Recuerdo aquel concierto de Cáceres, un 24 de abril de 1997 en el Gran Teatro, como uno de los momentos más inolvidables. Branduardi es un gran desconocido en España y algunas de sus canciones merecerían estar entre las más sublimes obras de arte. Esta es de las que se pone uno en las orejas a primera hora de la mañana para empezar a vivir el día con fuerza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario