18 octubre, 2010

Nacionalismos

Mientras salían mineros desde lo más profundo de la tierra, las palabras del presidente chileno Piñera me hicieron reflexionar sobre el nacionalismo. Hay quien lo define como una inflamación de la nación, y a ésta como el aumentativo del lugar en el que uno nació. Alguien comparó a los nacionalismos con los olores corporales: molestan muchísimo los que están cerca, poco los que están lejos y nada los propios. Hoy comienza en Badajoz Ágora, el debate peninsular, y lo hace con un curso en el que se analiza esa geometría variable de nacionalismos que se han ido tejiendo en la península ibérica. En Portugal existe un nacionalismo que parte de Aljubarrota y que tiene como antagonista a una Castilla que allí ven amenazante y aquí casi inexistente. En el oriente peninsular se celebran fechas luctuosas que rememoran la pérdida de derechos frente a centralismos y jacobinismos venidos de Francia. Desde que los fenicios vieron en Hispania un territorio plagado de conejos, se han dibujado mapas de todos los colores y formatos hasta fructificar en dos Estados desiguales. Por un lado uno de tamaño pequeño y con una clara definición uninacional; por otro lado el de mayor tamaño, que se ha quedado con el copyright del nombre, y que continúa sin acabar de contentar a todos esos retales que aspiran a tener el mismo estatus que Portugal. Se trata de un tema que enciende demasiadas pasiones y que un día había que abordar y confrontar de forma constructiva. Para poder hacerlo no queda más remedio que salir de la profundidad de la tierra y despojarse de banderas y soflamas patrioteras, de las propias y de las ajenas.

3 comentarios:

Los viajes que no hice dijo...

"Se trata de un tema que enciende demasiadas pasiones y que un día había que abordar y confrontar de forma constructiva. Para poder hacerlo no queda más remedio que salir de la profundidad de la tierra y despojarse de banderas y soflamas patrioteras, de las propias y de las ajenas". Esto, hablando de los nacionalismos, es básicamente imposible.
Se basan en creerse mejor que nadie por el hecho de nacer diez o doce kilómetros para allá o para acá.
Partiendo de esa base, como no sea un lavado de cerebro, no sé qué se puede construir.

Anónimo dijo...

Siempre y cuando coincidan con los tuyos :) Me gusta como expones las ideas, como escribes... una pena que no seas tan abierto como pretendes ser.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Estimado anónimo. No sé si el comentario se refiere a la columna o al comentario anterior. Me alegra que guste mi forma de escribir y de exponer las ideas.La última frase no la entiendo. Me temo que lo que se escribe en un periódico no sirve para probar lo "abierto" que es uno.

"Pretendes ser". ¿Sabes lo que pretendo ser? Enhorabuena. Yo todavía no lo sé.

Muchas gracias.