30 diciembre, 2006

Día de tristes noticias

Hoy las noticias le dejan a uno ganas de pocas cosas. Amanece y te enteras de que han ahorcado al sátrapa de Iraq. Nunca pensé que alguien fuese capaz de mandar matar fríamente a otro a quien ha dado la mano. Es por eso que me da asco ver que quienes saludaban a Sadam a principios de los ochenta, cuando era tan sátrapa y criminal como después, sean capaces de empujarlo hasta el patíbulo. Me pregunto si deberíamos dejar de tener cualquier tipo de relación con partidos políticos que aprueban el asesinato como forma de hacer política. La diferencia está en que un muerto en Madrid es infinitamente más importante que 400 niños en el refugio de Al-Ameria o 16 periodistas de televisión en Belgrado. Sé que hoy es uno de esos días en los que hay que medir las palabras pero esto empieza a ser nauseabundo: Les importa un pimiento la paz y sólo ven violencia en las acciones de otros y jamás en las suyas.

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