26 diciembre, 2011

Perfiles y experiencias


No se sabe qué es mejor o es peor. La lógica invitaría a pensar que es preferible que cada ministerio tenga al frente a una persona con profundos conocimientos, incluso experiencia profesional, en el área que va a gobernar. Pero créanme que es un argumento de doble filo y muy peligroso. ¿Se puede llevar la defensa de un país tras haber pasado por una empresa de armamento? Claro, por qué no. ¿Se puede manejar la agricultura de un país comparando los regadíos con las mujeres y defender el medio ambiente con 300.000 euros en acciones de una petrolera? Pues por supuesto. ¿Hay algún inconveniente en encargarse de la educación sin haber pisado un aula desde hace casi treinta años? ¡Y casi es una ventaja!, apostillarían algunos. De hecho, hay quien dice que en determinadas áreas la visión del que viene de fuera puede ayudar a superar determinados vicios y tendencias que trae consigo el corporativismo y la estrechez de miras. La cuestión es que la economía española va a estar en manos de un experto muy bien preparado y que, entre sus últimos destinos, se dedicaba a asesorar en Europa a Lehman Brothers. Esto de que el bombero sea la misma persona que el pirómano tampoco es novedad. Buena prueba de ello es que Montoro, en el año 2002, se jactaba públicamente de que estuviéramos creciendo cuatro veces más que la media europea gracias al comportamiento de la construcción como motor económico. Todavía estamos esperando una matización de sus palabras. De poco vale tener unos perfiles técnicos envidiables si las experiencias que atesoran nos hacen temblar en este largo invierno que ahora empieza. 

Publicado en la contraportada de EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 26 de diciembre de 2011.







1 comentario:

Feli dijo...

No creo que importe la rama laboral del ministro, sí importa su sentido ético y marco de valores en función de el cual seleccionará los técnicos o asesores que necesite. A temblar podemos echarnos con la "altísima cualificación" de este gobierno.