19 diciembre, 2005

Boicoteo

Boicoteo

Reconozco que he boicoteado en infinidad de ocasiones, no tanto por el origen de los productos sino a empresas concretas. Lo hice cuando supe de una multinacional de la alimentación que regalaba en el tercer mundo leche infantil para que las criaturas dejaran la lactancia materna y se hicieran consumidores (de pago) del producto. Hay artículos como el café que sólo lo compro en las tiendas de comercio justo porque conozco las políticas de las grandes multinacionales con los agricultores del sector. En muchas ocasiones he abogado porque hubiera algún sistema de certificación que garantizase la calidad social de las empresas. Sería la mejor forma para que los consumidores tuviéramos fuerza suficiente como para obligar a los empresarios a no discriminar a las mujeres o a no abusar de la contratación temporal y precaria.


Pero la campaña de boicoteo a los productos catalanes la podríamos definir como escupir hacia arriba. El descenso de la venta de cava catalán de primera línea acaba por perjudicar al corcho extremeño de gran calidad que tiene su principal cliente en Sant Sadurní d’Anoia; las listas de productos contienen paradojas desternillantes como incluir los artículos de una multinacional suiza con fábricas en Cataluña y, al mismo tiempo, recomendar Nesquik como alternativa al Cola-Cao, como si éste fuera más catalanista y aquél más charnego. Lo peor de todos estos despropósitos es que los más perjudicados no son los potentados que pueden permitirse un 5% menos de ventas, sino los hijos de aquellos millares de extremeños que emigraron hace 40 años y que podrían acabar en las oficinas del paro.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el día 19 de diciembre de 2005

3 comentarios:

toñi dijo...

ME parece totalmente respetable tu postura amigo javier, lastima k no la comparta (y lo digo siempre desdeel respeto que nos proporciona la demodcracia, no kisieras k m malentendieras)porque como aunque tu muy bien apostillas que el boicoteo de los prodcutos catalanes es similar a escupir hacia arriba y hacer en ultima instancia q eso perjudique al sector extremeño o a miles de hijos demigrantes, yo te dira algo amigo mio: ¿alguien se acuerda de los extremeños que no han emigrado cuando estos acaban en las oficinas del paro?, ¿alquien hubiera permitido a nuestra quierdoa región llevar un estatuto de autonomía a límites tan dispares? no señor mio,y esta e smi respuesta a dicho bloqueo : seguiré apoyandolo y secundándolo porque mientras esté en juego mi dignidad y orgullo de extremeña herida nadie podrá hacerme cambiar de idea y por supuesto hacerme entrar por el aro de u nacionalismo mal entendido.
un saludo francisco
toñi

Anónimo dijo...

Yo no entiendo lo que es ser un apátrida como es usted; disfruto conociendo otras culturas (aunque hay costumbres desdeñables en todas), pero sin duda con la que mas disfruto es con la mía, y quizá eso es lo que me hace ser español y no francés o mauritano. Disfruto más hablando español que inglés, paseando por las calles de mi pais que por las de otro, y bebiendo vino español disfruto mucho mas que bebiendo el de otro lugar. Por estas razones defiendo mi pais, o al menos lo que entiendo que es mi pais, mi nación. Y en ese concepto de "mi nación" entra también Cataluña. Bebía con gran placer sus cavas, y y he disfrutado siempre con sus productos, además de visitarla con frecuencia. Pero creo que el egoísmo de una gran parte de los que allí viven perjudica seriamente al conjunto del pais y, como mucha gente, creo que la única manera de hacer frente a tanto desdén es el boicot a todo lo que de allí salga. Que eso daña en parte al resto de España y en concreto a Extremadura, lo sabemos y es un daño que debemos asumir, hasta que se den cuenta todos, incluidos los emigrantes extremeños que también votan no lo olvidemos, que ellos también hacen daño con sus posturas. ¿Acaso tenemos que ser nosotros los que cedamos? NO. Es justo lo que pedimos: que se respete lo acordado por todos y si se ha de cambiar que se haga de forma legal, y entonces veremos. Mientras todos debemos mantener esta honrosa postura porque de lo contrario tenemos mucho mas que perder que unos tapones de corcho.
Señor Anónimo.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Lamento que sea usted así. No sabe lo feliz que se es siendo un apátrida con capacidad de admirar todas las patrias y culturas. Que sea feliz usted sintiendose el centro del mundo, pero le comunico que existen cosas interesantes más allá de lo propio. Por cierto, me encanta escribir en castellano