19 abril, 2008

Horarios y vida

El debate sobre el feminismo, la conciliación laboral y la igualdad acaba, muchas veces, en una reflexión sobre los horarios que tenemos. Muchas veces deberíamos dejar de hablar de conciliar vida laboral y familiar para hablar de tener horarios laborales compatibles con la vida, que es lo que no tenemos.

Es un hecho que lo que era tradicional ya no es posible: hoy las familias se componen de parejas en la que ambas personas trabajan. Esa realidad nos ha permitido crecer económica, social y personalmente más que nunca. Por lo tanto tendremos que solucionar, colectivamente, los desajustes que se derivan de esa situación. En esta generación han sido los abuelos y abuelas los que nos han sacado las castañas del fuego, pero tenemos que tener en cuenta que en treinta años la situación será muy diferente, ya que esas abuelas y abuelos que colaboran en el cuidado de los nietos no estarán disponibles: cuando seamos abuelos estaremos también trabajando.

Podemos pensar que todo se soluciona con un nuevo sector servicios (con personal inmigrante), pero me pregunto cómo soluciona ese problema el personal de este sector.

En Extremadura hay servicios como el comedor escolar y la guardería que funciona en muy pocos centros. De hecho, en el colegio de mis hijos la mantiene y organiza la AMPA. Habría que empezar a pensar que éstos son servicios fundamentales, porque pocas personas trabajan de 9 a 14 para poder llevar y traer a sus hijas al colegio (eso no quiere decir que debiera ser gratuito para todo el mundo)

En cualquier caso, el problema de los horarios en este país es muy complejo. Hay una web http://www.horariosenespana.com/ en la que podríamos aprender mucho. Es necesario que sepamos que los horarios españoles son considerados "de locura" en todo el resto del mundo [Y aquí no valen patriotismos, porque cuando todos van en sentido contrario en una autovía suele ser porque vamos mal].

Los horarios televisivos son prueba de cómo estamos. Los informativos nocturnos empiezan a las 21 horas porque se suponen que es la hora en la que todo el mundo ha vuelto a casa. Y es que eso es lo que no puede ser. Se supone que la eficiencia nos permitiría trabajar 35 horas semanales e ir reduciéndolas. Eso de estar de 7 a 21 trabajando es cualquier cosa menos calidad de vida.

Una anécdota. Llegó un español a Suecia y en la empresa, por querer hacer méritos, se quedaba hasta las siete o las ocho de la tarde. Los jefes le preguntaron por qué no se iba a casa a las cinco, como todo el mundo. Y lejos de alabar su laboriosidad le preguntaron: ¿Acaso no es usted capaz de acabar todo su trabajo a tiempo, como el resto?

Por cierto, ¿Qué necesidad hay de que abran una tienda de ropa o un hipermercado a las 23 horas, como quiere hacer Esperanza Aguirre en Madrid? ¿Habrá guarderías abiertas para los hijos de las dependientas y reponedores?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por demostrar tanto sentido común en un tema, el de la igualdad, en el que se empiezan a leer disparates por todas partes. Parece que muchos de mis compañeros se empiezan a crispar con el ministerio de la igualdad, con lo cual, sólo conseguimos el efecto contrario, el del rebote contra el feminismo. Sinceramente, te pondría de ministro de la igualdad, por tu sensibilidad social y tu sentido práctico. Da gusto leer artículos así. Diciendo sencillamente verdades sin ideologías baratas de ningún tipo. Uniendo hombres y mujeres. Uniendo a los hombres con sus hijos y a las mujeres con sus hijos. No hace falta decir compañer@ (compañerarroba), ni compañeros/as. Enhorabuena de queridanónima.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Gracias por tus comentarios, nuevamente, que no solo son bienvenidos sino necesarios.

Lo de Ministro de la Igualdad ... tengo que rechazarlo de plano.

Por un momento he pensado ¿y si me hubieran llamado?

También lo pensé en abril de 2005, durante el cónclave. Me enteré de que para ser elegido Papa no hay que se cardenal sino varón (lo soy), bautizado (lo fui, aunque sin mi consentimiento) y que a los cardenales les llegue el mensaje de la blanca paloma para poner mi nombre en la papeleta. La verdad es que no tenía esperanzas: A buen seguro que la paloma no les transmite un apellido tan complicado como el mío. Cuando el elegido fue Ratzinger pensé tres cosas:

1.El apellido difícil no era inconveniente.

2. el crusaíto.

3. De buena me he librado.

Una vez conocidos los ministerios, y puesto que no me ha tocado nada eni en la pedrea, he pensado que para aceptar un cargo importante hay que tener cierto curriculum. COmo yo no lo tengo, creo que lo rechazaría, pero no soy dogmático en el asunto. En 1975 hubo un señor al que le cabía el Estado en la cabeza, número uno de todas las oposiciones habidas y por haber, ex-ministro de Información y turismo y embajador en Londres: asumió la cartera de información para prohibir recitales de música y apalear con los grises a todo el que gritara libertad.

Además, esto de ser alto cargo es muy complicado, A mí no me cuesta nada decir que mi oponente ha dicho algo sensato .. y eso... en política, ...

está muy mal visto.

salud

Hitos dijo...

A mi me regañarían como al español en Suecia. Es domingo por la mañana y ando liada diseñando la universidad popular de mi localidad. Proyecto que tengo que presentar el 28 de este mes.
Aprovecho que están los niños en la calle y mi santo también, no se pensar con mucha gente alrededor y mucho menos si me andan solicitando para asuntos varios.
Estoy con queridísimanónima. Da gusto leerte, no voy a entrar a definirte porque seguro que meto la pata pero cuando te leo eres claro, meridiano, nada exaltado, vanguardista, sensible..... (y eso que había dicho que no te iba a calificar)

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Gracias por las palabras que me atrevo a matizar.

La edad nos hace dejar de ser exaltados (¡quién no lo ha sido de joven! sobre todo cuando se cree con más corazón que cabeza en unas ideas) la claridad es deformación profesional, lo de meridiano me parece de Grenwich y lo de sensible es en lo que sí te doy la razón.

Pero es un asunto que viene muy bien al tema. Alguna vez he escrito de esto. Muchos de los problemas del machismo parten en que se ha enseñado a los varones a ser insensibles, porque la sensibilidad es algo femenino. Ante eso sí que hay que levantarse:ser sensible es una cualidad humana (incluso de muchos animales). Lo que me parece inhumano es permanecer insensible hacia determinadas situaciones. Además, este mensaje de no permitir a los varones ser sensibles lo transmiten muchas veces las propias madres.

Cuando hablan de un gobierno de mujeres y dicen que la condición femenina puede aportar sensibilidad no dejo de cabrearme un poco. ¿Es que los varones no pueden aportar sensibilidad? - Desgraciadamente,todavía no. Pero cuidado: ¿Qué sensibilidad tuvo Margaret Thatcher en las huelgas de mineros de los años 80? Ninguna.

Así que, yo que creo que la igualdad, la del ministerio y la otra, pasa no sólo porque las mujeres asuman el papel laboral exterior que tenían los varones sino porque éstos sean capaces de descubrir la riqueza intelectual y sentimental que durante siglos era un "defecto" de las mujeres y que en el futuro deiera ser "virtud" de la humanidad.

Queridaanónima, tengo anécdotas de gurús de ultraizquierda, de estrella morada en la solapa y comportamientos indignos para escribir libros, pero me parece muy fuerte hacerlo en este foro público. Saludos