31 octubre, 2009

De animalibus

Hoy me levanté con una triste noticia que aparece en EL PERIÓDICO EXTREMADURA. Otro día comento estas historias. Y luego he ido a ver una exposición de perros, para ver si encontraba algo más de civismo. Pero siempre hay algunos que no respetan a nada ni a nadie. A pesar de celebrarse en un recinto cerrado, lleno de niños por todas partes y con indicaciones que prohibían fumar, en 10 minutos pude fotografiar a 7 personas fumando.



3 comentarios:

Los viajes que no hice dijo...

Yo no es por nada, pero la Ley 1/28 impide hacer fotos a la gente sin su consentimiento. Y el consentimiento ha de ser por escrito.

Pero, sin tener en cuenta que acabas de convertirte en un delincuente, tienes toda la razón. Las normas hay que cumplirlas.

De todos modos, la gente es muy bestia. El otro día se murió una cantante que me gusta mucho, porque me traje su disco de Canadá, la atacaron dos coyotes. Su madre dijo que no mataran a los animales. Y leí comentarios que daban auténtico asco.

No sé qué clase de sociedad estamos construyendo, pero me asusta mucho.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Bueno. No se puede identificar a nadie, he procurado que no saliera ni un solo rostro. ¿Eso dice la ley 1/28? ¿No puedo fotografiar una manifestación, por ejemplo? ?Debo pedir permiso a todos?

Yo no habría publicado ni el nombre del pueblo, que no me aporta nada. podría haber sido en Torremocha o en La Roca de la Sierra. Me preocupa que se celebren fiestas de quintos cuando llevamos más de una década sin quintos. También me llama la atención la capacidad que tienen los varones ebrios para actuar con crueldad. Pero me guardo este adjetivo para una columna próxima. Hay demasiada crueldad.

Los viajes que no hice dijo...

Si es para uso informativo, sí. Si es para uso personal, no: se ha de pedir permiso. En teoría estaría prohibido hasta sacar esos primeros planos de la gente en los partidos... pero nadie conoce la Ley y no se quejan.

Imagínate: tú vas a un partido y le has dicho a la parienta que estás en el hospital con tu padre enfermo... Qué cruz.

Pero eso es accesorio. Sí que hay demasiada crueldad. Y no sólo los varones ebrios: las hembras tampoco les van a la zaga y eso es preocupante: cómo se adopta lo peor de los comportamientos para estar en el rebaño borreguil.

Yo el nombre del pueblo sí lo publicaría, la verdad. Y los nombres de quienes lo hicieron. Pero es que yo soy así de burra.