
Já caíram quase todos os açores.
Todos?
Não.
Un electricista brasileño moría hace dos años en Londres con siete disparos en la cabeza y uno en el hombro. La oscuridad de su piel le costó la vida cuando fue confundido con un peligrosísimo terrorista. Un año después de la muerte de Jean Charles de Menezes, que era como se llamaba este joven, la agente responsable de la operación era ascendida en su cargo sin que a nadie se le cayera la cara de vergüenza. La fiscalía se ha encargado de exculpar a once de los quince agentes participantes y un tal Blair, que pasó por ser el más inteligente político europeo de los años 90, no se enteró de que sus policías habían matado a un inocente que llevaba la documentación en su cartera. Ahora parece que es un subcomisario el que va a pagar el pato para permitir que homicidas y mentirosos se vayan de rositas.Mientras esperaba a que abrieran la óptica para graduarme la vista me paré a ver las ofertas de una agencia de viajes que había al lado...