21 marzo, 2011

La lucha es alegría



El día 12 de marzo las calles de Portugal se llenaron de gente joven. Respondían a una convocatoria realizada a través de redes sociales y se han autodenominado geração à rasca, generación en apuros. A diferencia de otros lugares, donde es difícil reunir a jóvenes para actividades diferentes al botellón, nuestros vecinos han dicho basta y se disponen a representar un papel activo en un escenario en el que se les suponía meros espectadores pasivos. Me ha costado encontrar una noticia sobre esto en la prensa española y apenas sabemos nada de Islandia, donde hay una revuelta ciudadana contra las mafias económicas que han provocado la crisis. Pero el mundo está más preocupado por evitar que en Libia se maten con las armas que les hemos vendido, y en dejar en buen lugar a la energía atómica. A los que ponían remilgos a la venta de armas a países violadores de derechos humanos, o dudaban de la seguridad absoluta de las centrales nucleares, les llamaban de todo, desde trasnochados hasta tocanarices. Ahora tienen un momentáneo repunte de credibilidad, pero en un par de meses todo olvidado: Almaraz se encuentra muy lejos de Cáceres (70 km. en línea recta) y estamos en una zona en la que nunca hay terremotos grandes (el del 1 de noviembre de 1755 fue de los más fuertes de la historia y dejó muchas huellas a nuestro alrededor). En fin, que llega el buen tiempo y le entran a uno ganas de salir a la calle como nuestros vecinos, animados por unos tipos llamados Homens da Luta, que van animando a la gente a luchar con alegría y que van a ir a Eurovisión con un mensaje más digno que nuestro Chikilicuatre.

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 21 de marzo de 2011.

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