12 enero, 2008

Un libro interesante

Sólo llevo 200 páginas pero este libro es muy interesante. A buen seguro que levanta ampollas el título (sé de alguna persona anónima, habitual de este blog, que se llevará las manos a la cabeza). Coordinado por Carlos Taibo y con aportaciones de viejos amigos como Jaime Pastor, el libro es un aceramiento a algo que parece no existir pero que lo impregna todo. Me preocupa los impedimentos que tuvieron los autores hasta que encontraron la posibilidad de editarlo -Los Libros de la Catarata son un auténtico tesoro. Quiere decir que todavía hay demasiados tabúes sobre el asunto.

Y hasta aquí puedo escribir, porque tengo que acabar de leerlo.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Si por persona anónima del blog, te refieres a mi, a la anónima habitual, sabes que odio el nacionalismo español, me repugna tanto o mas que el vasco o el catalán. Será que te refieres a otra persona. Ya dijo Susan Sontag: "El nacionalismo es un veneno poderoso".

Franco usó el nacionalismo español para dominar un pais. En aquellas escuelas se decía que España estaba en el centro del mundo, tal y como demostraban los mapas, (asombroso) y que no había mayor orgullo que ser español (aún mas asombroso). Algunos siguen anclados allí. Yo es que no existía, menos mal. El folklore y las danzas regionales recorrían el pais con la sección femenina aglutinando tradiciones.

Ahora los políticos catalanes y vascos usan este viejo truco de recurrir a los sentimientos de la gente. También les va el rollito del folklore, las tradiciones y los bailecitos. Pienso que hay que gobernar con la cabeza, no con los sentimientos del pasado. Claro está, mientras, esos políticos nacionalistas se llenan los bolsillos y distraen la atención del personal hacia el "estado central e imperialista". Gritan: ¡Ellos nos roban, un montón de vagos se llevan nuestros impuestos y condenan nuestro idioma y nuestras tradiciones! Mirad, mirad para allá. Y mientras, como Juan Tamarit, (también hacen efectos especiales y se les va la luz)mágicamente ellos se llevan lo que pueden y van dominando el feudo con esa dictadura social de lo políticamente correcto.

¡Anticatalán el que se mueva de la foto! ¡Anticatalán el que opine distinto! Todos a por él, castigado con la repulsa social, multado, sin recreo y sin subvenciones. Y de los vascos mejor no hablar, porque esa verguenza ya no tiene ni nombre.

Si piensas que yo me voy a llevar las manos a la cabeza, estás equivocado. Me llevo las manos a los oidos, como cada vez que oigo hablar de nacionalismo. Veneno poderoso en los corazones.

Ya me has leido en el blog de Alicia Vernok. Por mí, referendum. Los que se quieran ir, que se vayan y dejen de molestar. Pero que luego no vengan pidiendo ayudas a papá y mamá.

Adéu Figueiredo, que salí esta mediodía, me lo he pasao mú bien, pero llego ahora "mú perjudicá". Disculpen ustedes lo que no esté bien escrito.

Ah, y que tengo memoria, todo empezó cuando dije en el blog de Jose Mª Núñez que siempre fue la pudiente burguesía la que habló catalán, no los barrios de emigrantes. Dijiste, es falso, también los campesinos del Ampurdán. Pero yo no dije: "sólo la pudiente burguesía". Es una frase distinta. Pues sí, también los campesinos del Ampurdán. Y que sigan hablándolo muchos años, con la barretina puesta, comiendo fuet y haciendo los castellets esos encima de los que colocan a un niño. Vaya ocurrencia. Cada uno que sea feliz como quiera, pero que deje de molestar.

Aquí a este paso también habrá que comprarse una boina y una garrota, hablar castúo y comer sólo migas. Volveré a vestirme de extremeña, con mi faltriquera y mi refajo, y con esos incómodos rodetes iguales a los de la princesa Leia, con lo que te molestaban en las orejas.

Entre todos me van a matar a disgustos, Carod (ex-seminarista) con el nacionalismo catalán, Rajoy (católico-talibán) con el nacionalismo español y ANV y el asqueroso PNV con el nacionalismo vasco (Arzallus, definido por algún obispo como "jesuita ejemplar", empezó ese retorcimiento de consentir a los malvados, hacerse el bueno y sacar partido al rollito nacionalista).

Pido un estado laico, aconfesional y donde todas las regiones, sí leches, regiones, seamos iguales. Y el que se crea "país" y superior a una región, y superior a todas las demás regiones, pues referendum, y que se largue. Y si las demás regiones les queremos hacer bloqueo, pues que se vayan vender a Europa, ya lo he dicho. Que ya se van agotando las paciencias de tanta prepotencia. Agur y adéu.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

¡calma!, que se puede hablar de todo. Me refería a esa anónima porque una vez afirmaste que te hacía gracia el que se hablara de "nacionalismo español" y hay un capítulo del libro que trata del discurso que cree que el nacionalismo es horrible cuando es periférico y se niega la existencia de uno central.

Pero no pasa nada, que discrepar civilizadamente es más interesante que el aburrimiento que produce estar siempre de acuerdo en todo.

Y enhorabuena por la juerga, que de vez en cuando es una terapia reparadora que debería estar amparada y recomendada por la OMS.

Anónimo dijo...

Si esa anónima era yo, es que habría bebido. Aún hoy, y con esta resaca, te aseguro que no recuerdo haber dicho nunca que “me hiciera gracia que se hablara de nacionalismo español”. Además, como va a ser horrible el nacionalismo periférico si nosotros somos pura periferia al borde de Portugal. Ya te he dicho que no me identifico con el carácter castellano para nada. A partir de ahora voy a reivindicar el “Pais Extremeño”, voy a hablar asina, porque semos pardos, del coló de la tierra. Esos pardos digo yo, serán otros, que tienen la suerte de no necesitar autobronceador, porque yo soy mas blanca que la leche. Además, como tengo el RH negativo igual el lehendakari decide que debo empadronarme en Donosti.

Eso sí, me resulta triste que un francés grite orgulloso “vive la France” y se sienta tan contento. Si yo dijera, “viva España” (aún en broma porque a mí es que me da igual), me sentiría rarísima y confundida, y sería considerada una facha. Para decir “viva España” debería hacerlo convenientemente, es decir, con la bandera del águila en la espalda, y en el pecho, un pañito de esos del niño Jesús que vendían esta Navidad los curas y la gente colgaba en sus balcones. Así sí sería tranquilizadora para las conciencias. Pero si digo: “viva España, vivan Zapatero y Sonsoles” y a continuación canto el himno de riego llamarían todos al 112 y traerían para mí una camisa de fuerza, seguramente.

Bueno, Figueiredo, si lees ese libro es que aún no estás convencido de que existe el nacionalismo español. Claro que existe. Franco inventó que el mayor orgullo es sentirse “españó” (Manolo Escobar lo acabó de confirmar), y Arzallus que el mayor orgullo es ser vasco. Total, el mismo perro con distinto collar. Te recomiendo que sigas con Galeano y releas a Ángel González, que lo merece, y además te va a sentar mucho mejor. Ése libro te va a crear una úlcera, hombre. Además, esa actitud me recuerda a la de muchos fachas que conozco, que releen una y otra vez enciclopedias sobre la guerra civil escritas por gente de su cuerda, para autoconvencerse día tras día de lo que ya les convencen en la COPE. Así se recuecen en el jugo de sus propios resentimientos y se autoconvencen de aquello de lo que parecería que no están tan seguros.

Estoy leyendo un reportaje sobre gastronomía, donde preguntan a famosos cocineros: ¿Qué tengo siempre en mi nevera?. Algunos cocineros (Arola, por ejemplo), tenían en su casa productos de variadas regiones, incluso productos no españoles. El señor Andoni Luis Aduriz (de Mugaritz), dice tener exclusivamente: cardo rojo de Navarra, alubia negra de Guipúzcoa, leche de oveja (exclusivamente de oveja latxa, textualmente, “animal ancestral y mítico de la cultura vasca”), manzana errezila (textualmente “sólo variedades autóctonas del Pais Vasco”), cerdo (textualmente “el que produce la familia Urzapilleta, que está haciendo un esfuerzo por recuperar la última raza autóctona de este animal en el Pais Vasco). Ah, y la primera berza de la temporada, que ya la recogía su Aitona (abuelillo). Leído esto y tras descojonarme, sólo me queda preguntarme, ¿este señor es gilipollas? ¿o es que le pegan un tiro en la cabeza si recomienda tener en casa un producto no vasco?

En consecuencia, quiero finalizar recomendando desde esta tribuna a la “nación-pais-estado extremeño” que sólo consumamos productos extremeños. Me empieza a joder por vez primera comprobar que casi todo lo que tengo en la nevera y en la despensa es catalán o vasco. Menos mal que algo hay de la zona del levante. También quiero finalizar recomendando a todas las mujeres a las que les guste, que hagan como Aduriz, que empiecen el domingo degustando la primera berza del día, que será la de su pareja, jaja. Y a su pareja, que deguste el primer higo de Almoharín. Ante tanta pedantería y gilipollez, no puedo más que ser tan ordinaria y campechana como el Rey. “Extrema y dura, tu mujer me la pone”, que decían los nunca suficientemente bien apreciados Extremoduro. Efectos de la resaca.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

De Extremoduro me quedo con su definición de amor como "ensanchar el alma".

Para los que no somos nacionalistas ni tenemos patria, siempre es bueno saber cómo funciona el sentimiento nacional que tienen quienes me rodean. Así sabré protegerme mejor.

Buenas noches.

Anónimo dijo...

Finaliza la anónima. La frase de Extremoduro “Extrema y dura, tu mujer me la pone”, no creo que pueda ser insultante para nadie, sobre todo si la dice una mujer. Yo me quedo con esa frase porque desmitifica a una región, haciendo un bienhumorado y soez juego con las palabras. Ojalá fueran capaces de reirse de su nombre Cataluña y Pais Vasco, donde se mitifican a sí mismos y hasta a sus ovejas latxas. ¿Cómo no te vas a reir de quien dice que sus ovejas son animales míticos y luego se las comen? Un animal mítico sería el unicornio azul de Silvio Rodríguez, pero ¿la oveja latxa? ¿Cómo se puede tener tanto ego? Ovejas latxas, sí, es lo que veo, millones de ovejas en las “regiones” vasca y catalana manejadas sentimentalmente por sus políticos y sus resentimientos.

Y lo de la berza y el higo, pues sí, me reitero en que la sexualidad es lo que mejor puede salvar un domingo. Ya que a algunos ni su religión ni su nacionalismo les llevan a la espiritualidad ni a desear el bien común, que prueben con alcanzar el misticismo por el camino hindú, es decir otorgando importancia a la práctica sexual. Claro, que algunos como Carod o Arzallus lo tendrán difícil, pues lo que aprenderían en el seminario fue la represión y como manejar sutilmente los corazones de sus fieles.
En fin, que ni de religión ni de nacionalismo debe uno discutir, pues son dos prácticas irracionales, aprendidas en la infancia y que se sienten o no como experiencia desde el corazón. Uno tiene o no tiene fé, eso, como el nacionalismo, el sentir que tu pueblo es superior a los demás, no se razona.

Y sobre lo de protegerte del nacionalismo de los demás, cuando aprendas a defenderte del nacionalismo central, ILUMÍNANOS PARA PROTEGERNOS DEL NACIONALISMO PERIFÉRICO, QUE SON SÓLO DOS, EL VASCO Y EL CATALÁN (porque hay muchas regiones en la periferia de España, con personalidades e idiomas propios, desde Canarias a Galicia y Asturias, y ninguna desangra y extorsiona al resto de pais como hacen esas dos). Pero claro, los gobiernos sucesivos crearon mártires en Cataluña y Pais Vasco que se convirtieron en tiranos y ahora tenemos que sufrirlos todos. Basta ya de tanto absurdo.

Y digo yo, si tú ahora no eres nacionalista ni yo tampoco, ¿de qué estábamos discutiendo?. Que cosas tan raras pasan.

Hitos dijo...

Decía Pio Baroja que el nacionalismo se cura viajando y Albert Boadella que el nacionalismo es como los peos(el que se lo tira se queda tan a gustito pero molesta a los del entorno)
Ah... y el unicornio azul de Silvio era la marca de unos vaqueros que tenía tendidos y se los llevó el aire. Siento mucho romper el encanto.
Saludos a los dos (no hay nada más entretenido ni sorprendente que abrir los comentarios de "Puntos ve vista y nada más" y ver que anómina escribió

Anónimo dijo...

No has roto el encanto, Hitos, lo has ENCONTRADO. Gracias por entender y tolerar las diferencias, y por tu buen humor. Dos buenas citas. Un saludo de QUERIDA NÓMINA.