturales y Biología.
Hablan de la evolución de las especies y niegan el creacionismo.

- Educación Física.
Es malísima para la salud. Sólo quien tiene mucha salud puede hacer ejercicio. Si estás regular, la EF te mata. Además se hace con poca ropa.

- Idiomas: Salvo el latín, lengua oficial católica y el caldeo-arameo, hablado por Jesucristo, el resto son lenguas diabólicas surgidas del castigo divino en Babel.

- Religiones: Todas menos la verdadera.

- Educación Plástica y Visual. Enseñan imágenes de cuerpos desnudos en estatuas y cuadros de Goya, Rubens, Picasso, clásicos griegos, etc.

- Literatura: Llena de pecado. La Regenta, Madame Bovary, etc.

Quizá la menos problemática de todas será la Educación para la Ciudadanía, dado que se limita a enseñar civismo y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.



Acabo de leer los contenidos de la asignatura en el último ciclo de primaria y no me explico qué narices puede una persona objetar de aquí. ¿Cuál de estos puntos, objetivos o contenidos son incompatibles con una creencia?


Releo los objetivos de la asignatura para Secundaria y sigo en las mismas. No sé qué es lo que provoca que haya gente que objete. ¿Qué no quieren aprender?

15 julio, 2007

El ministro homicida


Antes se dejaba un margen de cien días a todo político antes de empezar a despellejarlo, pero últimamente se han perdido las costumbres: Acebes arremetió contra el nombramiento Fernández Bermejo a los pocos minutos de saberse la noticia. Se empezó por tildar de incompetente o mala persona, pero fue hace una semana cuando escuchamos por primera vez el calificativo de homicida referido al científico Bernat Soria, que acaba de asumir la cartera de Sanidad. Le llega el insulto a cuenta de sus investigaciones con células madre para lograr que los diabéticos puedan tener una vida de mayor calidad. Lástima que esa vida humana le importe poco a los fundamentalistas. Y viene esto a más a cuenta que nunca porque es la investigación con embriones uno de los dos aspectos por los que los conservadores rechazan una asignatura que eduque a la ciudadanía como seres tolerantes con las opiniones ajenas. Miren ustedes: me parece muy bien que unos no quieran hacerse transfusiones y que otros no coman cerdo, pero lo que no podemos permitir es que los principios de unos nos hagan desangrarnos o nos impidan apreciar el sabor del jamón. Estamos rodeados de fanáticos religiosos que propugnan escuelas con segregación social y de género, que se escandalizan cuando se les obliga a enseñar todos los derechos humanos - incluso los que tienen las personas homosexuales- y que se sitúan a la altura del más intransigente de los imanes. Si hay quien llama poco menos que asesino a un importante científico es porque a alguien, en su casa o en la escuela, no se le enseñó a respetar los puntos de vista ajenos. Ahora podremos cambiarlo. http://javierfigueiredo.blogspot.com/
Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 16 de julio de 2007

Historia de mi colección de "Fuellas"

Las navidades de 1984 las pasé, como era habitual, en Monzón. Y allí pude ver en el informativo regional de RTVE en Aragón una noticia sobre...