Hay muchas veces que lo cotidiano deja de ser apreciado por nosotros mismos. Todos los días veo el arco de Trajano en Mérida y, cuando te paras a verlo detenidamente, reparas en la perfección de una obra de 2000 años. Podría haber elegido cualquier imagen del arte de la antigua Roma, pero para qué irnos más lejos si tenemos al lado una buena representación de lo mejor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Trazas de racismo y odio
Dicen que es necesario leer los prospectos de todo lo que ingerimos. Las normativas han llevado a los fabricantes de alimentos a indica...
-
El plural mayestático, que ya en Roma usaban las majestades que le dieron nombre, se usa en días como hoy por todo el mundo y no tanto como ...
-
No sé en qué momento de la historia lo céntrico pasó a ser casi lo único importante y lo periférico aquello de lo que uno puede desprend...
-
Hay muchas palabras largas que las hemos acortado a la mitad. La televisión acabó siendo la tele , del hipermercado se nos ha caído el ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario