11 agosto, 2014

Arte XI


Hay muchas veces que lo cotidiano deja de ser apreciado por nosotros mismos. Todos los días veo el arco de Trajano en Mérida y, cuando te paras a verlo detenidamente, reparas en la perfección de una obra de 2000 años. Podría haber elegido cualquier imagen del arte de la antigua Roma, pero para qué irnos más lejos si tenemos al lado una buena representación de lo mejor.



No hay comentarios: