30 agosto, 2010

Apuntarse




Durante un tiempo pensé que el término fascículo era una palabra malsonante que se refería a una parte del cuerpo de los fascistas. A finales de agosto me suelo acordar de ellos – me refiero a los fascículos – porque aparecen por todos los lados: desde la historia de Egipto a coches antiguos, pasando por abanicos o un ajedrez de la guerra de las galaxias, lo que me reafirma la vigencia de aquella frase atribuida a Lagartijo y que decía que tiene que haber gente para todo. En unos días encontraremos a la mitad de la población coleccionando chorradillas o apuntándose a algo. Los que han viajado al extranjero se apuntarán a clases de idiomas, ya que han podido comprobar en sus propias carnes que pegar gritos a dependientes y camareras no siempre facilita la comunicación, y que es más útil usar las neuronas que aumentar los decibelios. Sí. Aprender es algo que nunca debe abandonarse, ni cuando estás trabajando, ni cuando te has jubilado, ni cuando te encuentras en el desempleo. Eso sí, el aprendizaje requiere una premisa fundamental: entre la población adulta sólo se logra de forma voluntaria y de nada sirve forzar a nadie a hacer un curso cuando se encuentra en paro. Es una pérdida de tiempo para todos y sólo provoca una frustración más a la que ya tiene de por sí una persona sin trabajo. La formación de los desempleados necesita un vuelco radical y centrarse en preparar de forma muy específica y práctica para los puestos más demandados. ¿Y si se incentivara al que quiere formarse en lugar de penalizar a quien no quiere hacer el curso que le asignan? Pero llega septiembre y hay que apuntarse, a lo que sea.


2 comentarios:

Madame Yasemin dijo...

Estoy absolutamente contigo. Simplemente se quieren números de menos....a costa de obligar a aceptar un trabajo tal vez precario???

SentoSenent dijo...

Pues a mi el ajedrez de la guerra de las galaxias me parece un gran invento :D