05 noviembre, 2006

Pactar y gobernar


¡Que miedo me dan los políticos que desconfían de los pactos políticos! Es como ver a un panadero que compra el pan en otra panadería. Los políticos se dividen en grandes grupos y el más peligroso es aquel que heredó de la dictadura la querencia natural de no tener que pactar ni dialogar la tarea de gobierno con nadie. Son los que abogan por sistemas electorales mayoriatarios y, como mucho, bipartidistas (les da pudor defender el partido único, que es lo que les gustaría en el fondo).

Creen que un gobierno formado por varias fuerzas es un gobierno débil, cuando lo que ocurre es lo contrario: Se trata de un gobierno respaldado por más gente. Por ejemplo, en Galicia hay un gobierno formado por dos fuerzas que tienen más apoyo que la que ganó las elecciones. Por tanto, es de suponer que la población gallega tiene un gobierno más fuerte y con más apoyo que uno en mimnoría del PP. Parece mentira que haya que explicar estas cosas.

Además, hay quien aboga por dejar sin representación a los partidos pequeños y se escudan de que es una costumbre de veteranas democracias como la británica o la estadounidense. ¡Qué queréis que os diga! Por esa regla de tres en Cataluña se habría quedado sin representación parlamentaria el 37 % de los votantes. (No entiendo como alguien puede abogar por una normativa así y seguir considerándose demócrata).

Así que mi punto de vista... y nada más es que la política no sea un mecanismo automatizado sino que las personas que participan en la política se lo curren hasta el punto de saber buscar la manera de aunar esfuerzos, poner en común programas y ponerlos en práctica de forma coherente. No creo en los gobiernos parcelados, en los que la Consejería de Medio Ambiente gobernada por una tendencia hace lo contrario que la de Obras Públicas. Pero para eso existe la labor coordinadora de un Presidente.
No entiendo a gente que se supone de izquierdas y que preferiría un pacto de PSC con el nacionalismo de derechas antes que con el nacionalismo de ERC. Si el problemas es el nacionalismo no deberían pactar con ninguno. Si el problema es de ubicación en el espectro político será más fácil entenderse con ICV y ERC, que llevan ya dos años ayudando al PSOE a tener mayoría enel Congreso, que con una fuerza conservadora ( pero muy democrática, no como otras) que aboga por retrocesos importantes en el ámbito del Bienestar Social.
Que tinguem sort!

1 comentario:

Gemma Ferré dijo...

Bueno, parece que ya tenemos tripartito, a ver ahora como se organizan y esperemos que la experiencia pasada sirva para que todo vaya mejor en esta nueva oportunidad.