06 noviembre, 2006

Mi amigo Carlos

No soporto el corporativismo de quienes piensan que una crítica a un colega es un ataque a todo el gremio: en todas las profesiones hay individuos cuya profesionalidad, dedicación y capacidad de actualización deja bastante que desear. Pero si hay alguien que conjuga esas virtudes es mi amigo Carlos, un profesor de latín en Almendralejo que lleva ya bastantes años dejando huella, admirado por compañeros y alumnos y pionero en la aplicación de nuevas tecnologías a la enseñanza de las lenguas clásicas. Desde hace unos años su despacho de jefe de estudios es visitado por alumnos que le envían unos profesores cansados de ser más policías que docentes. Hace poco recibe una citación judicial a cuenta de la denuncia interpuesta por un alumno cuyo expediente disciplinario apenas cabe en los archivadores. Mi amigo Carlos apenas recuerda unos hechos ocurridos hace dos años porque, desgraciadamente, cada día tiene que lidiar con media docena de casos de indisciplina. El alumno decía haber sido mordido por el perro de la conserje y acusaba al jefe de estudios de haberle dicho algo así como “ya estabas haciendo el tonto otra vez”. La cuestión es que Carlos acaba ser condenado por un juez que dio más crédito a la versión de dos alumnos de dudoso comportamiento que a la de un profesor incansable. Mañana su instituto y otros muchos quieren alzar la voz para que este caso no dé alas a quienes siembran de discordia la vida escolar. Lo más inquietante es que los padres de quien estaba cada dos por tres en el despacho del jefe de estudios no se preocuparan nunca de aquellas visitas hasta que un comentario irónico les hizo poner el grito en el cielo.

Publicado en EL PERIÓDICO EXTREMADURA el 6 de Noviembre de 2006.

Creo que fue nuestro amigo José Andrés quien tomó esta foto horas antes de que Carlos partiera hacia Marburg como uno de los primeros Erasmus de la Universidad. Fue un día 7 de marzo pero de hace 17 años (tempus fugit). Espero que los letrados Mané y Juanjo o el profesor de Historia Juan (paradójicamente en el centro) no se querellen por usar su imagen sin su permiso (nada peor que volver a acabar en los tribunales). Sirvan estas líneas para dar nuestro apoyo a un profesor de latín trabajador, inteligente e innovador frente a una justicia que ha leído tan al pie de la letra la virtud de su ceguera hasta el punto de convertirse en insensible e incapaz de leer cada texto en su contexto. Carlos: sólo te deseamos mucha suerte porque sabemos que la razón ya la tienes.

8 comentarios:

Ana dijo...

Me sumo a la letra y al espíritu de tu post. Carlos es un ejemplo para muchos, como profesional y como persona. Cuenta con toda mi admiración y respeto, así como el de muchos compañeros que en la distancia tratamos de hacerle llegar nuestro apoyo. Un saludo.

Begoña dijo...

¡Muy bueno!. Me gusta el texto al completo, pero destaco, la referencia que haces a los padres y estas líneas: "una justicia que ha leído tan al pie de la letra la virtud de su ceguera hasta el punto de convertirse en insensible e incapaz de leer cada texto en su contexto". Justo hoy, hablaba con mis alumnos de la interpretación de un texto en un determinado contexto. Quizá, sin darme cuenta, mi intención era evitar que cuando sean padres, lleguen a interponer querellas sin ton ni son.

Anónimo dijo...

Pues, aunque algunos no le llegamos ni a la suela del zapato, hoy yo también soy Carlos Cabanilllas


Juvenal

Anónimo dijo...

Gracias a los que ponéis palabras de ánimo para Carlos. Lo peor de las injusticias es la sensación de soledad que se queda en quien las sufre.

Así que, por encima de las sentencias, tenemos la certeza de que nuestra solidaridad hacia quien es víctima de la injusticia acabará siendo JUSTICIA, tarde o temprano.

Carlos Cabanillas dijo...

Gracias, Javier, por tu artículo, y gracias a todos los que estáis mostrándome vuestro apoyo. Lo que más me gustaría de todo esto es que sirviera para darnos cuenta de que aquí no hay una guerra de profesores y alumnos, o de profesores y padres, sino que todos vamos en el mismo barco y todos queremos llegar al mismo sitio.
Lo de la foto, impresionante. Lo extraño es que recientemente he visto a algunos de los que aparecen en ella..., y siguen exactamente igual. ¿Qué extraño pacto con el diablo es el que habéis firmado?

Puntos de vista y ... nada más dijo...

El photoshop hace milagros....
.... y la cirujía esstética muchos más.

Anónimo dijo...

No te conozco pero cualquiera de los que estamos en el mundo de la enseñanza en este momento sabemos de qué hablamos. Habrá quién no ponga toda su energía en su trabajo, pero muchos estamos dando todo lo que podemos y nos encontramos diariamente problemas que se plantean desde los alumnos, o más duro, desde de los padres. Si no cambian las leyes, no tenemos mucho que hacer. Un abrazo

Luís Leal Pinto dijo...

Soube deste caso a semana passada, uma vez que estou de baixa com um pé partido, e fiquei estupefacto! Pensei que coisas deste género fossem apanágio de Portugal e do seu desgoverno educativo! O problema da educação é já global e, enquanto colega que se inicia nos meandros da educação extremenha, sou totalmente solidário com Carlos Cabanillas! Só não saí à rua e gritei palavras de ordem com os meus companheiros de instituto porque tenho o pé partido e estou a a recuperar da operação de há 15 dias!
Força e, Javier, obrigado pelo teu artigo esclarecedor!