06 abril, 2009

Mi generación


Hay un par de excusas que son típicas de quienes no tienen razón. La primera de ellas consiste en acusar a los demás y decir que están en peor situación. Esa fue una de las que usó Rajoy para justificar su desconocimiento de la lengua de Shakespeare al ser preguntado por un ciudadano. Pero Mariano no se conformó con eso sino que mencionó a otros pecadores, sacó el niño acusica que lleva dentro y afirmó que Aznar y Felipe González fueron buenos presidentes a pesar de no saber inglés. A uno le dan ganas de hacer muchos comentarios, pero lo resumiré con aquel refrán que decía que el mal de muchos era consuelo de un determinado tipo de personas. La segunda excusa le sirve para escudarse en el hecho de que en su generación no se aprendía inglés. Parece como si una vez aprobadas las oposiciones para registrador de la propiedad se hubiera cerrado toda posibilidad de aprendizaje ulterior. Por la misma regla de tres, los que fuimos al instituto en una época en que lo más parecido al ordenador era un cruce de calculadora Casio con una Olivetti, deberíamos estar escribiendo estas líneas con papel de calco, metiéndolas en un sobre y echándolas en un buzón amarillo. Este pretexto sirve para más cosas: hay varones que no fríen un huevo ni friegan un plato porque son de aquella generación que no fue educada para determinadas tareas. No, señor Rajoy, el argumento no vale. Nunca es demasiado tarde para aprender otra lengua y sólo se necesita voluntad, profesorado que sepa trasmitir y, sobre todo, perder la vergüenza y el miedo al ridículo. Los de su generación también pueden decir yes we can. Se lo aseguro.


Para que no digan que soy tendencioso: Me parece que lo de Aznar es admirable. Perder la vergüenza y el miedo al ridículo es fundamental para aprender idiomas. Lo que pasa es que para otras cosas hay que tener un poquito de vergüenza y el mozo la ha perdido toda por completo.

4 comentarios:

Salondesol dijo...

¡Vaya excusa! ya tiene cincuenta y tantos años, y no se ha molestado en aprender, ni parece que se vaya a molestar en ningún momento. Pero luego dice que es importantísimo que los niños aprendan inglés, que saber inglés es vital.

“Haz lo que digo, no lo que hago”.
Lo que por cierto dice mucho de él, dedicar un par de horitas a la semana para aprender un nivel básico no cuesta tanto.

Es increíble que para cualquier trabajo que tenga algo que ver se dé por supuesto el conocimiento del inglés (algo más que "nivel medio hablado y escrito") y que para Presidente (de cualquier color) sea una asignatura pendiente.

Saludos.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo Javier:

El yes we can no parece que esté diseñado para un carcamal como Rajoy, este es de chuleta como su colaboradora Soraya; de chuleta neoliberal. De ahí no se los puede sacar, sus cabezas no dan para otra cosa. Son simples empleados del capital, diligentes para hacer los mandatos que les encomiende el mercantilismo.

Muy buen artículo.

Recibe un abrazote amigo.

Paco Centeno dijo...

Tienes razón y me lo aplico con el portugués. Eso sí, al ritmo que ahora puedo.

Rosario dijo...

Mal de muchos consuelo de tontos.
Creo que nunca es demasiado tarde si quieres aprender.
Un besito Rosario.