15 enero, 2006

Hablar y bailar



Pocos se atreven a decir en público que una persona vale menos por ser pobre o que un país merece ser destruido e invadido porque es más pequeño y débil que otro. Con la excepción de cuatro cabezas huecas y rapadas, ya a casi nadie se le ocurre abogar por la hegemonía de la raza aria, ni afirmar ante un micrófono que nuestra cultura cristiana occidental es la superior desde todos los puntos de vista. Pero cuando se desciende al plano lingüístico te puedes tropezar con amplios abanicos de prejuicios que se despliegan por igual en las tascas o en los alfombrados palacios del poder: hay quien cree en lenguas superiores e inferiores, en idiomas ricos y pobres en función del número de hablantes o del poder adquisitivo de los mismos, hay quien piensa que el aprendizaje de algunas enriquece lo mismo que los bailes regionales y hasta quien lo considera inútil en función de unos criterios que pasan por alto que cada idioma del mundo, lejos de ser un elemento de confrontación, debería ser considerado patrimonio cultural de la humanidad. Hubo un tiempo en el que se prohibía a las personas algo tan sagrado como expresarse en su propia tierra y en su propia lengua materna: de aquella época ya sólo quedan algunas declaraciones extemporáneas y llenas de ese desparpajo que da el desconocimiento absoluto. Babel fue una catástrofe para quienes creen que su ombligo es el centro del universo pero también el mítico origen de miles de formas diferentes de comunicarse: ya que no podemos conocerlas todas, al menos, no nos dediquemos a insultar a las que ignoramos. http://javierfigueiredo.blogspot.com/
Publicado en EL PERIÖDICO EXTREMADURA el día 16 de enero de 2006

2 comentarios:

toñi dijo...

AL = que dichas lenguas nos resultan desconocidas y en cierta medida indiferentes porque de otro modo nos hubieramos molestado en aprenderlas, el pedir respeto también exige saber darlo y como dice un viejo refrán " no se ve la viga en elojo propio pero si la paja en el ajeno" quien quiera entender que lo haga y al que le pique que se rasque.
salu2
toñi

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Gracias por su comentario y lamento no entenderlo