19 diciembre, 2005

Nombrado/A

Nombrado/a

Hay a quienes les saca de quicio escuchar esos discursos políticamente correctos que nombran cansinamente a compañeras y compañeros o a concejales y concejalas. Aunque el uso no ha llegado a afectar a vocalas y periodistos, sí que hubo quien instituyó jóvenas pensando que jóvenes sólo podían ser los varones. Nuestro idioma es un ser vivo en el que se reflejan siglos de machismo absoluto y nuestras sociedades van cambiando de manera que hay quienes apuestan por llevar la igualdad hasta lo más profundo de la gramática. Hasta tal extremo se pueden llevar las cosas que la última asociación a la que pertenezco se denomina de profesorado de portugués, término que contenta tanto a quienes se ven incluidos con profesores, como a quienes desearían que apareciera profesoras de forma visible.

Una maestra de educación infantil contaba que, cuando mandaba a los niños al patio, las chicas se quedaban esperando a obtener el mismo premio. Días después observó cómo una niña explicaba a otra que, aunque no las nombraran, la maestra también se refería a ellas. Hasta mi hija Nerea, que acaba de cumplir tres años, me sorprendió cuando le dije que los niños no podían tomar coca-cola y me contestó: “entonces las niñas sí”. Ya sabemos que va contra los principios de la economía del lenguaje y que resulta desagradable hacer de cada discurso una letanía de barras y arrobas para que todos/as se sientan incluidas e incluidos, pero podríamos plantearnos si no estaremos dejando en un margen oscuro, aunque sea sólo con las palabras, a esa otra mitad de la humanidad que nos reclama, desde la más tierna infancia, ser nombrada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El machismo como excusa para destrozar el idioma. Es rídiculo y grotesco. A este paso lo bueno será "un coñazo" y lo malo "la polla" (con perdón) para que los/as feministos/as estén contentos/as. Y pido disculpas de antemano por colocar en mi discurso en primer lugar las palabras en masculino y después las que están en femenino; hasta ahora la naturaleza lineal de los signos lingüísticos no permite realizar mas de uno al mismo tiempo, como bien sabe usted.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Sin comentarios. Creo que no merece la pensa responder.